La consagración de Nurmagomedov, opacada por acciones post-pelea

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LAS VEGAS -- Khabib Nurmagomedov llegó a la Terminal 1 del Aeropuerto Internacional McCarran de esta ciudad en la mañana del domingo y logró mezclarse con el resto de los viajeros que se aprestaban a volver a casa tras pasar el fin de semana en Las Vegas.

Nadie le molestaba mientras se ajustaba su suéter con capota K.N., en el cual se leía su apodo de “El Águila” en la espalda, para luego ponerse su morral negro de la UFC. Nurmagomedov, hace menos de 24 horas, había ganado la que bien puede ser considerada como la mayor pelea en la historia de la UFC, pero caminaba por el aeropuerto pasando desapercibido a pesar de vestir una prenda que gritaba a los cuatro vientos: “¡Oigan, soy peleador de la UFC!”.

Parecía casi sorprendido cuando alguien le pidió tomarse una foto con él cerca de la puerta, antes de convertirse nuevamente en un viajero imperceptible que esperaba abordar su vuelo.

Se suponía que el sábado Nurmagomedov iba a disfrutar de la celebración en la cual se convertía en estrella conocida por el gran público y el próximo rostro de la compañía. Los aficionados a las artes marciales mixtas han conocido durante años de la existencia de Nurmagomedov, pero esta era la oportunidad para que el resto de las audiencias y aficionados casuales le vieran dominar a Conor McGregor, la mayor estrella de la UFC, y hacerle sufrir tal como él prometió que iba a hacerlo.

Se suponía que Nurmagomedov iba a tener su mano derecha levantada mientras que Dana White, presidente de la UFC, colocaba su faja de campeón indiscutible del peso ligero de la UFC alrededor de su cintura en pleno centro del octágono. Se suponía que dominaría el protagonismo tras la pelea, durante su rueda de prensa y que respondería a preguntas con respecto a su dominante actuación.

Sin embargo, nada de eso ocurrió. El mayor triunfo de la carrera de Nurmagomedov fue olvidado casi de inmediato luego de que un altercado posterior a la pelea opacara su desempeño. Era un poco difícil concentrarse en la forma en la cual Nurmagomedov torció el cuello de McGregor en el cuarto asalto cuando, segundos después, saltó fuera del Octágono para perseguir a Dillon Danis, entrenador de jiu-jitsu de McGregor y peso wélter de Bellator, lo cual desató el caos absoluto en la arena y en el Octágono. Tres miembros del equipo de Nurmagomedov fueron arrestados luego del incidente, según indicó White, quien se negó a imponer el cinturón a Nurmagomedov en el Octágono, temiendo que empezaran a volar objetos arrojados por los asistentes después del incidente. El premio económico que Nurmagomedov había ganado por la pelea fue retenido, esperando los resultados de una investigación por parte de la Comisión Atlética del Estado de Nevada sobre el incidente, siendo lo más probable que el peleador reciba alguna clase de sanción disciplinaria, bien sea mediante una multa o suspensión. White afirmó que no descartaba la posibilidad de quitarle el título a Nurmagomedov, dependiendo de la decisión de la Comisión tras su investigación.

“Habrá multas, sabrá Dios que vendrá después. ¿Puede esta gente conseguir visas y regresar a este país?”, dijo White. “Veremos cómo termina todo… La Comisión Atlética del Estado de Nevada será muy fuerte con él, estoy seguro. No tiene que preocuparse por mí en estos momentos; su preocupación debe ser el Estado de Nevada. El gobernador estuvo presente esta noche y salió corriendo de la arena. Eso no es nada bueno. (Nurmagomedov) está en problemas”.

Si bien una revancha entre McGregor y Nurmagomedov será altamente lucrativa, White habría preferido promover ese combate sin tener que preocuparse por una posible suspensión a Nurmagomedov por un mínimo de un año y posiblemente, que el ruso tenga dificultades para renovar su visa estadounidense luego del incidente. Esta se suponía iba a ser una noche y momento para celebrar los logros de Nurmagomedov, en vez de preocuparse por lo que le deparará el futuro.

“Lo que Khabib debió haber hecho era levantar a Conor del suelo, abrazarle y decirle que había hecho una buena pelea, algo así, y luego recibir su faja”, dice White. “Incluso, si eres el mayor aficionado de Conor que existe, al menos habría que respetar algo así. (Nurmagomedov) ganó la pelea y se vio muy bien haciéndolo. Tuvo la oportunidad de salir como todo un campeón esta noche y verse como un ganador, en vez de salir volando de la jaula y comenzar todo este problema. Debió haber sido una noche totalmente diferente para él”.

Incluso, cuando Nurmagomedov tuvo la oportunidad de capturar cierto protagonismo al final de la noche con su rueda de prensa, éste se limitó a hacer una declaración por espacio de tres minutos antes de abandonar sin responder a pregunta alguna sobre la pelea, su actuación o el hecho de convertirse en campeón indiscutible. “Esta no es mi mejor faceta”, dijo Nurmagomedov. “Soy ser humano, pero no entiendo cómo la gente puede hablar de haber saltado sobre la jaula cuando (McGregor) habla sobre mi religión, habla sobre mi país, habla de mi padre y fue a Brooklyn y rompió un autobús y casi mató a varias personas. ¿Qué hay de esto? ¿Por qué la gente se pone a hablar de que yo salté sobre la jaula? No lo entiendo… No se puede hablar sobre la religión, no se puede hablar sobre (un país) … No se pueden hablar de estas cosas”.

Si bien Nurmagomedov quería dar a entender su posición al ir tras los miembros de la esquina de McGregor y pelear por sus creencias, pudo haber causado un impacto muy superior al simplemente permitir que su actuación en el Octágono hablara por sí misma y convertirse en hombre superior después de la pelea, tal como había sido el caso en la mayor parte de la previa al combate. En este punto de la carrera de McGregor, en el cual es la estrella más rutilante de los deportes de combate, el hecho que Nurmagomedov le haya obligado a golpear la lona hablaba mucho mejor de él que un tumulto posterior a la pelea que terminó opacando todo lo logrado por él en el Octágono y quizás, puso en riesgo su carrera a corto plazo.

Nurmagomedov está encaminado a convertirse en el rostro de la UFC y una estrella que trascienda las artes marciales mixtas pero, después del incidente posterior a la pelea del sábado y una investigación pendiente, deberá esperar por ese momento bajo el reflector (y por el premio ganado en su pelea), mientras espera por su vuelo de regreso a casa, sintiéndose tan perdedor como el resto de los que abandonaron Las Vegas en esa mañana de domingo.