La historia detrás del 'Regreso del Rey'

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Heat derrota a Cavaliers y mantiene aspiraciones de playoffs (1:21)

Tyler Johnson marcó los últimos cuatro puntos del primer y único tiempo extra del partido. (1:21)

LeBron James no es el ojo de la tormenta, él es la tormenta. Ya sea abrumando a un rival rumbo a la canasta para una jugada de tres puntos, remontando una desventaja históricamente insuperable en las Finales de la NBA o acaparando la atención de los paparazzi, el mejor jugador de básquetbol del planeta arrasa con todo lo que se interpone en su camino.

Es por eso que no sorprende que esta semana él haya estado bajo la lupa por una noticia que aterrizó como un huracán categoría cinco en el seno de un plantel que va 5-6 en sus últimos 11 partidos.

Los Cleveland Cavaliers perdieron sus dos compromisos más recientes de forma insólita tras desperdiciar ventajas de 26 puntos y 11 puntos respectivamente en el último cuarto de cada encuentro en Atlanta y Miami, donde LeBron volvió a brillar por su ausencia junto a Kyrie Irving por segunda vez esta temporada.
En vez de asegurarse el primer puesto de la conferencia, algunos de los Cavaliers (con LeBron incluido) salieron de fiesta por Miami en el lujoso boliche LIV la madrugada posterior a la dolorosa derrota en Atlanta y apenas horas antes de enfrentar al Heat.

LeBron no jugaría aquella noche en Miami aduciendo cansancio por los 47 minutos disputados en Atlanta con 32 puntos y un triple-doble incluido, pero queda claro que la parranda a seis días del comienzo de los playoffs con la localía en cada fase de ellos en riesgo invita a la controversia y a la tercera derrota consecutiva de tu equipo en casa ajena.

Sin embargo, LeBron no es ajeno a la controversia y las crisis. Todo lo contrario, él está acostumbrado a ella. Para entender mejor al monarca deportivo de Cleveland entrevisté a Dave McMenamin, el periodista de ESPN.com que cubre el día a día de los Cavs y co-autor del libro "Return of the King" que te lleva detrás de bambalinas en el proceso de su decisión de regresar a Cleveland en julio del 2014 hasta el título consagratorio dos años más tarde. El mismo que se está esforzando por defender esta temporada.

COMPRENDIENDO AL "REY" EN SU CORTE

Si quieres saber porque nadie detuvo a LeBron y sus compañeros rumbo a aquella discoteca repleta de gente famosa y paparazzi después de la humillación sufrida en Atlanta, debes entender que el "Rey James" no está acostumbrado a ser cuestionado. Como fiel prueba de ello solo debes remontarte a una anécdota del Juego 7 de las Finales contra los Golden State Warriors la temporada pasada que Tyronn Lue, entrenador en jefe de los Cavaliers, le contó a McMenamin en el libro.

El momento que cambió la historia de la NBA y al legado del jugador más simbólico de Cleveland para siempre.

"(Lue) me contó a mediados de agosto del año pasado que él básicamente decidió increpar a LeBron enfrente del equipo entero en el vestuario cuando iban perdiendo por siete durante el entretiempo. Le dijo: 'Tú podrás estar liderándonos en todas las estadísticas, pero no estás marcando bien a Draymond Green y necesito más de ti", McMenamin recordó como si eso hubiese sucedido ayer.

Como se pueden imaginar, todos quedaron en shock. LeBron se ofendió y hasta fue a hablar con diversos integrantes del equipo diciendo "¿Puedes creer lo que Lue acaba de decir?", pero para su sorpresa ellos tomaron el lado del entrenador novato y no del dos veces campeón de la NBA que estaba disputando sus sextas Finales consecutivas.

"LeBron salió del vestuario enojadísimo y enfiló hacia la cancha sin sus compañeros en pleno entretiempo. Obviamente el reclamo terminó funcionando", dijo McMenamin, quien en el libro desmenuza la posterior remontada y como LeBron canalizó a esa ira en 27 puntos, 11 rebotes, 11 asistencias y una de las jugadas más memorables de la historia de las Finales.

El punto de esta historia es que si cuestionas a LeBron o lo humillas en público como con la derrota en Atlanta ante una audiencia nacional, su reacción no será necesariamente convencional pero siempre letal para el rival. Si los Cavaliers llegasen a tener que definir una serie en Boston este año, él se pondrá al equipo al hombro para silenciar a la afición hostil tal y como lo hizo en Detroit, Atlanta, Toronto y la bahía californiana en el 2016.

A medida que él y Brian Windhorst escribían cada capítulo del "Regreso del Rey", McMenamin también fue descubriendo lo metódico que LeBron puede llegar a ser en cada decisión que toma. Para él todo tiene causa y efecto, ya sea ir a LIV o regresar al equipo que alguna vez supo odiarlo tras su partida a Miami dejando a su mejor amigo atrás en el camino.

"NO LO PUEDES EXPONER A ESE SECRETO"

Para conseguir las anécdotas que necesitaban sobre el regreso del hijo pródigo de Akron a su estado natal, McMenamin y Windhorst hablaron con varios integrantes de los Cavaliers incluyendo su gerente general David Griffin, uno de los primeros que les abrió sus puertas.
Uno de los misterios más grandes era como podía ser que Dwyane Wade, quien estaba con LeBron en Las Vegas el día de la segunda "decisión" más importante de su carrera, no pudo saber que su mejor amigo cambiaría de equipo. La respuesta era simple: LeBron quería escudar a su compadre y en aquel entonces compañero suyo en el Heat de un conflicto del que no podría regresar jamás.

LeBron estaba componiendo la carta de despedida que posteriormente sería publicada en Sports Illustrated durante un vuelo de cinco horas que cambiaría su destino, pero no la amistad forjada durante más de una década entre ambos.

"En principio parece imposible creer algo así. Era un vuelo de cinco horas. Sin embargo, Wade respeta tanto a LeBron como a su amistad con él. Él sabía cuál era la carga posada en los hombros de LeBron y no iba a tratar de sacarle la información...si Wade hubiese sabido, entonces él se hubiese visto forzado a elegir entre su lealtad al equipo con el que jugó toda su vida y a su mejor amigo", dijo McMenamin.

Es por eso que Rich Paul, el agente de LeBron, le dijo a su cliente que él "no podía exponerlo" a su amigo a ese secreto.

"No hubiese sido justo", expresó McMenamin.

Es así como LeBron escuda a sus compañeros de la misma manera y el peso de "escándalos" como el de esa ahora famosa fiesta del domingo pasado en Miami recae en él.

Ahora los Cavaliers tienen a la defensa de su corona como campeones entre ceja y ceja. Podrán haber cuestionamientos legítimos sobre el pésimo nivel defensivo del equipo como una de las peores defensas de la NBA durante su actual campaña regular y las noches en las que sus estrellas eligen descansar, pero al final de todo lo que importa es que el Rey se sienta firme en su trono.

"Los Cavaliers dijeron desde el principio que ellos iban a priorizar a la salud colectiva del equipo por sobre el posicionamiento en la temporada regular...Si LeBron está convencido de que ellos son los mejores, sus compañeros también lo creerán. Si él lo duda, entonces estarán en problemas".

Un nuevo capítulo de esta historia está por comenzar.