Trail Blazers fueron equipos de playoffs ante Lakers

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Russell 'alimenta' a Mozgov en su donqueo (0:22)

D'Angelo Russell agarra el rebote y rápidamente asiste a la canasta de Timofey Mozgov, en un contragolpe letal de Lakers. (0:22)

LOS ANGELES - Nunca antes se le había dado tan bien a Portland Trail Blazers el sumar victorias consecutivas ante Los Angeles Lakers. Con la de este martes en el Staples Center (108-87), ya son 10 las que que llevan hiladas.

En esta ocasión no hubo remontada vibrante como el 5 de enero pasado (los pupilos de Terry Stotts se repusieron a 14 puntos en contra), sino un trabajado triunfo en el que Damian Lillard (20 puntos, 6 asistencias y 8 rebotes) se permitió el lujo de quedar en un segundo plano en los dos primeros periodos. Con una segunda mitad para olvidar, los locales no fueron más que el 'sparring' de unos Trail Blazers que el miércoles se medirán a Cleveland Cavaliers.

"Todavía estoy intentando asimilar qué pasó en la segunda mitad. Necesito ir a casa y ver la cinta, pero quedé en shock por la manera en la que salimos tras el descanso. Debemos intentar que no nos afecte", apuntó un Luke Walton incrédulo.

No está siendo una temporada sosegada para 'Rip City'. Su balance de 17-23 dista mucho de los números que lograron en las tres campañas anteriores, en las que se clasificaron para los playoffs con relativa holgura. Este año sueñan con repetir machada y probablemente se disputen la miel de una octava plaza en la Conferencia Oeste con New Orlenas Pelicans, Sacramento Kings o Denver Nuggets (según ESPN Power Index, en esta guerra abierta, los de Oregón tienen todas las de ganar).

"Nuestra agresividad, nuestra comunicación, no regalamos puntos en transición", explicó Stotts. "Ellos fallaron algunos lanzamientos abiertos, algunos triples... creo que conseguimos que forzaran sus tiros. Hicimos una gran defensa", aseguró.

Ante los Lakers demostraron ser el equipo de primera o segunda ronda de postemporada que suelen ser últimamente. Supieron sobrevivir a la intensidad defensiva sobre Lillard, quien en la primera mitad tan solo logró un balance de 1-de-10 en tiros de campo. Su primera canasta no llegó hasta que restaban 1:29 minutos para el entretiempo. Ya en la segunda parte maquilló su balance y llegó a los 20 puntos. CJ McCollum (25 puntos y cuatro asistencias) extendió su récord personal de alcanzar más de 25 unidades o más en ocho encuentro consecutivos. El escolta encontró motivos de sobra para echar una buena cabezadita en el viaje nocturno de regreso a Portland y soñar con ser la peor pesadilla de LeBron James.

La combinación de Al-Farouq Aminu con su agresividad bajo el aro (15 rebotes y tres bloqueos), el enorme trabajo de Maurice Harkless (14 puntos, 5 rebotes y 3 bloqueos), un Mason Plumlee que no pudo sumar su sexto doble-doble de esta temporada, y el gran partido del exlagunero, Ed Davis (8 puntos y 8 rebotes), desmontaron el buen hacer inicial de los Lakers.

Sin embargo, tras el descanso todo se desvaneció. Los locales no fueron capaces de anotar más que 30 puntos (12 en el tercer cuarto y 18 en el último). La energía decayó y los principios básicos del básquetbol se desvanecieron. La entrega defensiva de Portland fue vital para silenciar al Staples Center y conseguir que el respetable se marchara antes de tiempo. Los Lakers quedaron K.O. D´Angelo Russell y Lillard casi se dan un beso por no darse un cabezazo (el armador se llevó una falta técnica).

Sobraron nervios y faltaron agallas en los angelinos, que llevaban dos semanas con una imagen mejorada, mientras que Portland pretende voltear la situación para extender la temporada más allá del mes de abril.