Freddy Galvis tiene un ojo en el plato y el otro en su país

Freddy Galvis se ha parado en la caja de bateo por los Filis y ha producido en grande en esta temporada. Caylor Arnold/USA TODAY Sports

Nota del editor: Pueden ver la versión en inglés de esta nota aquí.

Un atleta exitoso puede evitar distracciones y desempeñarse al más alto nivel.

No es una tarea fácil, pero tampoco lo es llegar a las mayores.

Freddy Galvis, campocorto venezolano de los Filis, ha encontrado el éxito a pesar de la convulsión en su país natal.

Si bien siempre ha sido un jugador defensivo de alto nivel, los Filis actualmente están recibiendo mayor producción por parte del madero de Galvis. En 45 partidos, Galvis ha conectado el batazo oportuno, con 24 empujadas. Esto lo coloca en tercer puesto de su equipo en esta categoría, detrás de Maikel Franco y Aaron Altherr, y el incremento ha ayudado a que Galvis opaque al principal prospecto de la franquicia, J.P. Crawford.

Dado el origen, historial y actitud de Galvis, nadie debería sorprenderse.


"Omar era mi héroe"

La profunda cultura beisbolera de Venezuela está fuertemente inculcada en Galvis, y el gran torpedero venezolano Omar Vizquel le mostró el camino.

"Por mucho tiempo, desde que era niño, Omar era mi héroe", indicó Galvis, como una muestra que Vizquel aportó en la creación de la generación actual de peloteros venezolanos, con 65 de ellos en los rosters de día inaugural de Grandes ligas. "Ver a ese tipo de peloteros es una inspiración. Otros también lo tienen como modelo".

El camino de Galvis hacia la pelota profesional fue forjado por un rechazo que ocurrió en la capital venezolana, Caracas. Con sólo 11 años de edad, fue seleccionado para asistir a un campamento de béisbol limitado a los mejores peloteros del país en su edad. Galvis viajó con su padre por 527 kilómetros (327 millas) desde su ciudad de origen, Punto Fijo, para asistir.

"Una vez que llegué allí, ni siquiera me dejaron practicar", recuerda Galvis. "Nunca me dieron la oportunidad. Regresé a casa luego de esos cuatro días muy molesto, sin embargo, estaba determinado a ser jugador de béisbol un día".

Esto lo motivó a trabajar aún más fuerte. Galvis representó a Venezuela y a Punto Fijo en 2004 en Liga Junior (el nivel inmediatamente posterior a Pequeñas Ligas para niños de 14 y 15 años), perdiendo al final con un equipo de la Florida. Bateó para .500, impulsando a la novena de Paraguaná, Falcón, Venezuela, al título de Liga Senior en 2006 (para chicos de 15 y 16 años).

Galvis luchó forjando su camino a las Mayores, y en cada paso debió demostrar su cualidad ante los escépticos, dudosos por su altura de 1,78 m (5 pies, 10 pulgadas), pequeña para los estándares de los campocortos mega estrellas de hoy en día.

"Eso aporta en fortaleza y valor, porque algunos dudarán de ti, pero debes usar eso para seguir adelante y superarse", afirma Galvis.


"Están muy preocupados"

Ayuda el contar con el apoyo de tus paisanos. Los Filis tienen otros cinco venezolanos en su plantilla, incluyendo al segunda base César Hernández, quien conoce a Galvis desde la niñez.

"(El béisbol) es el principal deporte en Venezuela, y esa es la razón por la cual producimos tantos buenos jugadores", indica Galvis. "Los venezolanos buscan cualquier lugar para jugar, bien sea un campo, un punto vacío en la calle. Así crecemos. Así mejoramos".

Galvis se perdió la oportunidad de jugar en representación de Venezuela y para su héroe, Vizquel, quien era manager del equipo, durante el reciente Clásico Mundial de Béisbol, debido a una lesión en su ingle. Aun así, apoyó al equipo desde lejos.

Igualmente, desde la obligada distancia por su carrera en las Mayores, que Galvis, con cada vez mayor preocupación, hace seguimiento a las protestas políticas en Venezuela. La crisis financiera del país es tan severa que recientes estudios muestran que el 81 por ciento de la población se encuentra bajo pobreza crítica y muchos comen apenas una vez por día. Varios factores políticos han mostrado sus frustraciones contra el presidente Nicolás Maduro, y muchas de las protestas se han tornado violentas.

"La oposición política exige elecciones presidenciales adelantadas, un derecho amparado por la Constitución venezolana", indica Rebecca Hanson, candidata a un PhD y notable experta en temas venezolanos. "Hay una crisis económica masiva en el país, la cual ha impactado la popularidad de Maduro. Actualmente tiene una tasa de popularidad cercana al 20 por ciento".

Dados los problemas en Venezuela, los jugadores nativos de ese país que hacen vida en las Mayores están más cercanos que nunca entre sí. En estos momentos, todos esperan que la volátil situación de su país, en la cual tanto protestantes como autoridades han sido lesionados y hasta asesinados, encuentre una solución pacífica.

"Es muy difícil", explica el coach de primera base de los Bravos de Atlanta y ex jugador de las Mayores Eduardo Pérez, expresando que hasta a los profesionales les cuesta mantener su concentración en el béisbol. "Ya no estoy jugando, pero puedo ver a Ender Inciarte y a otros jugando a diario. Están muy preocupados".


"Están en un lugar más tranquilo"

Galvis está aliviado porque la mayor parte de su familia no está demasiado cerca de los epicentros de la crisis.

"Están en un lugar más tranquilo en Punto Fijo", admite Galvis. "Es una ciudad más tranquila, pero siempre hay mucha incertidumbre".

Pérez dijo que es especialmente difícil para los peloteros el decidir si se involucran en la situación política. Algunos temen por represalias contra sus familiares.

"No me quiero meter en problemas", indicó Pérez. "Todos están preocupados. A diario, los peloteros (venezolanos) de otros equipos me preguntan por mi familia en Venezuela. Es duro para nosotros. Estando aquí, no podemos hacer nada. Lo único que podemos hacer es expresarnos. Es muy duro. Esperamos que termine pronto".

Algunos peloteros venezolanos se han expresado a través de internet.

"Las redes sociales son sumamente importante para las protestas contemporáneas, pero son particularmente importantes en el caso de Venezuela", expresa Hanson. "La mayor parte de los medios de comunicación en el país están controlados por el gobierno".

Inciarte ha sido uno de los jugadores venezolanos que se ha expresado en Twitter sobre la situación, con un post el 11 de mayo preguntándose qué más puede hacer el pueblo venezolano para que su opinión sea escuchada.

"Hablamos y tratamos de ayudarnos mutuamente", indicó Galvis con respecto a sus paisanos venezolanos en estos momentos difíciles. "Entendemos y sabemos que como venezolanos, debemos apoyarnos y tratar de seguir adelante".

Galvis replicó uno de los posts de Inciarte en Instagram relativos a las protestas este 3 de mayo, escribiendo una apasionada nota en los comentarios, con respecto a la necesidad de ayuda que tiene Venezuela y lo desesperados que se encuentran los padres para buscar alimentar a sus hijos y la búsqueda de los jóvenes por un mejor futuro.

Las protestas en Venezuela podrían culminar en cambios en el gobierno.

"Dada la popularidad de Maduro y la actual crisis económica, es muy probable que estas protestas culminarán exitosamente con la celebración de elecciones presidenciales este año o el próximo", predijo Hanson.

Hasta que haya paz en su país, es probable que Galvis y todos los ligamayoristas venezolanos tengan dificultades en mantener su concentración en el béisbol, deporte que aman profundamente.


"Me afectó mucho"

El campocorto ha debido poner distracciones diversas a un lado en ocasiones previas. El año pasado, luego que la joven aficionada Siena Eden, de 9 años, fuese impactada por una pelota en foul conectada por Galvis, éste hizo un llamado a la organización de los Filis a fin de extender la malla protectora frente a la tribuna.

El venezolano admitió sentirse aún afectado por el recuerdo de este incidente cada vez que se para en el plato, aunque ha trabajado fuertemente a fin de superarlo.

"En ese momento, me afectó mucho", dijo Galvis. "La salud de la gente es importante, el proteger a los aficionados jóvenes y mayores que están en los asientos. Las lesiones pueden ocurrir, incluso al punto de ocasionar la muerte. Es difícil concentrarse y no pensar en ello".

Eden se recuperó luego que se cosieran sus labios y se arreglasen sus dientes rotos, pero Galvis, quien tiene una joven hija llamada Anastasia, quiere que las mallas se extiendan aún más.

"Creo que (los Filis) pueden hacer más. Pueden hacer más cosas a fin de asegurarse que todos los aficionados estén seguros".

En Estados Unidos o en su tierra, Galvis quiere que la gente esté segura. Es un sueño sobre el cual no tiene influencia directa, contrario a su aspiración de convertirse en jugador de Grandes Ligas e inspiración para otros en Venezuela.

"Tuve habilidades naturales, pero trabajé muy duro, también", expresa Galvis con respecto a su éxito. "Siempre he dicho que los sueños se pueden hacer realidad -- Si se trabaja duro y manteniendo los objetivos en mente".