Kenley Jansen, un gigante políglota y con brazo de hierro

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Kenley Jansen: El Destino quiso que fuera lanzador (3:26)

Luego de un tiempo como jardinero y receptor, el PODER de su brazo lo encaminó rumbo al montículo donde se ha convertido en un cerrador de élite. (3:26)

Como parte del proyecto de Béisbol Experience, estaremos publicando una entrevista cada día desde el 15 al 25 de junio. Las podrán encontrar todas en espndeportes.espn.com/beisbol/beisbolexperience/.

Esta entrevista puedes encontrarla en inglés aquí.

Kenley Jansen nació y se crió en la isla de Curazao. Sin embargo, al haber aprendido a hablar cuatro idiomas desde niño, incluido el español, el estelar taponero de Dodgers de Los Ángeles se ha convertido en un puente que ha servido para unir a los peloteros latinos y a los estadounidenses durante sus ocho años en Grandes Ligas.

Jansen le cuenta a Marly Rivera cómo sus experiencias lo ayudaron en su transición a ser un pelotero de Grandes Ligas y sobre las relaciones que ha establecido con sus compañeros de equipo y entrenadores, en particular el cubano Yasiel Puig.

En muchas de las islas, como lo es en tu isla de Curazao, los niños crecen hablando varios idiomas, ¿fue así para ti?

[En] muchas de las islas se hablan cuatro o cinco idiomas. Esa es una cosa que nosotros (empezamos) en la escuela. En la escuela empiezas con el holandés primero y después yo creo que cuando vamos al tercer año (de primaria) ahí empiezas con el inglés y después español, papiamento y todo. Después cuando tú (tienes) 15 años ahí tú empiezas a hablar francés y todo.

Xander Bogaerts, quien es oriundo de Aruba, también habla español bien e incluso tiene un acento dominicano...

Sabes qué, siempre pensé que era dominicano. Me refiero a cuando lo escuchaba hablando... Es un poco más joven que yo, así que no lo conocía. Sí conocía a muchachos como Andrelton Simmons porque estaban allí cuando yo estaba allí. Cuando lo conocí, era un poco como wow, él es de Aruba, eso es impresionante.

¿Cuál es tu primer idioma?

Papiamento, ese es el mejor idioma que yo tengo.

En las ligas menores no hay muchos jugadores de las islas, pero sí hay muchos latinos, ¿las personas asumían que eras latino?

Claro, mucho se creen que yo soy latino porque todo el tiempo yo estaba con los latinos. (...) Yo puedo hablar lo mismo con unos tipos de Republica Dominicana o de Venezuela o de México. Yo quiero hablar casi lo mismo con ellos y siempre estar aprendiendo más idiomas.

¿Cómo te ayudó en las ligas menores hablar tantos idiomas?

Fue más fácil conmigo. Así conozco mucha más gente y conozco el juego. Todo eso te ayuda porque hay veces que tienes coaches latinos y los coaches latinos te ayudan mucho. Si tienes un pitching coach latino, hablas español con ellos, ahí aprendes más, él (te puede decir) lo que tienes que hacer en el montículo.

¿Cómo decidieron en qué idioma hablar en la casa con tus hijos?

Bueno con mi hijo, me habla inglés ahora porque yo quiero que él aprenda inglés. Con mi esposa, me habla en papiamento. Entonces él (nos) escucha a nosotros hablar todo el tiempo en papiamento y así aprende. Pero nosotros le hablamos en inglés y él habla inglés con nosotros porque él vive conmigo todos los días. Cuando mi familia viene (de Curazao) habla papiamento con él. Nosotros tenemos una (señora) que trabaja en mi casa y ella habla español con él y así mi hijo aprende los tres idiomas.

¿Te ves como un puente entre los latinos y los jugadores estadounidenses, especialmente como traductor?

Sí, definitivamente tenía que ser el puente [y traducir] a veces. A veces, cuando no había nadie para traducir, ayudaba a algunos de los chicos hispanos.

Háblame de tu relación con Yasiel Puig...

Te quiero decir algo, el Yasiel Puig que todo el mundo ve allá afuera no es así. Él es un gran tipo; un chico divertido (con un) gran corazón. Así es él. Esa es su personalidad. Todavía está aprendiendo lo correcto que debe hacer aquí y lo que no está bien. Pienso que está aprendiendo la cultura de los Estados Unidos. A veces siento que con nosotros los latinos, las cosas se complican un poco. La gente aquí lo ve diferente. Pienso también que con Yasiel, en el pasado, muchas cosas podrían haber sido de una manera diferente para él. Desde el principio podría haber sido mejor, no estoy diciendo que ser una mejor persona, pero podría haber trabajado más duro. Podría haber sido más disciplinado.

Pero ahora que tenemos a otras personas aquí, él está muy disciplinado. Yasiel es un jugador dotado. Es superdotado. Tiene un talento que nunca había visto antes. Lo digo en serio. Nunca vi a Bo Jackson jugar y he escuchado que Bo Jackson era increíble. Para mí, ante mis ojos, cuando ves un talento como [el de Puig] se puede decir que es un jugador superdotado. Me refiero a la forma en que juega los jardines; el brazo que tiene, su capacidad para batear. Él tiene tanto talento que sólo tiene que aprender a conocerse a sí mismo para llegar a ese otro nivel. Todavía no ha llegado, pero espero que algún día lo comprenda y pueda llegar a ese nivel.

He escuchado que no empezaste tu carrera siendo lanzador, ¿en qué otras posiciones jugaste?

Es verdad. Empecé a jugar a los seis años (en mi ciudad natal). Recuerdo ver a mis hermanos creciendo jugando al béisbol y yo quería hacer lo mismo. Empecé a jugar primero en los jardines para acostumbrarme. Luego me fui al campocorto, pero apareció un tipo llamado Andrelton Simmons y ahí me mudé a tercera base. Nosotros jugamos juntos. Él jugaba el campocorto y yo en tercera; luego me fui a primera base. Después finalmente me convierto en receptor.

¿Cuál era tu estatura cuando te cambiaron a ser receptor?

Yo no era muy alto. No era el hombre grande que soy ahora en este equipo. Creo que lo más que crecí fue cuando firmé a los 16 años de edad, medía recuerdo que como 6'2 y (pesaba) 178 (libras). Después de eso crecí hasta 6'5 y 220 y ahora mido 6'5 y peso 270. Así que sí,
¡he crecido mucho!

Esa transición de cátcher a pitcher tuvo que ser por ese brazo que tienes...

Sí, definitivamente fue el brazo. Recuerdo en el Clásico Mundial de Béisbol en Puerto Rico agarré a Willy Taveras de out en tercera. Ahí mostré cómo podía tirar de rodillas, agarrando de out a Ryan Braun de rodillas. Me vieron hacer eso. Había estado haciéndolo más en las ligas menores. Eso fue lo que hizo que los Dodgers tomaran esa decisión de ponerme en el montículo.

¿Alguna vez pensaste cuando te cambiaron a ser pitcher que llegarías a ser el cerrador de la franquicia?

No, nunca creí eso. Cuando empecé a pitchar (por) De Jon Watson, antes (era) el farm director aquí y ahora es un scouting director, yo nunca sabía eso, que yo podía ser un cerrador. Yo sabía, 'OK, tienes chance para llegar a Grandes Ligas'. Yo no sabía cómo pitchar, pero (tiré) 10 pitcheos en Clase A (Avanzada) y (ponché) a dos. Yo dije, 'OK, tienes chance para llegar a Grandes Ligas, vamos a ver cómo va eso'. Ahí las cosas (fueron) bien y después cuando (llegué) aquí todas las cosas (pasaron) rápido y todavía no pienso que yo soy un cerrador y un cerrador de la franquicia de los Dodgers de Los Ángeles.