El primer juego de béisbol en Cuba

Nota del Editor: Esta historia se publicó origialmente el 27 de diciembre de 2013

Con fina y pulcra caligrafía, Wenceslao Gálvez y del Monte devoraba cuartilla tras cuartilla en su espacioso despacho. Apenas interrumpía el trabajo para reflexionar... e intentar aguzar la mira en contenido y estilo. El tema, a pesar de lo novedoso, así lo exigía; corrían los años finales de la década del 80 del siglo XIX. El esfuerzo del ilustre habanero por presentar los más fidedignos datos sobre el juego de pelota en territorio insular se vio recompensado cuando El baseball en Cuba. Historia del Baseball en la Isla de Cuba emergió de la imprenta en 1889.

En sus pesquisas Gálvez notó, y así lo hizo saber en el volumen citado, que ese deporte, importado del vecino Estados Unidos, representaba una práctica higiénica y saludable, totalmente alejada del barbarismo inherente a las corridas de toros y peleas de gallos, principales entretenimientos de los españoles. Pero dudo que imaginara el valor que tendría el béisbol en la conformación de la identidad nacional cubana, y mucho menos que una referencia suya, publicada en ese texto, sería canonizada e idolatrada por millares de sus compatriotas a lo largo del tiempo.

De hecho, este 27 de diciembre se cumplieron 143 años del que, según Gálvez, constituyó el primer partido oficial de béisbol jugado en Cuba. Peloteros habaneros y matanceros fueron los protagonistas de aquel encuentro, que se celebró en una espaciosa llanura de la provincia de Matanzas, denominada Palmar de Junco, y concluyó favorable a los visitantes 51 corridas por nueve.

Existen otras teorías sobre la primogenitura, pero ninguna tan aceptada en el imaginario popular. Esta hipótesis es casi una verdad consumada. Jorge Alfonso, periodista, historiador y docente (ya fallecido), reseñó aquel suceso en las páginas de la centenaria revista BOHEMIA: "La fecha del enfrentamiento -- 27 de diciembre -- fija con exactitud el inicio del juego de béisbol o pelota en Cuba.

Dicha aceptación unánime encuentra justificación en el hecho de que por primera vez dos equipos cubanos organizados batallaron por la victoria y los datos los recogió en la oportunidad el periódico El Artista, publicado en La Habana, 31 de diciembre de 1874. Según la crónica, calzada con la firma de Henry [...]".

Verdades a medias o medias verdades

Exactitud y unánime son vocablos bien elocuentes. Sin embargo, el historiador Félix Julio Alfonso en el ensayo Arqueología del Béisbol Cubano, investigación realizada en el año 2005, apunta que "quien primero puso a circular este día, concediéndole algún grado de importancia, fue Wenceslao Gálvez y del Monte en la primera historia del béisbol cubano, publicada en La Habana en 1889.

"La entrada de este dato en la narración de Gálvez se debe a su interés en graficar con un ejemplo el capítulo dedicado a la Prensa de Sport, y dentro de esta al género, muy moderno para la época, de las crónicas de sport. [...] Dice Gálvez: 'Tengo presente, y esto corrobora lo que llevo dicho, El Artista, un periódico satírico-teatral que se publicó en La Habana en el 72. El número que ahora consulto está fechado en 31 de diciembre de 1874 y se ocupa del primer desafío de pelota celebrado en el Palmar del Junco, en Matanzas, entre el club del nombre de aquella ciudad y el Habana'. Y a continuación transcribe la famosa crónica [...], con el siguiente título: Resultado de un desafío. Victoria del Habana B.B.C. Pormenores ofrecidos. Lo firma Henry, que era el seudónimo que usaba Enrique Fontanills, un cronista deportivo y social 'muy comedido y sintético, que piensa mucho lo que escribe', según el juicio del propio Gálvez", concluye Félix Julio.

Nótese que el propio Gálvez hace referencia al primer partido celebrado en el Palmar de Junco, no necesariamente el primero en Cuba. En la crónica que reproduce aparece una referencia a que ambos elencos jugarían par de meses más tarde en el terreno habanero ubicado en el Vedado. En correspondencia, entra en el rango de lo probable que estos adversarios ya hubieran topado antes entre ellos o contra otros conjuntos.

Félix Julio Alfonso alerta acerca de las contradicciones existentes en el capítulo titulado "Matanzas" del propio libro de Gálvez. Allí el autor afirma que habanistas y matanceros se vieron las caras por primera vez en 1878, en el propio Palmar de Junco, y la victoria correspondió a los locales. Según Gálvez, los matanceros parece que no tenían rivales cercanos y por eso acudieron a los capitalinos para medir fuerzas. Y sobre todo, las fechas lo dejan mal parado: el primer juego fue en ¿1874 o 1878?

Una bola que rueda

Las incongruencias no acaban. Raúl Díaz Muro, segundo en recopilar una historia del béisbol en Cuba -- Historia del baseball profesional en Cuba (1907) --, destacó que el equipo primogénito nació en 1868: "Varios distinguidos sportsman, entre los cuales figuraban los Sres. Alfredo Maruri, Ernesto Guilló, Lavotal, Bulnes, Enrique Canals, Ricardo Mora y el infortunado Emilio Sabourín... echaron los cimientos de esa sociedad, formando con el nombre de Habana dos teams, o sea, una agrupación de veinte jugadores que, divididos en grupos de a diez, practicaron e hicieron viable por medio de matches periódicamente celebrados, la adaptación entre nosotros del baseball o juego de pelota americano [...]".

Nemesio Guilló -- los expertos consideran que fue el primero en traer un bate y una pelota a Cuba (en 1864) -- concordó con ese argumento. En una entrevista que concedió al periodista Guillermo Pi, y que fuera publicada el 6 de enero de 1924 en el Diario de la Marina, en la sección Recordando el Pasado, afirmó que alrededor de 1868 se introdujo, proveniente de Estados Unidos, el esquema de juego con 10 jugadores y en esa propia fecha quedó organizado el primer conjunto, al cual bautizaron como Habana y estaba integrado por 25 jóvenes, quienes cursaron estudios en Estados Unidos.

Si existía un club compuesto por 25 hombres en 1868, ¿acaso sería descabellado pensar que se enfrentaban entre ellos mientras encontraban otros rivales?

A propósito, Guilló en el diálogo con Pi aseguró que las autoridades españolas proscribieron el béisbol en 1869. O sea, un lustro previo al supuesto punto de partida, el 27 de diciembre de 1874. Este anacronismo también es citado en La gloria de Cuba. Historia del béisbol en la isla, escrito por Roberto González Echevarría, catedrático de la Universidad de Yale.

"El béisbol se jugaba en desacato a las autoridades españolas, que consideraban el invento norteamericano como una práctica algo separatista y sumamente peligrosa, debido al uso de bates. De hecho, en 1869, poco después de que comenzara la Guerra de los Diez Años, las autoridades coloniales dictaron un bando por el que prohibían jugar a la pelota."

Y luego continúa González Echevarría: "Alguna vez los muchachos tuvieron que huir de la policía o de los centinelas que montaban guardia en las fortalezas que rodeaban la ciudad. Estos adolescentes estaban orgullosos de la modernidad y el exotismo del deporte que practicaban."

¿Quién tiene la verdad?

Sea el 27 u otro el día primigenio, para Cuba la esencia es la misma: sin béisbol no hay paraíso.