Hanley Ramírez aspira a ser líder y producir como 'Big Papi'

play
David Ortiz: "El béisbol lleva mucho sacrificio" (1:03)

El dominicano asegura que su etapa activa ha concluido mientras que confía en las nuevas generaciones de peloteros, en su país. (1:03)

FORT MYERS, Florida -- Hanley Ramírez tiene una confesión que hacer. Él sabe lo que podría ofrecer, tras el retiro de David Ortiz.

''No sé si debo decirlo'', dijo Ramírez el jueves a reportar al entrenamiento con Medias Rojas de Boston. ''Me dijo la otra noche --David, lo siento, hombre, pero tenemos que hacerlo-- si él intenta volver, yo soy una de las razones que podría volver, porque nos echamos de menos el uno al otro. Sé que no va a pasar, pero me lo dijo''.

Para ser claro, no va a suceder. Ramirez se repitió más tarde con énfasis: ''David de no va a volver. Está en casa con su familia, ¿correcto?'' -- y en Twitter Ortiz confirmó la conversación a la que hizo referencia Ramírez, pero agregó, ''no voy a jugar beisbol nunca más''.

Por lo tanto, 'Big Papi' no va a volver. Pero es innegable el vínculo fraternal entre Ortiz y Ramírez, que ha existido por más de una década y se volvió más fuerte en las dos temporadas que fueron compañeros con Medias Rojas.

Ramírez, de 33 años, llegó el jueves con una camiseta con el número 34 de Ortiz. Él asumió el control en lugar de Ortiz en la casa club, incluyendo los dos casilleros de final de la fila cerca de la puerta. Ramírez llamó a Ortiz ''mi hermano que no tengo'' y dijo que hablan por texto varias veces al día.

''Él es mi mentor'', dijo Ramírez. ''Él es mi todo''.

En la era post-Ortiz, Ramírez asumirá como el principal bateador designado de Boston. Según el manager John Farrell, Ramírez será el BD ''en contra de todos los lanzadores derechos" y jugará primera base contra zurdos.

Pero los Medias Rojas también necesitan a Ramírez para reemplazar a Ortiz como un líder. A los 33 años, Ramírez y el segunda base Dustin Pedroia son los estadistas más veteranos en una ofensiva construida alrededor de los jóvenes estrellas Mookie Betts, Xander Bogaerts y Jackie Bradley Jr. y el promocionado novato Andrew Benintendi.

Y cuando Ramírez piensa en liderazgo veterano, el mejor ejemplo que sabe seguir es Ortiz, puesto que fue la primera persona que llamó cuando Ramírez firmó su primer gran contrato con los Marlins de Miami en 2008. Después de que Ramírez sufrió un experimento malogrado como jardinero izquierdo, para los Medias Rojas en 2015, Ortiz contribuyó a ayudarlo a enfocarse como un primera base, para volver con 30 jonrones y 111 carreras impulsadas en 2016.

''La diferencia entre yo y David es David, él puede hablar. No me gusta hablar mucho. Soy más tranquila'', dijo Ramírez. ''David siempre encuentra una manera de conocerte, hablar contigo. Es una buena cosa. Aprendí de él, y es una de las cosas que voy a probar a hacer este año, también.

''Él me enseña, me ha mostrado la manera de ser un líder y un campeón, todos los días. Su legado, su manera de jugar el juego, la manera de enseñar a la gente a su alrededor, cómo intenta hacer feliz a su alrededor, David era increíble''.

Mientras tanto, Ramírez al igual que los aficionados de Medias Rojas sostiene una vela para Ortiz, con la esperanza de que se convenza para volver al campo y dejar las banalidades de la jubilación.

''Todavía estoy esperando que entre en la casa club con esa gran sonrisa'', dijo Ramírez, '''abrazando a todo el mundo, mostrando la energía alrededor de todo el mundo''.

Por Ortiz, Ramírez dijo que incluso renunciaría a ser el bateador designado.

''Y entonces volveré a campo izquierdo'', dijo Ramírez con una carcajada.

Ahora hay algo que es aún más improbable, un regreso de Ortiz.