Súper salarios contra gangas: ¿Quién arma el mejor bullpen?

El pacto de Wade Davis con los Rockies es una prueba más de que los relevistas agentes libres están siendo muy valorados en este invierno. Quinn Harris/Icon Sportswire

Los bullpen continúan aumentando su influencia. Si bien la forma de jugar a la pelota podría cambiar y ya hemos visto el uso de cambios defensivos llegar a su tope (tras registrar un declive por primera vez en 2017), la manera significativa en la cual los bullpen se hacen presentes sigue creciendo con cada temporada que pasa.

Los relevistas representaron el 38.1 por ciento de los innings totales lanzados en 2017, nuevo récord en las Grandes Ligas, lo cual representa un aumento de 3 puntos porcentuales con respecto al 35.2 por ciento y 1.200 innings registrados 10 años atrás. En 2017, los relevistas superaron su récord previo en cuanto a carga de trabajo, impuesto en 2016, por 578 innings. Treinta años atrás, los bullpen acumularon el 31.8 por ciento de las entradas, y hace 50 años los bullpen representaban el 36 por ciento de los innings.

El béisbol se hace aún más dependiente del bullpen durante la postemporada. En los playoffs de 2017, los abridores sumaron 358 innings, mientras que los relevistas acumularon 310, o el 46.4 por ciento de los innings totales.

La carga de trabajo de los abridores continúa disminuyendo, mientras este deporte se hace cada vez más extremo en ciertas áreas, como la especialización de roles y los promedios de lesiones.

Los equipos se han hecho cada vez más creativos al emplear y utilizar sus mejores brazos en los bullpen y al limitar la exposición de sus abridores contra alineaciones rivales. En 2016, los Indios de Cleveland recibieron elogios al mover a Andrew Miller a situaciones en las cuales pudiese ser mejor aprovechado antes del noveno inning. En octubre pasado, Dodgers de Los Ángeles limitaron de forma agresiva a sus abridores, como fue el caso de Rich Hill, a enfrentarse a las alineaciones oponentes en dos ocasiones, antes de entregarle la responsabilidad del partido a un bullpen talentoso.

Los brazos dentro de los bullpen también están siendo valorados de forma diferente. Se están haciendo relativamente más costosos. Durante esta temporada baja, estamos presenciando estrategias fascinantes en cuanto a la conformación de los bullpen. Algunos equipos, como es el caso de los Rockies y Filis, han invertido cantidades significativas de dinero en ayuda relativamente anónima en cuanto a relevistas se refiere; y otras novenas, incluyendo a los Dodgers, han permitido que un relevista de impacto haga maletas y parecen estar conformes al buscar el próximo relevista que lo pueda suceder. (Al dejar ir a Brandon Morrow, los Dodgers también parecen intentar quedarse dentro del límite de un impuesto al lujo más fuerte). Los equipos ya parecen estar de acuerdo en cuanto al hecho que los bullpen son más relevantes que nunca; sin embargo, ¿existe una forma correcta de armar un bullpen?

Los relevistas se están lucrando

A principios de la temporada baja, los Rockies de Colorado invirtieron de forma dispendiosa en relevistas, firmando a Bryan Shaw y Jake McGee en contratos por 3 años y $27 millones. Y este viernes, hay informes que indican que han acordado con Wade Davis por tres años y $52 millones.

Si bien no sorprende el ver a un equipo que alcanzó la postemporada en 2017 como fueron los Rockies invirtiendo en mejorar su bullpen, la cantidad de equipos que están acordando pactar contratos por $7 millones o más en valor anual promedio con lanzadores que no son cerradores parece indicar un cambio de paradigma dentro de la industria del béisbol.

Consideren a los Filis de Filadelfia, equipo al cual se le pronostica desde esta temporada baja apenas 72 triunfos en 2018, de acuerdo a las predicciones de FanGraphs. Los Filis acordaron un pacto por dos años y $16 millones con Tommy Hunter, aparte de dos años y $16.25 millones para Pat Neshek, quien cumplirá 37 años en la próxima temporada. Ambos contratos son más cuantiosos al principio.

Si bien los Filis tendrían, de acuerdo a los cálculos hechos durante esta temporada baja, el mayor espacio para armar nómina dentro del béisbol, por los momentos parecen estar tranquilos y buscar mejorar su habilidad para evitar carreras de sus rivales a un precio más modesto, manteniendo su capacidad para intentar hacerse con los servicios de Bryce Harper o Manny Machado en el próximo invierno.

El gerente general de los Filis Matt Klentak comentó lo siguiente a los periodistas tras anunciar las firmas de Hunter y Neshek:

"Habrá un momento en el cual nos falte sólo una pieza", dijo Klentak. "En ese momento cuando sintamos que nos falta una pieza o dos, allí abriremos la cartera y haremos lo que necesitemos hacer... No debemos colocarnos en una posición en la cual perdamos nuestra competitividad en el sexto inning porque debemos contar con un bullpen con profundidad para luego colocar jugadores realmente buenos a principios de partido. Si esta termina siendo la mejor forma para nosotros evitar que nos hagan carreras, pues esa es la manera en la cual lo haremos".

Sin embargo, se está haciendo cada vez más difícil encontrar que un bullpen provea valor a un costo menor.

Hunter, McGee, Neshek, Shaw, Joe Smith, Anthony Swarzak, Héctor Rondón y Mike Minor (quien muy probablemente se convierta en abridor con los Rangers) se encuentran entre los lanzadores con roles distintos al cierre que han pactado durante esta temporada baja con salarios anuales promedio de por lo menos $7 millones. Mientras los salarios y ganancias se encuentran en sus mejores cifras de todos los tiempos en toda la industria del béisbol, los lanzadores de relevo se están haciendo cada vez más onerosos, al punto de comenzar a alcanzar en ganancias a los abridores.

Durante el invierno, los equipos invirtieron $440 millones en 36 temporadas de relevistas agentes libres y $194 millones en 16 temporadas de abridores agentes libres, de acuerdo a cifras manejadas por Sportrac. La brecha entre el valor anual promedio de esos contratos se redujo a $6.5 millones para los abridores y $5.6 millones a los relevistas.

Esta temporada baja nos muestra una historia muy similar. Hasta el 29 de diciembre, los equipos han invertido $295 millones en 20 relevistas agentes libres (con un salario anual promedio de $6.3 millones), siendo la mayor cantidad de dólares invertidos en total en cualquier posición, contra los $90 millones invertidos en ocho abridores agentes libres (con un promedio de $6.9 millones). Los $295 millones invertidos en relevistas por los distintos equipos de Grandes Ligas es la mayor cantidad para cualquier posición, superando al resto por más de $100 millones.

Hay que considerar que, en las tres temporadas bajas anteriores, los equipos comprometieron la cantidad de $2.076 mil millones en abridores agentes libres y $934 millones en relevistas. Si bien la calidad de pitchers abridores agentes libres varía de año en año, recientemente se ha producido un cambio en cuanto a la forma en la cual los clubes hacen sus gastos.

Es cierto que cada vez es más difícil poder conseguir relevistas que provean mejor rendimiento a menor costo; sin embargo, los relevistas siguieron aportando mejor valor que los abridores durante la pasada campaña. El inning de relevo en promedio les costó a los equipos $35,433 cada uno, mientras que el tramo pitcheado por un abridor les representó desembolsar en promedio $43,824. Por otra parte, el relevista en promedio (4.16 de FIP en promedio para los relevistas en la liga) fue más efectivo que un abridor (4.48). Aun así, se está haciendo cada vez más difícil el poder conseguir gangas para el bullpen, cuando los equipos están invirtiendo cada vez mayor dinero en esa área.

En busca de la próxima ganga al estilo Morrow

El cuarto contrato más lucrativo en cuanto al valor promedio anual concretado en esta temporada baja al día de hoy es, entre todos los agentes libres, el firmado por Brandon Morrow, quien pactó por dos años y $21 millones con los Cachorros.

Morrow experimentó un ascenso poco probable. Los Dodgers lo firmaron con un pacto de ligas menores el 26 de enero antes de empezar la campaña anterior. Tras lanzar 16 entradas con los Padres en 2016, ganaba el sueldo mínimo en Grandes Ligas en 2017 cuando se convirtió en uno de los relevistas en los cuales el manager David Roberts depositaba mayor confianza dentro de los Dodgers. Lanzó en cada encuentro de la Serie Mundial.

Morrow es una evidencia de lo que conlleva el invertir fuertemente en relevistas individuales: Por la naturaleza de su labor, juegan la posición más volátil en el béisbol y se pueden conseguir a bajo precio.

Por otra parte, el encontrar y/o desarrollar brazos en el bullpen debería ser algo más sencillo, con respecto a cualquier otra posición. Típicamente son, por naturaleza, lanzadores abridores que no cubrieron las expectativas, o les faltó desarrollar un tercer pitcheo, o no pudieron mostrar dominio, durabilidad, o cualquier otro aspecto clave. Y la oferta nunca había sido mayor. El sistema amateur que actualmente suple de peloteros al béisbol organizado ha dado mayor importancia a la velocidad y los circuitos que se presentan en las exhibiciones o showcases, destacando las lecturas de las pistolas de radar por encima del dominio de un repertorio, la versatilidad, entre otras habilidades. Si bien podemos discutir si esto es algo positivo para el béisbol en general, la especialización a nivel aficionado y la exigencia que cada vez más se les impone a los codos de los lanzadores debido a la imperiosa necesidad que sienten de llegar a velocidades impresionantes muy probablemente estén siendo causa primordial en la epidemia de casos que requieren cirugía Tommy John que se registra recientemente. Es parte de la razón por la cual el lanzador abridor que acumula 200 innings se está convirtiendo en una especie en peligro de extinción.

Mientras los Dodgers se encuentran motivados a permanecer por debajo del umbral del impuesto al lujo, el club muestra poco interés en pagar tarifas a tope del mercado a cambio de relevistas. Los Dodgers tuvieron la nómina más cuantiosa de las Grandes Ligas la temporada pasada (un total de $241 millones); sin embargo, aparte del as del relevo y cerrador Kenley Jansen (a quien se puede considerar el relevista más importante del béisbol en la actualidad), el salario más alto dentro del bullpen fue el de Sergio Romo, quien ganó $3 millones, y fue despachado a los Rays en julio pasado tras mostrar efectividad de 6.12.

En vez de buscar un setup de calidad comprobada para atarlo a un pacto multianual, los Dodgers parecen conformes en buscar al próximo Murrow en vez de pagar por el propio lanzador en su versión actual.

Luego que Murrow firmara durante esta temporada baja con los Cachorros, rivales de los Dodgers en la Liga Nacional, los Dodgers contrataron al ex abridor de los Marlins Tom Koehler por un año y $2 millones, con el propósito de pasarlo al bullpen. En la superficie, el movimiento puede causar extrañeza ya que Koehler tuvo efectividad de 6.69 durante la pasada zafra. Sin embargo, hay que analizar un poco más en profundidad a fin de entender lo que intentan hacer los Dodgers.

Típicamente, los lanzadores ven su material, especialmente la velocidad, mejorar un poco al cambiar al bullpen. La recta promedio de los relevistas registró una velocidad de 94.4 millas por hora durante la temporada anterior, mientras que la velocidad promedio de la recta de un abridor fue de 93.0 millas por hora. Jeff Sullivan, redactor de FanGraphs, encontró que, durante la década pasada, en promedio, un pitcher puede aumentar 1.7 millas por hora en su recta al pasar de la rotación abridora al bullpen. También se percibe que los lanzadores simplifican su repertorio al convertirse en relevistas, al prescindir de un pitcheo secundario de menor importancia, al no tener que preocuparse por tener que enfrentarse a un bateador rival en muchas ocasiones en un mismo partido. En resumen, sus ofrecimientos más débiles se eliminan y su eficiencia aumenta.

Esto no es mera teoría en el caso de Koehler.

Tras mostrar efectividad de 6.91 como abridor con los Marlins el año pasado, Koehler pasó a los Azulejos de Toronto, equipo con el cual hizo 16 apariciones, 15 de ellas como relevista. Si bien es cierto que se trata de un muestreo menor, el caso es que ponchó a 18 contrarios en 17 entradas, con efectividad de 2.65 y FIP de 3.22.

Su recta alcanzó velocidad promedio de 93.8 millas por hora con los Azulejos, comparado con el promedio de 93.0 que mostró en Miami. Como lo indicó Sullivan, el 61 por ciento de los ofrecimientos de Koehler como abridor la temporada pasada fueron rectas de cuatro costuras o curvas. Con Toronto, ese promedio ascendió al 82 por ciento. Por otro lado, su dominio mejoró y su cifra de roletazos aumentó en siete puntos porcentuales.

¿Habrán conseguido los Dodgers a su próximo Murrow? Tendremos que esperar y ver. Lo que sí sabemos es que existe un dilema cuando se trata de un bullpen: Si bien nunca habían sido tan importantes como hoy en día, el pitcher de relevo sigue siendo la posición más volátil de todo el béisbol. Es mejor, entonces, encontrar al próximo Murrow que pagarle al actual.