'El mejor jugador de dos vías que he visto': Primeras impresiones sobre Shohei Ohtani

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BBEN On The Road: Ohtani se roba la atención del campo de entrenamiento (2:40)

Los Angeles Angels no salen como favoritos en el Oeste de la Liga Americana, pero pueden darle batalla a sus rivales divisionales. Ernesto Jerez y Pedro Gómez con el análisis. #PrimaveraESPN (2:40)

TEMPE, Arizona -- En un día brillante y soleado en el campamento primaveral de los Angelinos de Los Angeles el mejor jugador de su generación se siente libre de esconderse a pesar de estar a la vista de todos.

Durante una reciente mañana en el Tempe Diablo Stadium, el seis veces Todos Estrellas y en dos ocasiones Más Valioso Mike Trout llegó al camerino y empezó a estirarse al lado de sus compañeros jugadores de posición a una distancia de 50 pies de tres docenas de periodistas que se mostraban, de forma extraña, indiferentes a su presencia.

Las cámaras fotográficas y de video estaban todas concentradas en Shohei Ohtani, mientras charlaba cerca de la línea del jardín derecho con su traductor personal. Ippei Mizuhara camina por el terreno usando una mochila negra que ha cobrado cierta cualidad mística, como si fuera la maleta de la cinta "Pulp Fiction: Tiempos Violentos". Nadie sabía precisamente su contenido hasta que Mizuhara lo revelara tras ser persuadido de buena manera por Grace McNamee, la relacionista pública de los Angelinos destinada a los medios japoneses.

La mochila porta guantes de béisbol, porque uno nunca sabe cuándo podría comenzar un nuevo juego de lanzamientos largos con la nueva sensación internacional del béisbol.

El 14 de febrero, Día de los Enamorados, Ohtani llegó a Tempe cargado con su talento sin limites, carisma y sencillez, además de una agenda ambiciosa. Va a ser uno de los miembros de una rotación de seis lanzadores con los Angelinos y ademas fungir como bateador designado cuando el manager Mike Scioscia así lo vea conveniente. Ya Ohtani parece estar destinado al mismo tipo de escrutinio al cual se sometieron Ichiro Suzuki, Hideki Matsui y Yu Darvish cuando llegaron a Estados Unidos y la naturaleza de su propósito de ser jugador en ambos aspectos del juego le agrega un inédito nivel de interés.

"Está tratando de lanzar y batear. Eso es único por derecho propio", dice Ian Kinsler, segunda base titular de los Angelinos y quien jugara con Darvish en Texas. "Aparte de ello, es solo un caso normal de una súper estrella japonesa que llega a Estados Unidos para jugar al béisbol".

Desde el momento que Ohtani desempacó su maleta en el clubhouse, el proceso de adaptación ha estado lleno de pequeños momentos. Tomó su primera ronda de práctica de bateo en un campo trasero en plena lluvia, causando los asombros y saludos exaltados de sus compañeros días después al despachar pelotas a los confines más cercanos del Tempe Diablo Stadium.

El Ohtani lanzador ha tenido dificultades dominando su recta mientras registró cuatro outs con 31 lanzamientos en su debut en la Liga del Cactus el sábado pasado ante los Cerveceros de Milwaukee. Luego del partido, un equipo de televisión japonés acorraló a los reporteros norteamericanos, les dieron hojas grandes de cartulina y un marcador, pidiéndoles que evaluaran su actuación en una escala de 0 a 100.

Ohtani conectó sencillo y negoció dos boletos en su debut como designado contra San Diego dos días después y luego, ante Colorado, se fue de 3-0. Los periodistas mencionaron que se deslizó a la segunda base sin incidentes en una jugada de selección y luego decidieron diagnosticar su equipamiento. ¿Por qué usaba protectores de codos y chingalas a la vez? (Lo ha hecho desde bachillerato, según explicó). ¿Por qué tenía guantes protectores similares a los usados por Trout mientras corre las bases? (Porque los Angelinos así lo sugirieron).

Ohtani es sumamente discreto en sus sesiones de grupo con los medios, por ello Scioscia debe lidiar con la carga pesada en sus comparecencias, tanto con medios japoneses como norteamericanos, las cuales ocurren cada mañana. En un día cualquiera, Scioscia puede hablar con respecto a la transición de Zack Cozart de campo corto a la tercera base o la flexibilidad de su nueva alineación, para luego pasar de seis a ocho minutos hablando sobre temas relativos a Ohtani.

"Para mi, son 10 minutos extra cada día, y nuestros jugadores no han perdido tiempo", dice Scioscia. "Sin distracciones. Los muchachos siguen trabajando, entonces, las cosas no han cambiado tanto, para serte honesto".

Scioscia inspecciona a sus hombres con celo, pero ocasionalmente mirará hacia el infield, con la mirada de un hombre que preferiría estar trabajando con los receptores en rutinas de bloqueo.

Los cazatalentos que han seguido a Ohtani durante su tiempo con los Hokkaido Nippon-Ham Fighters hablan con respecto a su transición a un tipo de béisbol ligeramente mejor, el reto de viajes más largos en la carretera por distintas zonas horarias y los otros pequeños ajustes que deberá hacer en Anaheim. En Japón, los lanzadores de práctica de bateo se paran en la lomita y lanzan a un ritmo deliberado. La primera ocasión en la cual Ohtani se paró en el box en el campamento de los Angelinos, un entrenador ubicado a 45 pies de distancia y empezó a hacer ofrecimientos a toda velocidad. Cuando Ohtani pitcheaba en Japón, las reglas le permitían dejar el dugout con dos outs mientras su equipo bateaba y comenzaba a prepararse para su próximo inning. En Estados Unidos, no contará con esos privilegios.

Es demasiado pronto para formarse juicios definitivos, pero las primeras opiniones que indicaban que Ohtani tendría mayor desarrollo como lanzador que como bateador parecen ser acertadas. Su velocidad no ha alcanzado aún los máximos que se le han medido previamente, entre 93-97 millas por horas, porque su recta sigue siendo un tanto plana. Sin embargo, cuenta con una buena dosis de lanzamientos secundarios, disposición para el oficio y muchas habilidades atléticas.

"Sin duda será un primer abridor", afirma un scout de la Liga Nacional. "Para mi, lo dejaría solamente como lanzador abridor. Pero los Angelinos han debido decirle lo que él quería escuchar para así poder contratarle, estoy seguro".

"Creo que podría ganar entre 12 a 15 juegos este año. No lo veo apabullando la liga en este momento. Su recta es muy plana y si lanzas rectas de forma seguida, le pueden batear cualquier cosa. Probablemente terminará lanzando al estilo de Darvish, con muchos pitcheos rompientes. A medida que pase el tiempo, creo que hará los ajustes necesarios".

Incluso los scouts que elogian la ética de trabajo y habilidad de Ohtani tienen preocupaciones con respecto a la magnitud de lo que el nipón se plantea hacer. Tiene un swing largo que requerirá algo de mantenimiento y su calendario podría complicar sus esfuerzos para mantenerse preciso con el madero. Si lanza un día lunes, tomará el día siguiente libre, servirá como designado de los Angelinos el miércoles y jueves, lanzaría una sesión de bullpen el viernes, otro día libre el sábado y lanzaría en domingo. Los Angelinos continuarán cambiando su rutina a medida que avance el campamento primaveral.

"Él sabe bien lo que está haciendo al plato y podría superar bien a los abridores números 3, 4 y 5", dice el scout. Pero si Ohtani se mantiene con un calendario fijo, no se sabrá cuál seria el abridor al cual se enfrentaría cuando forme parte de la alineación ofensiva.

"Es el mejor pelotero versátil que he visto, es inteligente y competitivo", dice un evaluador de talento de la Liga Americana. "No es difícil verle hacer ambas cosas. Pero el tiempo y duración de la temporada serán los verdaderos retos. Es mucho pedirle a alguien que pueda superar un reto así".

Ohtani asume este reto con disciplina y visión enfocada. En su tierra natal de Japón, vivía con sus padres o en un dormitorio con otros jugadores en el roster de los Fighters. Ha sido descrito como modesto, algo tímido y respetuoso con sus compañeros establecidos, aunque él persiga una ruta que ninguno de ellos haya previsto antes.

Sus compañeros de los Angelinos le hicieron gestos amistosos desde temprano, invitándole a una partida de golf y jugar al baloncesto. Vieron que era una persona a la cual se le puede acercar y sumamente comprometido con el equipo.

"Es chévere", dice el relevista Blake Parker. "Es un tipo tranquilo y humilde y eso facilita todo. Esto puede ser abrumador en ocasiones cuando eres 'el hombre' y tienes todas las miradas puestas en ti. Pero lo está manejando bien. Él no desea ser 'Shohei Ohtani, el Babe Ruth japonés'. Desea ser tratado como una persona normal que forma parte del equipo y esta siendo tratado como todos los demás".

Buena suerte con esos deseos. Como súper estrella internacional que intenta conseguir algo histórico, Ohtani puede ser cualquier cosa menos algo normal. Y sin importar lo trivial que puedan sonar las actividades del día, pueden estar seguros que alguien siempre estará pendiente.