Identidad

Es una palabra sagrada para un Clásico. Y ahí, la ventaja de Chivas es clara y contundente. Tiene más conexión con sus fuerzas básicas, con su sangre, con su espíritu que un América que ha decidido casi “bajar la cortina” de su fabrica y dedicarse a buscar figuras de otros equipos y en el extranjero. El peso de la camiseta, el amor y el respeto por ella no dependen muchas veces de un contrato, de un vínculo económico, sino de una conexión casi divina, innata, sanguínea entre el futbolista que sabe lo que significa abrazarla y defenderla desde los inicios de su carrera. La identidad puede ser fundamental para descubrir los secretos del sábado en Guadalajara.

LOS ANGELES, CA.- Hay un punto fundamental que puede inclinar el Clásico que el futbol mexicano propone para este sábado: la identidad.

Y ese es otro rubro donde Chivas parece tener ventaja. Sus jugadores de cantera (que son más que los que tiene el América en la banca, ya no digamos en la cancha) y aquellos que han llegado desde “la diáspora” para incorporarse a su pasión, a su “mundo”, a su exigencia, podrían haber entendido rápidamente lo que significa vestir la camiseta rojiblanca a rayas: Orbelin, Cota, Pizarro, Perreira, Pulido, Vázquez, Hernández, son un buen ejemplo de lo que intento referirme. A la hora de poner el corazón más que la pierna, Chivas también tiene ventaja.

Los Clásicos (de acuerdo con aquellos que los han jugado y vivido con intensidad y pasión) tienen que ver más con el momento exacto del partido, con las emociones y con el espíritu que logra imponerse sobre las formas y o el estado táctico, técnico y físico de los equipos. Los Clásicos no suelen partidos muy vistosos y brillantes, pero sí, de pronto, alcanzan el calificativo de espectacular gracias a la emoción, al drama y a lo que en las tribunas se cree que hay en juego.

Las razones (porque deben existir esas razones) para colocar a Chivas como gran favorito no solo tienen que ver con lo que hemos visto en la cancha en las últimas semanas. A diferencia del América que parece confundido y extraviado, Chivas sabe lo que quiere y cómo lograrlo, aunque a veces se atora, se detiene en los momentos más delicados y también complicados de la cancha. Pero empezando por eso, creo que uno de los grandes distingues se refiere a algo muy sencillo y complejo al mismo tiempo: Chivas sabe a dónde va mientras el América intenta calibrar la brújula.

Para los dos, por otra parte, es una maravillosa oportunidad de tomar ventaja del Clásico. El América puede revertir la temporada y transformar los abucheos en palmas si convence y gana en la cancha. Y Chivas puede enviar un mensaje contundente de que no sólo intenta y puede jugar bien al futbol, también logra ganar partido y ser competitivo. Todo eso se juegan el en el sábado sagrado que propone Zapopan.

@Faitelson_ESPN