¿De qué huye México?

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¿De qué huye México? (2:26)

Las contradicciones mexicanas de la Fecha FIFA: entrenamos en Morelos porque le tememos a la altura, pero jugamos en el Azteca porque "el dueño" del balón así lo ordena. (2:26)

Se va a Morelos porque no quiere exponer a sus futbolistas "europeos" a la altitud de la ciudad de México, pero se quedará en el Azteca para jugar ante Costa Rica. Todo eso en medio de una realidad: la presión y la hostilidad se han incrementado para el equipo mexicano en sus últimas presentaciones en el estadio del Barrio de Santa Úrsula. Tal pareciera que la mejor decisión hubiese sido buscar una sede alternativa y tratar de jugar al futbol con el mismo estilo y condición en cualquier cancha como lo hacen las grandes selecciones del mundo, pero México siempre vive un mundo futbolístico sui generis y los temas comerciales=económicos lo han atado al mismo escenario...

LOS ANGELES, CA.- ¿De qué huye México? ¿De la altitud? ¿De la presión? ¿De la responsabilidad? O tal vez... ¿de sus propios fantasmas? Pero hay otra pregunta mucho más interesante en el tema: ¿Cuál es el "miedo" de dejar el Estadio Azteca?

La primera comparecencia en casa en el hexagonal final de la Concacaf parece encontrar ciertas dudas y también ciertos temores. El primero de ellos, exhibido, quizás, a partir de la decisión de dejar el moderno y aclamado Centro de Alto Rendimiento de la FMF para buscar el cálido clima del vecino estado de Morelos. La justificación: Que según un estudio o una interpretación, la altitud de la Ciudad de México, que por muchos años era utiliza como "un arma" eficiente ante los rivales futbolísticos, se ha convertido ahora en un "enemigo" del propio futbolista mexicano que procede de Europa y que no está acostumbrado a jugar bajo esas condiciones geográficas.

Si ese es el caso, no entiendo por qué la FMF no tomo, entonces, una decisión más radical y también más inteligente: sacar, de una vez, el partido del Estadio Azteca y llevárselo a Guadalajara o a Monterrey donde las condiciones de la altitud no afectarían a los jugadores que proceden de los clubes europeos. ¿Por qué una decisión a medias? ¿Por qué no adoptarla de forma completa si en realidad estás convencido de que la Ciudad de México ha dejado de ser un "aliado" del equipo mexicano?

Todo se envuelve alrededor de una pregunta: ¿Cuál es el miedo de dejar el Azteca? Y la respuesta se dirige directamente al ineludible tema de los intereses comerciales que siempre tiene el futbol mexicano. Y no es que se genere más dinero en la capital que en otras ciudades. La entrada por taquilla puede ser mejor vendida en Monterrey, por ejemplo y el tema de la televisión da lo mismo, porque finalmente, serán los mismos (la televisoras abiertas) las que saquen provecho de la situación. Entonces, vuelvo a preguntar: ¿cuál es el miedo de dejar el Estadio Azteca? Yo creo que es un asunto de "interpretaciones" y en una época donde el grupo o los grupos que manejan a la selección mexicana atraviesan por dificultades económicas y por la creciente necesidad de abrir, de transparentar y repartir más el negocio que significa la selección, el mensaje es directo: La selección se queda en mi casa, bajo mi propiedad y mi tutela.

Las mejores selecciones del mundo, las grandes potencias del futbol (Alemania, España, Francia, Italia, Argentina, Brasil) juegan indistintamente en diversas sedes y lo hacen siempre con la categoría de su futbol. México parece "amarrado" de por vida al Estadio Azteca y no sólo eso, a lo que significa el Estadio Azteca: la propiedad intelectual, deportiva y económica de una selección. Ahora, si usted me dice que México ha sido campeón del mundo en ese estadio y que nadie ha sido capaz de quitarle autoridad y nivel futbolístico, entonces, me callo la boca y seguimos ahí. La realidad es otra.

No hay que olvidar tampoco otros "focos" que han aparecido en las últimas apariciones de la selección en el Estadio del Barrio de Santa Úrsula. Presión, abucheos y hasta el muy advertido y penalizado grito homofóbico cada vez que el portero visitante despeja la pelota. ¿No era el momento de buscar otra sede? ¿Qué esperan? ¿Una sanción de FIFA que realmente afecte deportiva y económicamente a la selección?

Las contradicciones mexicanas de la Fecha FIFA: entrenamos en Morelos porque le tememos a la altura, pero jugamos en el Azteca porque "el dueño" del balón así lo ordena.

@Faitelson_ESPN