El verdadero dueño del balón...

No es Vergara, ni Decio, ni Jesús. Es el futbolista y en parte, lo que ha sucedido nuevamente con el caso del jugador de Chivas, Oswaldo Alanís, es culpa del propio gremio futbolístico. Sólo ellos pueden dar el paso hacia el frente para tratar de frenar la impunidad que no es ajena a este país y que no es privativa del futbol. Llegó el momento -siempre ha sido el momento- de que los jugadores pongan las cartas sobre la mesa, exijan sus derechos, cumplan con sus obligaciones y soporten las grandes presiones a las que seguramente serán sometidos. El futbolista. Él es el verdadero "dueño del balón".

CIUDAD DE MÉXICO. - El balón está y sigue en los pies del personaje más importante y más influyente de este deporte llamado futbol: los futbolistas. Y sólo ellos pueden transformar esta realidad.

Siempre me he preguntado qué pasará exactamente el día en que los futbolistas mexicanos decidan resolver, unidos, sus problemas y sus carencias. ¿Habrá una diferencia? ¿Habrá un antes y un después? ¿Se marcará un hito en la historia de este futbol? La realidad es que el futbol mexicano, en su manejo administrativo -clubes y federación- no son ajenos a la gran problemática que envuelve al país: la impunidad.

El futbolista es mucho más poderoso de lo que él mismo se conoce y reconoce. Algún día debe "despertar" y darse cuenta de lo que tiene a su alrededor.

El último caso se llama Oswaldo Alanís, pero ejemplos como el suyo sobran en la historia antigua y contemporánea del futbol mexicano. Los clubes tratan de sacar ventaja amparados en la fragilidad de las leyes del país y por encima de los decretos internacionales del futbol. Puede que Alanís, de acuerdo con la reglamentación de FIFA, logre sortear estos seis meses, pero después... ¿qué? Cuando busque acomodo en algún otro equipo el futbol mexicano se interpondrá el atroz, asqueroso y cruel "Pacto de Caballeros". No podrá firmar con ningún otro equipo sin el consentimiento de Chivas. Aparece, también, otra cuestión: se viene un año de Mundial de futbol y el jugador no puede o no debe estar parado. ¿Es ese otro mecanismo de presión utilizado por el Guadalajara?

El tema ha pasado por su propia controversia interna. Primero que el entrenador lo quería y que la dirigencia no. Que el dueño del club -Jorge Vergara- no estaba enterado de la situación y hasta el hecho fehaciente de que al Guadalajara no le sobran futbolistas en un universo muy reducido de jugadores mexicanos.

La realidad es que la situación ha vuelto a transitar por una línea muy delgada, donde todo en apariencia supone ser un maltrato y una violación a los derechos naturales del futbolista como un trabajador. Puede que se trate, en la mayoría de los casos, de un trabajador muy bien remunerado, pero ultrajado en sus derechos. La Liga y la FMF celebraron hace apenas una semana su ya tradicional "Draft de Transferencias", evento que supone ser el mayor de los monumentos a la arbitrariedad con que se conduce en muchos de sus rubros el futbol mexicano.

Los primeros pasos para una Comisión del Futbolista seria y poderosa se han dado, pero nada se resolverá hasta que los futbolistas decidan estar unidos por una causa y pongan sobre la mesa las cartas, sus necesidades, sus derechos y también sus obligaciones. Llegará el momento en que los jugadores sean capaces de defenderse y también de exigir explicaciones. Sólo ellos pueden cambiar la dinámica y llevar a este futbol hacia un sendero de justicia y de libertades.

El futbol no puede ser considerado un ente ajeno a lo que sucede en nuestro país. Es una película casi exacta de lo que acontece en el día a día de esta maravillosa nación. Es verdad que se han avanzado en muchos temas, que el futbolista es un personaje, en muchos casos, privilegiado y envidiado, bien pagado y protegido, pero en otros es una víctima más de la impunidad, una impunidad que es parte del juego, que es, en la mayor parte de los casos, el nombre de este juego llamado futbol mexicano.

Los únicos que pueden cambiar esa realidad son los futbolistas. ¿Se atreverán a hacerlo esta vez? ¿Estarán unidos en los momentos decisivos? ¿Soportarán las grandes presiones de aquellos que protegen los intereses y los negocios? Ya veremos.

@Faitelson_ESPN