La encrucijada de Chivas...

Se acercará un momento para tomar decisiones. El equipo está al borde la eliminación en Concacaf, que podría marcar un antes y un después en su historia moderna. Quedarse fuera de toda competición en marzo supone un fracaso enorme para un club de los tamaños de Chivas. Habrá que tomar medidas. Una de ellas destaca el final de la era de Matías Almeyda y la otra, una determinación poderosa y valiente habla de un proceso de continuidad, tema bastante extraño y ajeno a los intereses de Chivas y del propio futbol mexicano. ¿Qué hacer? Chivas entrará en esa encrucijada muy pronto.

CIUDAD DE MÉXICO -- Sea como sea, la próxima semana habrá un antes y un después en el equipo más popular el país.

Chivas podría quedar fuera de toda competencia tan temprano como a mediados de marzo. La consecuencia de ello podría marcar el final de la era Matías Almeyda al frente del club o, en un caso poco visto y extraordinario en Chivas y en el propio futbol mexicano, una decisión para mantener contra "viento y marea" la gestión del entrenador argentino. Como sea, el resultado ante el equipo estadounidense Seattle Sounders en los cuartos de final de la Liga de Campeones de Concacaf podría ser un parteaguas en la historia moderna de las Chivas.

Nadie, o por lo menos yo -y que quede bien claro- tiene prisa en que los días de Almeyda se terminen. Todo lo contrario, Jorge Vergara enviaría un mensaje diferente -no sé si el mejor, dada las circunstancias- de que el proyecto del entrenador está por encima de cualquier otro interés malévolo dentro y fuera de Chivas. Les diría a esos futbolistas que no se han entregado al cien por ciento que ellos son los que están en dilema y no el entrenador como comúnmente ocurre en una crisis. Privilegiaría la continuidad por encima de los rompimientos abruptos que ha tenido su gestión desde que se convirtió en dueño del club. Todo eso está en manos de Jorge Vergara.

En Chivas, internamente, parecen existir varios rompimientos. Uno de ellos habría sido de carácter disciplinario ocurrido con Hedgardo Marín en la concentración. El jugador fue separado del plantel. El otro resquebrajo existiría a nivel dirigencial, fractura que empezó a fraguarse desde la polémica de Oswaldo Alanís. Las relaciones entre la parte operativa-administrativa que comanda José Luis Higuera y la deportiva de Matías Almeyda no parece en el mejor de sus momentos. A ello habrá que agregar la desinformación que ha surgido desde que aparentemente Almeyda pidió "ayuda" con un Director Deportivo que también fue llamado "asesor". Todo eso también lo debe resolver Jorge Vergara.

Todo encontraría cierta solución si Chivas respondiera en la cancha. La noche del miércoles, en Seattle, no tuvo argumentos futbolísticos para vencer al equipo de la MLS y tendrá que recibirlo el miércoles en Guadalajara en desventaja de un gol y sin Alan Pulido, el delantero más importante de Almeyda que ha sido suspendido por acumulación de tarjetas amarillas.

El panorama de Chivas no es el mejor. Todo dependerá de lo que ocurra en la cancha o de la decisión, para bien o para mal, que tome Vergara...

@Faitelson_ESPN