¿Quién será el próximo exaltado al Salón de la Fama de cada equipo?

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Cinco equipos todavía no tienen representación en Cooperstown - al menos no en las gorras que utilizan los jugadores en sus placas en el Salón de la Fama. Tres de esos son equipos de expansión de la década de los 90: los Rockies, Marlins y Rays. El cuarto es la franquicia de los Expos/Nacionales, que comenzó a jugar en 1969 y tiene dos fuertes candidatos en la boleta este año. El quinto es los Angelinos, nacidos en 1961. Nolan Ryan pasó ocho años con los Angelinos, y nueve con los astros, pero en su placa tiene una gorra de los Vigilantes, lo que dejó a los Angelinos sin su representante al Salón de la Fama. La franquicia probablemente tendrá que esperar por Mike Trout, asumiendo que Vladimir Guerrero entre eventualmente con una gorra de los Expos.

Esto nos dio una idea divertida: ¿Quién es el próximo miembro del Salón de la Fama para cada equipo? Esto va a requerir algo de especulación no solo de quien vaya a salir electo - y las estadísticas finales de esos jugadores activos - y además predecir la gorra que utilizarían. Vamos a hacer una adivinanza (Nota: Cuando mencione las boletas públicas, me estaré refiriendo a los votantes que han revelado sus boletas, y que han sido recopiladas aquí por Ryan Thibodaux.)

Astros de Houston: Jeff Bagwell (Fecha estimada de entrada (ETA, por sus siglas en inglés) 2017). La candidatura de Bagwell se ha quedado estancada en la boleta por cinco años, situándose en el 55 por ciento del voto (una baja del 59 por ciento que llegó a alcanzar hace par de años. Sin embargo, él fue uno de los jugadores que más ayuda recibió por la eliminación de más de 100 votantes retirados e inactivos el año pasado, cuando vio aumentar su porcentaje a 71 por ciento, y en las boletas públicas que se han dado a conocer hasta el momento lleva más del 90 por ciento.

Vigilantes de Texas: Iván Rodríguez (2017). Parece ser que él será exaltado en su primera aparición en la boleta, y aunque llegó a ganar una Serie Mundial con los Marlins y jugar en otra con los Tigres, debe entrar como un vigilantes ya que con ese equipo ganó 10 de sus 13 Guantes de Oro y su premio de JMV de la LA en 1999.

Expos de Montreal/Nacionales de Washington: Tim Raines (2017). En su año final en la boleta, Raines parece tener un cupo seguro, situándose al momento en el 90 por cientos de los votos dados a conocer. Ese número debe haber un poco con los votantes anónimos - quienes nunca emiten sus votos al mismo ritmo que los votantes públicos - pero Raines debe superar fácilmente el umbral del 75 por ciento requerido para elección. En términos de valor, Raines se compara favorablemente con el exaltado en su primera oportunidad Tony Gwynn, ya que básicamente intercambia algunos de los hits de Gwynn por boletos (Gwynn tuvo porcentaje de embasamiento de por vida de .388, Raines .385), se robó más bases y anotó más carreras. Guerrero, en su primer año en la boleta, tiene el 77 por ciento del voto público, lo que significa que posiblemente se quede corto por muy poco margen y tendrá que esperar hasta el 2018.

Bravos de Atlanta: Chipper Jones (2018). Debe ser electo sin problemas en su primera aparición en la boleta, con números de por vida de .303/.401/.529, un premio de JMV, 12 temporadas en los playoffs y un WAR de 85, lo que lo ubica sexto en la lista de antesalistas de todos los tiempos.

Padres de San Diego: Trevor Hoffman (2018). Parece que se quedará corto esta temporada, ya que está en el 71 por ciento del voto público, pero se quedará tan cerca que deberá entrar sin problemas el año que viene.

Tigres de Detroit: Alan Trammell y Jack Morris (2018). Trammell nunca lució bien en las votaciones de la BBWAA, alcanzando un máximo del 40 por ciento en su año final en 2016. Probablemente sea evaluado mejor por el comité de veteranos del Juego de Hoy en Día, que cubre el periodo 1970-87, y aunque el comité de veteranos se ha ido en blanco con jugadores en años recientes, pero ha electo varios managers, ejecutivos y hasta Bud Selig, yo pienso que eventualmente Trammell va a entrar. Fue tan valioso como Barry Larkin (Trammell lo aventaja en WAR 70.4 a 70.2), quien paseó la votación de la BBWAA, excepto que Larkin no tuvo a un Cal Ripken en su liga.

La elección de Morris parece menos segura, aunque llegó a alcanzar un 67 por ciento en la boleta de la BBWAA. Su efectividad de por vida de 3.90 y su WAR de 43.8 están muy por debajo de los estándares del Salón de la Fama, pero se quedó tan cerca que sería algo sin precedentes no elegirlo. Además, para los jugadores del Salón de la Fama que se sientan en esos comités, Morris tiene el sentido de un miembro del Salón de la Fama, uno que ellos considerarán digno de entrar en su club.

Yankees de Nueva York: Mariano Rivera (2019). Es mejor que Hoffman sea electo en el 2018 porque Rivera entrará a la boleta en el 2019, y eso le costará a Hoffman algunos votos porque él palidece en la comparativa. Hoffman quizás sea segundo detrás de Rivera en cantidad de salvamentos de por vida, pero no están ni cerca en el valor de sus carreras o en su dominio: Rivera tuvo un WAR de 57.1 comparado con el 28.4 de Hoffman, y eso es antes de que entremos a la postemporada, en la que Hoffman se estrelló mientras Rivera brilló. La única pregunta aquí es si Rivera podría superar el porcentaje record logrado por Ken Griffey Jr. de 99.3.

Indios de Cleveland: Jim Thome (2019). En realidad él llegará a la boleta en el 2018, pero pienso que va a tener que esperar un año, a pesar de haber logrado 612 jonrones de por vida, 1,699 impulsadas y porcentaje de embasamiento de .402. Omar Vizquel también llegará a la boleta en el 2018, y aunque creo que finalmente será exaltado, tendrá que pasar un camino más largo.

Marineros de Seattle: Edgar Martínez (2019). Al igual que Bagwell, Martínez fue ayudado por la limpieza en el listado de votantes, y su porcentaje mejoró de 27 a 43 por ciento el año pasado. Ha visto un gran impulso en el voto público, situándose en el 70 por ciento. Además es un buen candidato - junto con Mike Mussina -- para reemplazar a Raines como el portavoz del contingente sabermétrico. Además, una vez se elija a Hoffman e incluso a Rivera, ya no se podrá mantener en contra de Martínez su estatus de bateador designado. Este será su año final en la boleta, lo que le ayudará a recibir un impulso que lo lleve a la cima.

Gigantes de San Francisco: Barry Bonds (2020). Cuando Bonds y Roger Clemens debutaron con menos del 40 por ciento en el 2013, parecía que su camino hacia Cooperstown quedaría bloqueado. Pero desde ese entonces han ocurrido dos cosas: La limpieza en el listado de votantes - los votantes más viejos estaban más en contra de las sustancias para mejorar el rendimiento que los escritores más jóvenes o activos - llevó a un ligero aumento en su total de votos el año pasado, y la elección de este año de Bud Selig (y en menor grado la de John Schuerholz) parece que les ha ayudado, ya que ambos jugadores andan rondando el 69 por ciento en las boletas públicas. El mensaje: Si vas a elegir al comisionado que mandó durante la era de los esteroides, ¿se le puede negar la entrar a los dos jugadores más grandes de esa era?

Medias Rojas de Boston: Roger Clemens (2020). Los discursos van a ser interesantes.

Orioles de Baltimore: Mike Mussina (2020). Mussina ganó más juegos con los Orioles que con los Yankees (147 a 123) y tuvo efectividad menor (3.53 a 3.88), así que cuando su elección finalmente ocurra - está en el puesto 19 en WAR entre los lanzadores desde 1900 - entrará como un Oriol.

Medias Blancas de Chicago: Minnie Minoso (2021). Es demasiado malo que él no haya sido electo antes de su fallecimiento en 2015, pero es un candidato con méritos, un jugador que se ubicó en el octavo puesto entre los jugadores de posición en WAR en la década de los 50. Los siete que están por encima de él ya están en Cooperstown, y seis de los siete por debajo de él también han entrado. Él no llegó a las mayores hasta los 25 años por la barrera del color; añadan tres temporadas más o menos a su total estadístico y habría sido electo hace mucho. Pienso que el comité de los Días Dorados, que evalúa candidatos de 1950 a 1969, finalmente reconocerá su grandeza y su estatus de pionero como la primera estrella negra cubana.

Filis de Filadelfia: Curt Schilling (2021). Él está detrás de Mussina en el voto público este año (sus críticas políticas no le han ayudado), pero tiene un mejor caso, dadas sus prístinas estadísticas en postemporada, y sus tres anillos de Serie Mundial. Si logra entrar, ¿entraría con la gorra de los Filis?

Filis: 101-78, 3.35 ERA, 36.8 WAR

Diamondbacks: 58-28, 3.14 ERA, 26.0 WAR, un anillo

Medias Rojas: 53-29, 3.95 ERA, 17.8 WAR, dos anillos

Es una decisión complicada, pero pienso que su estancia más larga con los Filis sobresale más. Si el Salón elige ponerlo con una gorra de los Medias Rojas o de los Diamondbacks, entonces podría pasar mucho tiempo para ver otro jugador de los Filis en Cooperstown. Chase Utley sería el siguiente en fila, y aunque es un jugador con buenos números sabermétricos, sus estadísticas se quedan cortas y probablemente tendría que entrar por el comité de veteranos.

Azulejos de Toronto: Roy Halladay (2022). Este sería el cuarto año de Halladay en la boleta y quizás sea un marco de tiempo optimista, dado el lento paso de Mussina y Schilling.

Mussina: 270-153, 3.68 ERA, 123 ERA+, 82.7 WAR

Schilling: 216-146, 3.46 ERA, 127 ERA+, 80.7 WAR

Halladay: 203-105, 3.38 ERA, 131 ERA+, 65.6 WAR

El abrupto final de la carrera de Halladay lo dejó un poco corto en cantidad de victorias, pero de 2002 al 2011, promedió WAR de 6.2 por temporada, ganó dos Cy Young y terminó segundo en par de ocasiones, una increíble corrida de gran dominio que duró una década y que debe ser recompensada.

Cardenales de San Luis: Albert Pujols (2027). A Pujols le quedan cinco años en su contrato, y esta proyección asume que jugará hasta el final del mismo. Está a 480 impulsadas de Hank Aaron, líder de todos los tiempos. ¿Podrá alcanzarlo? Batear detrás de Trout ayuda, pero predigo que se va a quedar corto, para entonces entrar sin problemas en su primera aparición en la boleta como quizás el mejor primera base de todos los tiempos.

Mets de Nueva York: Carlos Beltrán (2029). La brillantez completa de Beltrán eventualmente será reconocida, y debido al hecho de que fue con los Mets quien jugó la mayor cantidad de juegos, con quien tuvo su mejor temporada (2006) y su mayor valor ha sido con ellos, yo digo que entraría con la gorra de los Mets.

Atléticos de Oakland: Mark McGwire (2032). El Big Mac fue ignorado por el comité del Juego de Hoy en Día que eligió a Selig y Schuerholz este año, y pienso que él, Sammy Sosa, Rafael Palmeiro y Manny Ramirez están en un bote diferente al de Bonds y Clemens, quienes ya eran claramente grandes jugadores antes de que alegadamente comenzarán a usar sustancias. Sin embargo, el tiempo lo cura todo, y eventualmente McGwire va a entrar.

Dodgers de Los Angeles: Clayton Kershaw (2035). Sí, él va a lograr un anillo cuando supere a Lucas Giolito en una memorable blanqueada 1-0 en el Juego 7 de la Serie Mundial del 2023. Lanzando con dos días de descanso, Kershaw trabajará por 10 entradas y ponchará a 16. Oh, además terminará con un record de ocho premios Cy Young, rompiendo el record de Clemens de siete.

Marlins de Miami: Giancarlo Stanton (2037). Ese contrato de $325 millones que firmó lució terrible al principio, pero seis temporadas consecutivas de 40 jonrones de 2017 a 2022, incluyendo su mejor temporada con 55 bambinazos en 2020, justificaran el acurdo. Sin embargo, en este punto él se saldrá de su contrato con los Marlins para firmar con los Dodgers, pero 394 de sus 605 jonrones de por vida fueron con los Marlins. Gary Sheffield es candidato futuro a ser evaluado por el comité de veteranos, y él es más un Marlin que cualquier otra cosa, así que podría entrar primero.

Angelinos de Los Angeles: Mike Trout (2038). Tengo a Trout jugando hasta los 41 años, terminando su carrera en el año 2032 (no se preocupen fanáticos de los Angelinos, él va a jugar toda su carrera en Anaheim) y uniéndose a la boleta en el 2038. Se convertirá en el primer electo de forma unánime al Salón de la Fama tras finalizar su carrera con un WAR de por vida de 158.5, tercero entre los jugadores de posición, detrás de Babe Ruth y Bonds y justo por encima de Willie Mays.

Cachorros de Chicago: Kris Bryant (2038). Se retirará con 587 jonrones, tres premios de JMV y cuatro anillos de Serie Mundial.

Rojos de Cincinnati: Joey Votto (2039). El caso de Votto será una guerra entre los adeptos a la sabermetría y los que corean que "las remolcadas lo son todo". Por supuesto, quedarán menos de esos cuando Votto se retire luego de la temporada 2024 y entre a la boleta en el 2030. Sus números de poder no igualarán a muchos otros inicialistas que ya están en el Salón de la Fama, pero su OBP y valor de por vida eventualmente lo convertirán en residente de Cooperstown. Noten lo que significa que Votto sea el próximo Rojo: Nada de Pete Rose.

Piratas de Pittsburgh: Andrew McCutchen (2040). Él pasará las primeras 10 temporadas de su carrera con los Piratas y los ayudará a un sorprendente título de Serie Mundial en 2018, cuando tenga una gran temporada final y termine tercero en la votación del JMV dos años después de haber estado en medio de rumores de cambios en la temporada baja. Al igual que Raines, su corrida como uno de los mejores jugadores en el deporte lo llevará a Cooperstown.

Rockies de Colorado: Nolan Arenado (2041). El comité de veteranos ignorará a Larry Walker y Todd Helton, convirtiendo a Arenado en el primer jugador de los Rockies en ser exaltado. Sus seis temporadas consecutivas como líder de remolcadas de la LN de 2015 a 2020 y 10 Guantes de Oro de por vida lo convertirán en una rápida selección por la BBWAA.

Diamondbacks de Arizona: Robbie Ray (2043). Él no parecía como un futuro miembro del Salón de la Fama cuando tenía marca de 14-31 luego de tres temporadas en las Grandes Ligas, pero esos 218 ponches en 174.1 entradas en 2016 fueron la señal de que está a punto de dar el salto al estrellato. Terminó con 254 victorias de por vida, un premio Cy Young y tres títulos de ponches en la LN.

Mellizos de Minnesota: Joe Mauer (2046). Su carrera dividida entre la receptoría y la primera base hace de su caso uno complicado, pero eventualmente entrará por el comité de veteranos, que recompensará su gran valor como receptor, sus tres títulos de bateo y su premio de JMV.

Cerveceros de Milwaukee: Mauricio Dubón (2047). En uno de los grandes robos en la historia de los cambios, Dubon llegó desde los Medias Rojas como parte del cambio de Tyler Thornburg en 2016 y terminó ganando cuatro cetros de bateo, robándose más de 300 bases y jugando un buen campocorto por más de una década para los Cerveceros.

Rays de Tampa Bay/Mustangs de Carolina: Evan Longoria (2052). Nunca superó el 50 por ciento en la boleta de la BBWAA pero finalmente logró entrar luego de varios años de candente debate cuando el comité de veteranos (que tenía a su ex compañero David Price, electo como miembro de los Medias Rojas en 2035) lo exalto, citando sus más de 400 jonrones de por vida, sus casi 1,500 impulsadas y su excelente defensiva.

Reales de Kansas City: Yordano Ventura (2054). Ventura nunca alcanzó su potencial como abridor, pero se movió al bullpen en el 2020 y comenzó una nueva vida como cerrador dominante, con siete temporadas de 40 salvamentos y varias más superando los 30 rescantes. Terminó siendo parte de la gran elección de cerradores en 2054, cuando el comité de veteranos, harto de qué hacer con los relevistas, eligió a Ventura, Billy Wagner, Kenley Jansen, Francisco Rodríguez, Zach Britton, Aroldis Chapman, Craig Kimbrel, Lee Smith, Jonathan Papelbon, Joe Nathan y Roberto Osuna en una elección especial, lo que desembocó en el infame debate de "¿Qué pasó con John Franco?" que lastimó la institución del Salón de la Fama y que llevó a su eventual destrucción.