Los renglones torcidos del Tata Martino

LOS ÁNGELES -- "Ahora no joven...". Es una expresión populachera en México. Se usa para negar o rechazar un servicio, o para explicar que ya no hay de lo que se vendía.

Se usa desde para rechazar biblias, o agua del Mar Muerto, o boletos para la rifa del Ángel de la Independencia. "Ahora no joven...".

O, incluso, para rechazar una convocatoria a la selección mexicana. "Ahora no joven (Gerardo) Martino, gracias".

Seguramente el Tata debió quedarse pasmado. Ha sido más desdeñado que Hugo Sánchez en sus coqueteos al Real Madrid. Tiene más desprecios que camarones una sopa instantánea.

1.- Carlos Vela dijo que prefiere dedicarle tiempo a su familia y al LAFC. "Ahora no joven, gracias".

2.- Javier Hernández espera la llegada de su primogénito y quiere estar al lado de Sara Kohan, y desarrollando otros proyectos personales. "Ahora no joven, gracias".

3.- Héctor Herrera se declara cansado y con ojo avizor al contrato con Atlético de Madrid. O tal vez, tras el desliz en Las Lomas, le pusieron un cinturón de castidad verbal. "Ahora no joven, gracias".

4.- Y Tecatito Corona avisó con tiempo, desde la más reciente Fecha FIFA, que la Copa Oro le importa tanto como la Copa Confederaciones y otras tantas que ha desdeñado. "Ahora no joven, gracias".

Tata Martino debe estar anonadado y patidifuso, diría Chespirito. "Nadie dice no a una selección nacional", dijo, dice, pero seguramente ya no lo dirá. Bienvenido al mundo del: "Ahora no joven, gracias".

Retomo la frase de Salvador Dalí: "Nunca regresaré a México, es un país más surrealista que mis pinturas". Tata Martino se enteró tarde.

Al menos el técnico del Tri se ha quitado una carga de encima. Ya sabe que si sabe contar, no debe contar con ellos.

El mensaje es claro: Herrera, Chicharito, Tecatito y Vela no estarán tampoco para las eliminatorias para la Copa del Mundo de Catar 2022.

A nadie debe quedarle duda: estas negativas apestan a divorcio, a rompimiento definitivo y por ambas partes. Nunca un adulterio hizo tan felices a ambas partes.

Ahora, Gerardo Martino sabe claramente con quiénes puede contar. Al final, con ellos y sin ellos, México siempre se ha quedado en la zona limítrofe entre la utopía y el fracaso, claro, de este ladito del fracaso.

Y se deben respetar los motivos personales, muy válidos, de los hoy renuentes, y les llamo renuentes, porque llamarles desertores es acusarlos de traición, y para ser traidores necesitarían haber tenido ideales legítimos y no nomás #ImaginarseCosasBienChingonas.

Feliciten, quienes deban, al Tata Martino. Tiene menos escollos en su camino, aunque más trabajo por delante.

Y al final, las renuncias de los cuatro jugadores, son reflejo del mismo futbol mexicano, de su mismísima FMF, y por ello recuerdo un fragmento del libro de Torcuato Luca de Tena, Los Renglones Torcidos de Dios.

"No te preocupes por ellos --le decía a Dios- porque todos son equivocaciones tuyas. Son los renglones torcidos, de cuando aprendiste a escribir. ¡Los pobres locos son tus faltas de ortografía!".

Amén...