Bobby Gunn, la estrella del real e ilegal club de la pelea

Si el sueño de Robert "Bobby" Gunn era convertirse en una leyenda, parece que lo está logrando.

A sus 42 años de edad, este ex boxeador profesional pero peleador aún, parece que ha llevado más allá de lo esperado su intención de llevar al reconocimiento una especie de ‘Club de la Pelea’ tan real como ilegal en el que, según reportes, ya acumula una marca de 73 victorias y ni una derrota.

En el boxeo profesional, con los guantes puestos, supervisado por un ábitro y calificado por jueces, Gunn no pudo ser un peleador trascendente. Debutó en 1989 y se retiró en 2013. Fue un peleador inconsistente y en 29 combates sumó marca de 21 victorias, seis derrotas, un empate y 18 nocáuts, además de un No Contest.

En sus peleas más importantes, Gunn cayó ante rivales como Enzo Maccarinelli, Tomasz Adamek, ambos con cetros mundiales de peso Crucero en juego, y ya veterano perdió con James Toney y Glen Johnson.

Su máximo logro fue el campeonato Crucero de la USNBC.

Pero una vez retirado del pugilismo rentado, el amor por los puños no se le quitó a Gunn, quien incluso antes de haberse retirado había mostrado pasión por cruzar metralla pero sin guantes puestos, a la antigua, sin garantías de nada, prácticamente de manera ilegal.

Medios como Rolling Stone y Bleacher Report han mostrado un interés reciente en este Bobby Gunn, el del puño derecho fracturado, el que es un ídolo entre la ilegalidad, en un mundo donde ex boxeadores, ex artemarcialistas y aficionados están dispuestos a dejarlo todo por hasta 50 mil dólares.

Como es de esperarse, ninguna comisión en Estados Unidos ha dado el aval al considerar que esto parece más una barbarie que un deporte. Si de por sí el boxeo ya es una disciplina peligrosa, el hacerlo en circunstancias poco favorables para cuidar la salud de los boxeadores no parece lo mejor, recordando siempre que no ha dejado d ser un acto ilegal.

Las comisiones y organismos a nivel mundial se han esforzado por hacer del boxeo un deporte más seguro. Hace pocos días Nueva York pidió fianzas millonarias para respaldar los gastos médicos de los peleadores y ello ha ocasionado un problema mayor para el deporte, uno en el que las desgracias no están tan apartadas.

Con todo ello en mente, el nombre de Bobby Gunn parece que ha comenzado a trascender mucho más en el bajo mundo que en el boxeo, claro, mientras aparezca un valiente que le quite ese invicto en peleas callejeras y el campeonato de ‘Nudillos Limpios’ al que hace mención en sus redes sociales.