Terence Crawford asegura estar a un paso de ser el mejor púgil del mundo

Terence Crawford, campeón mundial de las 140 libras del CMB, OMB, NABO y la Revista The Ring, criticó a los periodistas que votan para establecer el simbólico escalafón de los mejores boxeadores libra por libra del mundo.

Crawford compartió el sábado el pan y la sal con un grupo de reporteros en un convivio al que también asistió su próximo rival, el africano Julius Indongo, con quien se medirá el próximo 19 de agosto en la Pinnacle Bank Arena, de Lincoln, Nebraska.

“En caso de ganar esta pelea, seré el primer boxeador en poseer seis títulos de campeón del mundo y tendría que ser reconocido como el mejor libra por libra”, afirmó Crawford, quien tiene marca de 31-0, con 22 triunfos por la vía corta.

El pugilista de 29 años de edad estuvo acompañado de su representante, Brian “Bomac” McIntyre, y ambos cuestionaron, de forma vehemente, a quienes clasifican a los mejores pugilistas kilo por kilo.

“Para mí, el mejor en este momento es Andre Ward”, señaló Crawford al cuestionar los merecimientos del ucraniano Vasyl Lomachenko para ser considerado entre la élite del boxeo con solo nueve combates en los que ya tiene una derrota.

La charla con Crawford inició con opiniones sobre su próxima pelea frente a Indongo, el triple monarca de peso Superligero reconocido por la AMB, la FIB y la IBO, de 34 años de edad, nativo de Namibia y quien suma 22 triunfos, la mitad antes del límite, sin conocer la derrota.

Indongo es un rival a quien Crawford no toma a la ligera, a pesar de su veteranía.

Sin embargo, repentinamente, algunos de los reporteros presentes que son miembros de la asociación que vota para clasificar a los mejores 10 peleadores libra por libra, fueron puestos contra la pared y de cuestionadores pasaron a ser cuestionados por McIntyre.

“Ahora quiero ser yo el que pregunte”, dijo el apoderado de Crawford.

A partir de ese momento salieron algunos trapitos al sol.

¿Es verdaderamente Gennady Golovkin uno de los mejores libra por libra? Crawford: “La pregunta es, ¿a quien le ha ganado? Eso es lo que se debe evaluar y no sólo establecer que un boxeador merece el voto sólo por ganar una pelea. Hay que valorar la calidad del oponente y la forma en que le ganó”.

El nativo de Nebraska considera que se ha cometido una injusticia en el caso del tapatío Saúl “Canelo” Álvarez, quien, en su opinión, debería estar mejor clasificado.

“Para mí, Canelo debe imponerse a Golovkin”, pronosticó Crawford, quien también aseguró que prefiere no perder su tiempo, ni su dinero, y no será parte de la audiencia que verá la pelea entre Mayweather y McGregor.

Indongo, sin miedo por pelear en casa de Crawford
Por su lado, el campeón Superligero reconocido por tres organismos rectores del boxeo dijo que, de vencer a Terence Crawford, lograría “una hazaña de proporciones históricas”.

Al namibio no le intimida ir a la casa de su rival para, ya que en sus únicos dos combates fuera de su país, ganó sendos títulos mundiales, en Moscú y Glasgow, venciendo a boxeadores locales.

“No me preocupa enfrentar a Crawford en Nebraska. Sólo vamos a estar él y yo, junto con el réferi, dentro del cuadrilátero”, recalcó Indongo, quien evocó sus orígenes, en condiciones no tan privilegiadas, en el país al suroeste de África.

El namibio reveló que su madre aún vive en una villa de 700 habitantes.

“Mi padre murió cuando yo tenía 3 años”, explicó.

En Namibia, algunos de los deportistas más reconocidos son maratonistas.

“A mí no me gusta correr”, señaló Indongo, quien reveló que se enamoró del box cuando tenía 12 años, luego de escuchar en la radio sobre un gimnasio donde se enseñaba la disciplina a los niños.

“Entrené durante mucho tiempo, golpeando aparatos, realizando todas las rutinas, pero la primera vez que me puse unos guantes fue durante mi primera pelea, cuando tenía unos 17 años”, relató con emoción el africano a ESPN Digital.

Además de correr, a Indongo también le gusta el futbol y se dio tiempo de hablar del triunfo de la selección nacional de Namibia sobre Zimbabwe que colocó al conjunto a un paso de clasificar a las finales de la Copa Africana de Naciones que se disputa en Kenia, a principios de 2018.