El estigma de las divisiones olvidadas del boxeo

Guillermo Rigondeaux ya no es parte de la división de las 122 libras Al Bello para ESPN

Todos los años ocurre, hay divisiones que tienen mayor protagonismo que otras. Esas otras son las divisiones olvidadas, las que tienen nombres, pero les faltan grandes peleas o simplemente ni tienen nombres ni tampoco tienen peleas. Es un grupo bajo riesgo, donde campea la indiferencia con algunas y el escepticismo con las otras. Es un estigma que les cuesta superar.

Así está los súper gallos donde hace mucho tiempo que no pasa nada; los junior welters, por más que parezca un contrasentido, al igual que los welter y los súper welters. Cada una vive su propio vía crucis, cada una con una razón diferente para pasar en general desapercibida y por sobre todas las cosas, sin una perspectiva que permita imaginar un futuro mejor que el presente.

LOS SUPER GALLOS SIN RIGONDEAUX

Los súper gallos pueden ser la categoría emblemática en ese grupo y su protagonismo en horas bajas tiene un punto de inflexión, un antes, durante y después: Guillermo Rigondeaux. El cubano fue el gran dominador de esta división, el hombre evitado en su momento, el rival a vencer que nadie deseaba enfrentar. Su éxito boxístico, fue su quimera y con ello arrastró a toda la categoría.

El cubano la transformó en una división de paso o un lugar tóxico, que obligaba a cualquier campeón a hacer las maletas rápidamente rumbo a las 126 libras. Sí, los plumas fueron los grandes beneficiarios de ese éxodo. Figuras del calibre de Leo Santa Cruz o Carl Frampton le dejaron el caminolibre a Rigondeaux que no tuvo nunca rivales, algo que generó su apocalipsis cuando decidió subir en un acto desesperado a las 130 libras para enfrentar a Vasyl Lomachenko con los resultados ya conocidos.

Ya no es parte de las 122 libras, pero no hay ninguna figura con la suficiente proyección como para llenar la atención hacia esa categoría.

LOS SÚPER LIGEROS CAEN PESE A MIKEY GARCIA

Los súper ligeros que vieron irse a Terence Crawford, este sábado asistieron a la llegada de Mikey García, pero ante el ultimátum de la FIB, para que defina la defensa de su flamante título, es posible que su historia con el mismo sea muy breve. Demasiado breve.

Como lo informó ESPN Digital en un reporte de Dan Raafel, "La FIB felicitó a García por su victoria contra Lipinets y le recordó que se había otorgado una excepción para que esa pelea tuviera lugar". Ahora, "Mikey García tendrá que tomar rápidamente una decisión clave, y decidir a cuál de los títulos que tiene actualmente le gustaría aferrarse. El lunes, la FIB, cuyo cinturón de peso welter junior tiene García, le envió una carta a través del Ringstar Sports del promotor Richard Schaefer para notificarle de su obligación mandatoria al contendiente Ivan Baranchyk (18-0, 11 KOs), de 25, de Rusia".

Baranchyk venció a Petr Petrov , en una eliminatoria por el título el viernes por la noche en Deadwood, Dakota del Sur y el californiano García, que aún ostenta el título ligero CMB, deberá decidir en qué división permanece. Tomando en cuenta que una posible unificación con Jorge Linares (campeón AMB) difícilmente pueda ocurrir este año, la presunción general es que García optará por quedarse en 135 libras y aceptar una pelea unificatoria contra Robert Easter Jr, monarca de la FIB en esa división.

La razón es que, como una de las divisiones olvidadas, las 140 libras no tienen nada para ofrecerle. Por el lado del CMB en estos momentos se cumple un mini torneo que ya tiene a Regis Prograis como uno de sus semifinalistas y por el otro, este fin de semana por ESPN, definirá el restante con la pelea entre Amir Imam y José Ramírez.

En la OMB, el titulo está vacante y recién se definirá el nuevo monarca el próximo 14 de abril con la pelea entre los invictos Terry Flanagan y Maurice Hooker, mientras que en la AMB ya vimos el sábado en la preliminar de García-Lipinets, como el ruso Kiryl Relikh venció con autoridad al cubano Rances Barthelemy para adjudicarse el título vacante de los súper ligeros en dicho organismo.

A las demoras en tener campeones en la OMB y el CMB, se suma la presencia del poco conocido Relikh en la AMB y el aún menos conocido, pero peligroso desafiante mandatorio de la FIB, Ivan Baranchyk para imaginar el camino que tomará Mikey García. De confirmarse, las 140 serán más olvidadas que nunca. Que nadie lo dude.

LOS WELTERS CON CAPITAL OCIOSO

Si nos guiamos por nombres, las 147 libras son por lejos la que cuenta con mayor capital humano. Tres de sus figuras - Terence Crawford, Errol Spence Jr. y Keith Thurman - son parte del "Top 6" de los mejores Libra por Libra del planeta. A ello sumemos el monton de historia que hay detrás de Manny Pacquiao o las expectativas que despiertan Danny García o Lucas Matthysse. Sin embargo, de nada vale ese capital si "no lo mezclamos para mejorar la receta".

En lo inmediato, solo la pelea de Crawford y Jeff Horn asoma en el horizonte, aunque bajo dudas de que la misma consiga responder a las expectativas. El tipo de boxeo de ambos no permite imaginar un choque de estilos, más bien una pelea entreverada y deslucida, sumado a las lógicas incógnitas que despierta el debut de Crawford en una división que no es la suya.

Spence Jr. es la figura ascendente de la división, pero se demora demasiado el momento de verlo contra sus iguales, al igual que Danny García no se pactan aquellas peleas donde deseamos verlo ni tampoco eso ocurre con Keith Thurman que regresa de una lección y más allá de su afinada dialéctica para el auto elogio, este 2018 en su carrera se ira sin pena ni gloria.

Tampoco las cosas están claras con Manny Pacquiao. Por alguna razón, ya descartó pelear en Estados Unidos y si bien se anuncia desde su entorno una pelea contra Matthysse en territorio asiático, ya advirtieron desde el equipo del argentino que no hay nada oficial ni tampoco negociaciones sobre ese posible combate.

En resumen, los welters tiene todo para brillar, pero el ocio los mantiene con las luces apagadas ¿Hasta cuándo? No sabemos, pero la presunción es que ese gran momento que aguardamos con muchas ansias, no ocurrirá en este 2018.

SÚPER WELTERS, ENTRE INDIFERENCIA Y ESPERANZA

Con esta categoría sucede algo extraño. Hasta hoy no ha sonado ni despertado mayor interés, pero esa situación podría cambiar durante este año. Para ello debería darse algunos resultados, cruces que no están en agenda y alguna sorpresiva subida desde divisiones menores.

Vamos por partes. Este fin de semana el argentino Brian Castaño, campeón regular de la AMB, logró una emotiva victoria en Francia frente al experiente Cedric Vitu y la repercusión de su actuación le podría abrir la puerta hacia alguna pelea unificatoria en USA. El 7 de abril, mientras tanto, el súper campeón de la AMB, Erislandy Lara, tendrá una complicada unificación ante el monarca de la FIB, Jarred Hurd, en una pelea donde el cubano tendrá que tomar riesgos y por fin lo veríamos en un combate que nos de emociones.

De esa pelea podría salir un próximo rival de peso para el campeón del CMB, el mellizo Jermell Charlo, a ello sumemos que mantenemos la esperanza de que Sadam Ali, el campeón OMB que venció a Miguel Ángel Cotto en su despedida enfrente a un buen rival y por último, que aumenten las expectativas sobre el desempeño del británico Kell Brook que debutó el pasado 3 de marzo con un KO en esta división.

De las divisiones olvidadas, parecerían ser los superwelters los que podrían en breve salir de su ostracismo, aunque seamos cautelosos con el entusiasmo, habrá que esperar resultados y acuerdos entre promotoras para que se den esas grandes peleas. Y ese, es el contrapeso mayor que mantiene a estas divisiones hundidas en el olvido y la desesperanza.