Los juegos que evitan que ocurra unificación de Joshua y Wilder

Deontay Wilder y Anthony Joshua podrían enfrentarse, pero la pelea tendría que esperar hasta el 2019 Getty Images / ESPN

Campanazo inicial: Los juegos de Joshua-Wilder

En el boxeo, como en la vida, si algo suena demasiado bueno para ser verdad, probablemente lo sea, y es por eso que la posibilidad de ver una pelea de campeonato mundial de peso pesado indiscutible entre el campeón de tres organismos Anthony Joshua y el hombre de un cinturón Deontay Wilder es tan poco probable.

La razón principal es porque, al menos cuando se trata de acciones en lugar de palabras, parece que el campamento de Joshua no esta realmente serio el amarrar una de las peleas más grandes en el deporte y fácilmente la pelea más grande en la división de peso pesado en muchos años.

Creo al 100 por ciento que el campamento de Wilder quiere esta pelea y la quiere después. Tampoco tengo dudas de que Wilder estaría dispuesto a viajar al territorio de Joshua en el Reino Unido para la pelea. Wilder lo ha dicho repetidamente y mostró su espíritu de guerrero callejero al firmar previamente para ir a Moscú a defender su cinturón contra Alexander Povetkin, hasta que Povetkin falló una prueba de drogas y la pelea fue cancelada (y más tarde Wilder ganó un juicio de $4 millones contra él y su promotor).

Si Joshua (21-0, 20 KOs) quiere la pelea con Wilder (40-0, 39 KOs) como la siguiente, seguro que no parece ser así independientemente de lo que diga. La razón es debido a la oferta absurda que su promotor, Eddie Hearn, de Matchroom Boxing, realizó recientemente al campamento de Wilder: una bolsa neta de $12.5 millones, tómalo o déjalo, para la participación de Wilder en la pelea.

Por supuesto, $12.5 millones es dinero gigante para la mayoría de la gente. Sin embargo, para una pelea de esta magnitud no es una oferta seria, y si el equipo de Wilder, los manejadores Al Haymon, Shelly Finkel y Jay Deas y el promotor Lou DiBella, aceptaran el trato, estarían cometiendo negligencia en nombre de su cliente.

Para el equipo de Joshua tomar a Wilder como un gasto de $12.5 millones sin ofrecerle un gran porcentaje de un evento que podría generar en las ocho cifras altas es una broma. Cuando Joshua enfrentó a Joseph Parker para unificar sus tres cinturones el mes pasado, el campamento de Parker recibió un tercio del dinero en el evento. Wilder vale más que eso, obviamente. Trae la última pieza del título indiscutible a la mesa, aporta una mayor base de seguidores y por su cuenta genera más dinero que Parker. Si Parker vale un tercio, Wilder vale fácilmente al menos eso y probablemente incluso algunos puntos más. Su lado ha declarado que sabe que no recibiría 50-50 y que no lo ha pedido, pero que se le ofrezca una bolsa sin incentivos no es una oferta real. Es una oferta para que el equipo de Joshua pueda virarse y decir: "Oye, hicimos una oferta y el equipo Wilder la rechazó". Se llama jugar juegos, y no es nada nuevo en el boxeo.

Una pequeña lección de historia: cuando estábamos atrapados en la tontería de la saga Floyd Mayweather-Manny Pacquiao, Mayweather en un momento le ofreció a Pacquiao una bolsa neta de $40 millones. Eso es dinero monstruoso pero no en el contexto de ese evento. Pacquiao dijo con razón que no. Cuando finalmente se hizo la pelea, Pacquiao obtuvo el 40 por ciento del pastel y ganó más de $100 millones.

Joshua-Wilder es exactamente la misma situación pero por menos dinero. Wilder y su equipo serían tontos al aceptar una oferta tan irrisoria, y el bando de Joshua lo sabe, por eso, en este momento, todos hablan de que Joshua-Wilder no es más que un juego que los fanáticos del boxeo no están interesados ​​en jugar.

Actuación del fin de semana: Ryota Murata

En el ring, el campeón mundial de peso medio secundario Murata (14-1, 11 KOs), de 32 años, medallista de oro olímpico japonés en 2012, dominó fácilmente a Emanuele Blandamura (27-3, 5 KOs), de 38, el ex campeón europeo de peso medio de Italia, en camino a un entretenido nocaut en el octavo asalto el domingo en Yokohama, Japón. Murata se salió con la suya ante Blandamura antes de clavarlo con la mano derecha al mentón en el octavo asalto para un nocaut a los 2 minutos, 56 segundos en su primera defensa del título.

Más impresionante que el rendimiento en el cuadrilátero de Murata fue la magnitud de su poder de estrella en Japón, donde es una de las estrellas del deporte más grandes del país. La pelea de Murata fue televisada en horario de máxima audiencia en Fuji TV de Japón y atrajo a una audiencia promedio de alrededor de 15 millones de espectadores, llegando a un máximo de 17 millones. Eso significa que alrededor del 13 por ciento de la población total de Japón de alrededor de 127 millones de personas vieron la pelea. Ahora imagínese qué audiencia podría atraer Murata si se enfrentara a un oponente superior.

El siguiente paso: Murata, quien es retador obligatorio del campeón mundial unificado Gennady Golovkin, amaría esa pelea, pero si se dirigiera a Las Vegas más adelante en el año por un intrigante encuentro en ESPN contra el zurdo brasileño Esquiva Falcao (20-0, 14 KOs), de 28, en una revancha de la victoria por decisión cerrada de Murata en la final olímpica.

Guerrero callejero del fin de semana: Cristofer Rosales

En la cartelera Murata-Blandamura, Rosales (27-3, 18 KOs), de 23 años, de Nicaragua, sorprendió al japonés Daigo Higa (15-1, 15 KOs), de 22, deteniéndolo en el noveno asalto para ganar un título mundial de peso mosca despojado de Higa el día anterior por no hacer peso. Rosales, con varias pulgadas dede altura de ventaja sobre Higa, golpeó a Higa hasta que su esquina arrojó la toalla en el noveno asalto.

Tal vez no debió haber sido una gran sorpresa que Rosales ganara la pelea dado su linaje. Resulta que Rosales es primo por parte de su madre del ex rey de la libra por libra, el ex campeón mundial de cuatro divisiones y héroe nacional nicaragüense Román "Chocolatito" González.

Combates que pudo haberse perdido

Sábado en la Ciudad de México

Peso pluma César Juárez (22-6, 17 KOs) KO9 Wilner Soto (21-4, 11 KOs).

El ex retador mundial de peso pluma junior Juarez, de 26 años y oriundo de México, tuvo una actuación dominante contra Soto, de 27 años y oriundo de Colombia, antes de perforarlo con una gran derecha para noquearlo de cara a la lona a los 46 segundos del noveno asalto del combate pactado a 10 vueltas. El árbitro Jose Medel detuvo la pelea cuando la esquina de Soto entró al ring después de la caída. La derrota terminó con la racha de cuatro peleas ganadas de Soto y Juárez ganó su segunda lucha consecutiva desde que sufrió un nocaut en el quinto asalto ante Isaac Dogboe en una pelea interina de título de peso pluma junior en Ghana el 6 de enero.

"Me siento feliz por el nocaut, pero no muy satisfecho porque no pude terminar antes a mi oponente", dijo Juárez. "Fue muy elusivo, pero pudimos terminarlo. (Este triunfo) comienza mi camino hacia una nueva oportunidad de título mundial".

Viernes en Minneapolis

Peso welter Jamal James (23-1, 10 KOs) G10 Abel Ramos (18-3-2, 13 KOs), tarjetas: 96-94 (dos veces), 95-95.

James, de 29 años, de Minneapolis, peleó en su ciudad natal por primera vez desde 2013, y obtuvo una sólida victoria sobre Ramos, de 26 años, de Casa Grande, Arizona, en un evento principal de Premier Boxing Champions. Fue una pelea competitiva y agradable para la multitud, pero James, de 6 pies y 2 pulgadas, usó una ventaja de altura de cuatro pulgadas para controlar gran parte de la pelea, aunque quedó derribado y lastimado en el segundo asalto. Se mantuvo firme, atacó a Ramos con la mano derecha para obtener la victoria. James ha anotado tres buenas victorias seguidas (Ramos, Diego Chaves y Jo Jo Dan) desde una derrota por decisión ante Yordenis Ugas en agosto de 2016.

Peso ligero Edner Cherry (37-7-2, 19 KOs) G10 Dennis Galarza (16-3, 9 KOs), tarjetas: 97-93, 96-94 (dos veces).

Cherry, natural de las Bahamas, de 35 años, ex retador mundial de peso welter junior y peso liviano peleando desde Wauchula, Florida, ganó su tercera pelea consecutiva desde una derrota por decisión dividida ante el entonces campeón mundial junior ligero José Pedraza en octubre de 2015. Galarza, de 25 años, de Brooklyn, Nueva York, sorprendió a Cherry en el primer asalto, pero Cherry se sacudió y lo atacó a través de los asaltos intermedios cuando conectó golpes de poder y obligó a retroceder a Galarza en el camino hacia la competitiva victoria.

Peso junior ligero Chris Colbert (8-0, 3 KOs) KOT7 Austin Dulay (11-1, 8 KOs).

Colbert, un llamativo zurdo de Brooklyn, derrotó a su tercer oponente invicto en sus últimas cuatro peleas. Derribó a Dulay, de 22 años, de Nashville, con un golpe al cuerpo en el sexto asalto y después del séptimo asalto, el réferi Mark Nelson detuvo la pelea con Dulay en su banquillo.