Reaparecen Guillermo Rigondeaux y Moisés Flores en función Uzcátegui y Plant

Dos ex campeones mundiales volverán a escena este domingo en el respaldo de la cartelera que van a estelarizar José Uzcategui y Caleb Plant en el Microsoft Theather de Los Angeles, California.

El primero es el cubano Guillermo Rigondeaux y el segundo, su otrora rival, Moisés Flores.

Ni Flores ni su rival, el ascendente juvenil Brandon Figueroa, hermano del ex campeón Omar Figueroa, tuvieron contratiempo con la báscula, pero en el caso de Rigondeaux, su oponente, el mexicano Giovanni Delgado, pesó seis libras por encima de lo pactado. Aún así, la pelea procederá.

Rigondeaux, quien no pelea desde que perdió el invicto ante Vasiliy Lomachenko en diciembre de 2017, detuvo la balanza en 122.2 libras, mientras que Delgado (16-8, 9 KOs) pesó 128.6, es decir, 6.4 libras por arriba del cubano, quien de acuerdo con reportes locales, decidió continuar con el plan de ir a la contienda.

Para Rigondeaux (17-1, 11 KOs), ésta será su primera batalla con Premier Boxing Champions (PBC) tras concluir contrato con Roc Nation. El cubano, cuyo mejor momento fue en 2013, cuando derrotó al filipino Nonito Donaire, tratará de encontrar un buen final a su carrera y seguramente esperar por alguna oportunidad en las 126 libras, donde PBC tiene buen arsenal con Leo Santa Cruz, Gary Russell y Abner Mares.

Para Moisés Flores (25-1, 17 KOs), a diferencia de Rigondeaux, las cosas son distintas. El mexicano no pelea desde junio, cuando perdió el invicto ante el californiano Daniel Román, pero tendrá un reto complicado al chocar con Brandon Figueroa (17-0, 12 KOs), quien viene subiendo como la espuma.

“Chucky” Flores no es favorito para sacar la victoria y en cambio, el “Rompecorazones” Figueroa parece tener la escena lista para comprobar que va por el camino correcto en ruta a una batalla de campeonato mundial muy pronto en las 122 libras.

Figueroa viene de noquear al colombiano Óscar Escandón en septiembre pasado. Flores pesó 121 por 121.2 libras de Figueroa.