La diferencia entre la F1 y la FE, se resume en unos tacos y tamales

Además de ser en México y en el Autódromo de los Hermanos Rodríguez, no hay otras tantas cosas en común entre la históricamente máxima categoría del automovilismo y la recientemente nueva máxima categoría eléctrica.

El trazado del circuito es distinto, los autos solo se parecen porque tienen cuatro ruedas, pero aerodinámicamente y mecánicamente son muy diferentes. Por supuesto el público es el mismo: mexicanos muy entregados a la F1esta de octubre, que en febrero se convierte en FEsta –es la cuarta vez que la Formula E llega a nuestro país. Pero la aproximación al aficionado de una categoría y otra es muy distinta, o para ser más claro: octubre es muchísimo más caro y restringido que febrero. Febrero, mes del amor y la amistad y la Formula E en México, es más relajado y con precios mucho más accesibles.

Tan libertino es febrero que los promotores y la organización no tienen problemas en dejar que la vendimia ambulante, tan característica de la Ciudad de México y del país en general, haga su colorida aparición en las inmediaciones del complejo, y hasta dentro del mismo.

Es el caso del señor Aureliano Piedras, vendedor de taquitos de canasta –es al primero que encontramos una vez estacionamos en una parte de la recta principal que la F1 ocupa en octubre, pero que en febrero la FE descarta. Estacionamos y luego de caminar unos metros encontramos la bici y la canasta, y al señor Piedras que rápidamente nos ofreció alguno de frijol o papa –yo pedí dos de chicharron y uno de frijol.

La verdad es que me llamó la atención verlo ahí, esperando a la gente: “sí nos dejan, pero con la Formula 1 para nada. No, ni siquiera afuera. Cierran todo”.

“Yo vivo por aquí, así que cuando hay F1 me pongo más lejos, pero de todos modos vendo. Vendo bien”.

- ¿Y se escuchan los motores? “Sí. Y la primera vez hasta se veían los coches pasar desde donde vivo, ahí subido en la azotea–no me supo especificar exactamente en qué zona- pero ya no porque pusieron la grada”.

Don Aureliano, alrededor de 60-65 años, nos cuenta que siempre ha vivido por la zona y esta ha sido la de trabajo durante mucho tiempo. Así que recordé cuando la F1 venía a finales de los 80’s y principios de los 90’s para preguntare: ¿Se escuchaban más antes, ¿no?, “¡Uy sí!, era otra cosa. Entonces sí nos dejaban poner” … otra F1, otros tiempos. Diferentes, no sé si mejores, lo dejo a su consideración.

Caminando de donde dejamos el auto hacia el centro de medios –algo así como un kilómetro- nos vamos topando con más y diferente vendimia ambulante y corredores. No de bolsa ni pilotos, sino gente que corre por el complejo, algo prohibido durante la semana de F1, pues todo el complejo se cierra. También observamos que las canchas de futbol estaban en uso. Es decir: parecía un día cualquiera en la alcaldía de la Magdalena Mixhuca, solo que con más gente y más policías.

Luego nos encontramos con el clásico triciclo de los tamales. Jesús Soto los vendía y al vernos aproximar, rápido ofreció sus productos. “No gracias, ya es muy tarde para un tamal”, le contesté, aunque no desaproveché la oportunidad para hacerle las mismas preguntas que aquel taquero que habíamos dejado atrás.

“Me tengo que ir a vender a otro lado”, me dice sobre ese fin de semana de octubre cuando el Gran Circo se monta en el AHR.

Como buen comerciante que es, me ofrece sus servicios a domicilio… “tú nada más márcame y voy”. Sí, me convenció de apuntar su número de celular. Así son los buenos vendedores… buenos convencedores.

Así son las cosas en FEbrero. Diferentes a octubre, cuando también se arma una gran F1esta pero más restringida para la vendimia local y no aprobada.

No creo que sea mejor un mes que otro. Solo es distinto. Si puede ir este octubre a la F1esta gastará más, pero ver los autos más veloces del mundo pilotados por los mejores pilotos del mundo, para un apasionado del deporte motor o deporte en general, yo creo que lo vale; pero si viene un FEbrero a la electrizante FE, disfrutará de carreras más parejas y que se podrían decidir en la última curva de la última vuelta, como el triunfo de Di Grassi y seguro lo disfrutará.

No olvide disfrutar también de unos de chicharron o frijol… o papa. Aproveche que se puede.