'Faker' sintió el peso de los errores de SK Telecom T1

Cortesía Riot Games

Lee ‘Faker’ Sang-hyeok no es diferente a muchos de los hombres de 21 años – lentes, una sonrisa simple, comportamiento tranquilo – pero no es tratado como uno. Fuera de un cuarto de entrevistas en el League of Legends All-Stars, el verano pasado en Los Ángeles, reporteros de todo el mundo se pararon atrás de una puerta de vidrio para intentar tomar una fotografía u obtener una entrevista.

Varios de los jugadores pueden pasar como una simple ola al lado de los fanáticos, pero no Faker. A donde vaya, un grupo lo sigue, grita sus apodos (Dios, Unkillable, Demon King por nombrar algunos), ya que los medios y los fanáticos quieren captar su atención.

“Por supuesto, me funciona como una especie de carga”, dijo Faker. “Pero trato de que no llegue a mi cabeza. Esos ‘Dios’ o cualquier apodo que tengo, trato de ser yo mismo cuando estoy jugando”.

Un mes antes del All-Star, el jugador de esports más famoso del mundo se hizo añicos frente a millones de personas.

En el League of Legends World Championships 2017, Faker y SK Telecom T1 entraron a su tercera final consecutiva buscando algo histórico, aunque fueron barridos por el rival surcoreano Samsung Galaxy, en el Nido de Pájaro, en Beijing.

Faker se cargó a su equipo en todos los campeonatos del mundo y sin duda su mejor actuación fue en las semifinales contra Royal Never Give Up de China en Shanghai, pero no fue suficiente. En la final, Samsung fue el mejor equipo y todo lo que quedó del lado de SKT fue un jugador que ama a League of Legends y juega con el mundo en sus hombros, millones de ojos en cada movimiento en su mouse y teclado.

Cuando la sentencia de muerte llegó al final, Faker se dobló en su asiento con lágrimas en los ojos y el fotógrafo de Riot tomó la imagen más impactante del evento: el mejor jugador del mundo, a menudo sin inmutarse las derrotas o victorias, mostrando lo que significaba para él. Mientras abandonaba el escenario, devolvió la miranda anhelando un repaso. Si pudiera hacerlo de nuevo, seguramente, de alguna manera, con las deficiencias de su equipo, podría encontrar una manera de ganar.

“Creo que es natural que alguien demuestre emoción”, dijo Faker. “Creo que es algo natural que hacer. Independientemente de si esa muestra es criticada o elogiada, creo que es genial que haya muchas personas que aprecien ese tipo de espectáculo de emoción y que debería ser como es”.

Detrás de la conducta tranquila de un niño que se convirtió en leyenda antes de los 18 años, todo lo que Faker ha hecho en su carrera de cinco años ha sido mejorar como jugador. Cada vez que había un retroceso se retiraba a la sala de práctica, trabajaba con su equipo y regresaba mejor que antes. En su momento más bajo, en el 2014, cuando SKT no pudo llegar al World Championship, regresó al año siguiente con un nuevo equipo a su alrededor y pasó a tener el camino más dominante hacia un título mundial en la historia del juego, cayendo solo un juego en el torneo de un mes.

Este año ha sido una historia diferente. Cuando comenzó la temporada baja corrieron rumores de quién podría unirse a SKT para llevarlos a la cima del mundo. Quizás el excampeón mundial de SKT, Jung ‘Impact’ Eon-yeong, se reincorporaría al escuadrón o quizás otro excampeón mundial de SKT, Jang ‘MaRin’ Gyeong-hwan, quien fue acreditado como la voz líder en el equipo ganador del 2015 que superó la competencia podría volver a surgir. Nada de eso sucedió. En el momento que SKT T1 regresó a League Champions Korea el mes pasado, fue en gran medida el mismo equipo que Faker tuvo que llevar a cabo durante la última mitad de la temporada 2017.

El equipo sí promovió el apoyo de Lee ‘Effort’ Sang-ho de la lista de práctica del equipo principal y firmó dos incógnitas: Park ‘Thal’ Kwon-hyul y Park ‘Blossom’ Beom-chan. Fue una gran bolsa de talento.

Si se eliminara el nombre de SKT de la alineación y se olvidaran de los logros pasados, el equipo mismo, fuera de Faker, sería normal. En Corea del Sur, donde ganar un título nacional es más difícil que ganar un campeonato mundial, el equipo era promedio además de Faker. Después de salvar a sus compañeros una y otra vez en los 2017 World Championships y exigirse al máximo hasta que no quedó nada, Faker no recibió una mano útil sobre su hombro, sino más presión, más responsabilidad y más peso. Una vez más, todo estaba en los hombros de Faker, la leyenda, no el mortal, dándole todos los segundos del día para estar a la altura de la leyenda que todos necesitaban. Tenía que hacer que las cosas funcionaran.

“La búsqueda de SKT para encontrar una nueva identidad durante el LCK Spring 2018 hizo que tanto el equipo como los fanáticos lucharan por responder las preguntas que SKT resolvió durante sus cuatro años desde la temporada 3 hasta el presente: ¿Cómo debería jugar SKT T1?”, dijo el comentarista inglés de LCK en Corea del Sur, Christopher ‘PapaSmithy’ Smith, a ESPN. “¿SKT tenía el equipo adecuado para el éxito? ¿El draft de Kkoma diseñado fue para obtener lo mejor? SKT nunca tuvo mucho tiempo de reflexión, siempre estuvo enfocado en ganar el título. Para un periodo de cinco series, no parecía que SKT ganará su próxima y mucho menos tener aspiraciones grandes”.

Durante las primeras seis partidas de la temporada, el equipo parecía más comediante que el campeón del mundo. Los agujeros se separaron más con la falta de mejoras en el roster y, peor que eso, la comunicación del equipo, que una vez fue la fuerza de toda la organización, fue casi inexistente.

Incluso Faker comenzó a mostrar el desgaste de esperar que diera todo a la vez. Pequeños errores que nunca hubieran esperado de él comenzaron a suceder. Quedaría atrapado y borrado el siguiente, creando un efecto dominó que afectaría a todo el equipo. En los juegos que SKT ganó a principios de temporada, Faker tuvo que jugar como si fuera la última partida del campeonato para lograr la victoria de su equipo. Excepto que en lugar de hacerlo contra los mejores equipos del mundo, mientras miles de personas lo aclamaban en cada uno de sus movimientos, estaba frente a un público más pequeño, tal vez un par de cientos, mientras SKT obtenía una victoria desgarradora sobre uno de los equipos de menor rango en la liga.

Con 5-5, a poco más de la mitad de la división de primavera del LCK, SKT está en disputa por los playoffs. Para la mayoría de los equipos una oportunidad en los playoffs promueve el optimismo, especialmente después de un comienzo lento.

No para SKT, no para Faker. Cuando el objetivo de Faker es un campeonato mundial, los playoffs nunca deberían ser el único logro. Son solo un trampolín en su camino hacia el destino final.

“Con Faker, cimentado como el único verdadero jugador de mentalidad de la lista de cinco jugadores iniciales esperados al inicio de la temporada (Untara, Blank, Faker, Bang y Effort), estaba claro que necesitaría ser el único para forzar a su equipo a avanzar”, dijo Smith. “La agresión es algo natural para lagunos, pero es muy difícil de enseñar a los demás y se necesita a alguien que invita a la agresión del enemigo para permitir que cada miemrbo aproveche al máximo a sus campeones.

“Por primera vez, Faker parecía vulnerable, atrapado concentrándose en algo más que la acción frente a él como ir de compras o mirar a otras partes del mapa, siendo demasiado entusiasta para hacer una jugada que parecía sentir que solo él tenía la carga de todo el éxito de SKT. Con Faker solo es cuestión de cuándo llegaría su siguiente jugada destacada o de desempeño de acarreo, pero el nivel al que su equipo se apoyaba en él durante el LCK Spring 2018 claramente tuvo un efecto mesurable en su juego”.

En el último día del evento All-Stars, Faker no estuvo en el LCS Arena. Las estrellas surcoreanas perdieron inesperadamente en las semifinales ante el equipo de China. En cambio, él y el resto de su equipo estaban en el Muelle de Santa Mónica tomando fotos y relajándose en su último día en Estados Unidos antes de viajar de regreso a su país. Para ese día, mientras otros jugaban frente a los fanáticos y el centro de atención era Lee Sang-hyeok, un joven de 21 años que disfrutaba de su día en la playa con amigos, viendo cómo el sol se ocultaba en el Océano Pacífico.

Meses más tarde, de vuelta a la rutina de las prácticas diarios y en medio de otro largo año de juegos competitivos, no puede ser solo Lee Sang-hyeok. El ID ‘Faker’ se ha vuelto más grande que el hombre conectado a él. Los premios MVP, la gloria doméstica e incluso el reconocimiento en torneos internacionales como el Mid-Season Invitational no servirán. Para estar a la altura de las expectativas que él y el mundo han establecido, nada más que la redención en el escenario de los Worlds servirá.

Cuando Faker se rompió a llorar en Beijing, fue porque él su crítico más duro. Ningún apodo dado puede contener la misma cantidad de carga que Faker se impone a sí mismo. Para él, no importa a quien SKT ponga a su alrededor. Confía en el único entrenador y organización que ha conocido, y si no gana los Worlds, no es culpa de nadie, sino de los suyos.

“Mi objetivo nunca ha cambiado: es ganar los campeonatos mundiales, nada más”, dijo Faker. “Venir en segundo lugar para mí, personalmente, no es un resultado muy satisfactorio. Así que lo que quiero hacer el año que viene es dar todo de mi parte y obtener la Summoner Cup nuevamente”.