Todd Gurley pidió una nueva oportunidad a Los Angeles Rams

THOUSAND OAKS -- El entrenador en jefe de Los Angeles Rams, Sean McVay, estaba en el proceso de armar su grupo de asistentes y se alistaba para reunirse con el entrenador de corredores, Skip Peete, cuando recibió una llamada de un número no reconocido de North Carolina. Se trataba de Todd Gurley. Deseaba a Peete de regreso. Quería otra oportunidad de trabajar con él.

McVay se la ha concedido.

"Cuando tienes a un jugador clave así", explicó McVay, "Pienso que debes ser capaz de demostrar que vas a escuchar a tus jugadores. Su opinión importa".

Peete heredó a Gurley como Novato Ofensivo del Año reinante. Finalizó esa campaña del 2015 con 1,106 yardas terrestres --tercero en la NFL-- pese a venir de una rotura de ligamento anterior cruzado sufrido en Georgia e iniciar apenas 12 partidos. Pero Gurley vio caer su producción considerablemente en el 2016, sumando apenas 885 yardas (la menor cantidad en la historia para un corredor de más de 275 acarreos) y promediando apenas 3.18 yardas terrestres por intento (N° 41 entre 42 corredores calificados en el 2016).

Peete apuntó a frecuentes problemas de comunicación entre Gurley y la línea ofensiva, algo a lo que aludió el joven guardia Jamon Brown un día después del término de la temporada.

"Todos deben ser cohesivos y estar en la misma página", explicó Peete, de cara a su segunda campaña con los Rams. "La clave es el tiempo del bloqueo, tú como corredor preparando el frente para los linieros, para que cuando salgan del doble bloqueo, el corredor esté en cierta posición para poder salir de ese bloqueo. No se puede predeterminar y decir, 'OK, voy a hacer que parezca que haré esto y luego me voy acá'. Va a suceder naturalmente de ese modo; no se puede predeterminar. Es una especie de combinación de todo eso".

Gurley ascendió rápidamente, totalizando 566 yardas terrestres en los primeros cuatro inicios de su carrera de NFL. Pero luego las defensivas comenzaron a entender sus tendencias y planearon esquemas para frenarlo, y los Rams nunca fueron capaces de ajustar. Gurley ha corrido ahora para menos de 100 yardas en 23 de sus últimos 24 encuentros. En la temporada anterior, tuvo escapadas de 20 o más yardas solamente en dos ocasiones, 10 menos que en el 2015.

Cuando los huecos no se abrieron desde un principio, Peete notó a Gurley volviéndose impaciente y saliéndose de la jugada.

"Empezó a cambiar lo que intentaba hacer", señaló Peete. "Lo más importante, como lo hablamos, es que debes tener total confianza en el esquema de la jugada".

Aquellos que no contribuyen en equipos especiales típicamente se reúnen con su entrenador de posición durante las reuniones de equipos especiales, así que Gurley y Peete pasaron mucho tiempo a solas esta temporada. Peete habló con Gurley sobre lo fugaz que puede ser el éxito en la NFL. Predicó paciencia con sus acarreos, y dijo a Gurley que a veces el fracaso puede ser una bendición.

"Pienso que a veces él lo forzó, y deseaba hacer que sucedieran más cosas", declaró Peete. "A veces funcionó, y a veces no. Pero se trata de un corredor muy talentoso. Tiene buenos instintos para correr y lo hace con buen balance".

A Gurley se le pidió hacer mucho más en su segundo año, como se esperaba. Fue utilizado con mayor frecuencia en el juego aéreo, y se le buscó en el doble de intentos de pase. Recibió 67 de sus acarreos con el quarterback operando desde la formación escopeta, 60 más que cuando era novato, algo que puede consistir en un ajuste significativo para un corredor acostumbrado a ir cuesta abajo como Gurley. Y estuvo sobre el campo por 711 intentos ofensivos, la cuarta mayor cantidad entre corredores.

Peete cree que eso pudo haberle pasado factura y podría ser mejor limitar su carga de trabajo, nuevamente.

Cuando se le pidió identificar lo que más le urge corregir a Gurley, el coach sonrió.

"Esto va a hacerles volar la cabeza", dijo. "No tiene nada que ver con el juego terrestre. Pienso que lo más importante en esta liga, por lo que respecta al corredor, es su habilidad para proteger el pase, ya sea primero o segundo intento. Porque ellos creen que es sencillo, Todos ellos han llegado a la liga cómodos corriendo el balón. Pero ese aspecto es un poco diferente a lo que están acostumbrados saliendo del colegial. Él y yo hablamos de eso todo el tiempo, la habilidad de entender completamente el esquema de bloqueo, ya sea carrera o pase".

Peete ha pasado 18 ños dirigiendo a corredores de la NFL, con paradas previas con los Oakland Raiders, Dallas Cowboys y Chicago Bears. Usualmente inicia sus reuniones de fin de temporada poniendo presión sobre el jugador, y preguntando qué creen pudieron hacer mejor. Peete hizo lo mismo con Gurley al final de su decepcionante campaña.

"Tuvo una larga lista", dijo Peete.

Gurley hablo sobre ser más paciente en el juego terrestre, ser más disciplinado con su trabajo de pies y ser más físico en la protección de pase, todo música para los oídos de Peete.

"Estuvo muy decepcionado en la campaña y en sí mismo", acotó Peete. "Un tipo con mucho orgullo. Trabaja fuerte, comprende lo que necesita hacer para prepararse para jugar. Pero como siempre le digo a jugadores jóvenes, a veces no necesariamente sabes si es verdad lo que piensas. Lo que crees que haces bien, podrías no ser grandioso en ello. Todavía necesitas ajustar algunas cosas".