La lesión de rodilla no limitará a Aaron Rodgers en lo que mejor hace

GREEN BAY -- Aaron Rodgers se denominó a sí mismo como estatua, y a la hora de describir a los mariscales de campo, se utiliza esa palabra como despectiva. Consideren, además, que Rodgers es el maestro de la improvisación de la NFL, el quarterback que ha lanzado mayor cantidad de touchdowns fuera del bolsillo de protección desde el 2009. Y sus cifras están muy por encima del resto. Tiene 62 anotaciones en 127 partidos de campaña regular, según ESPN Stats & Information. Antes de la recién iniciada temporada, Matt Ryan, segundo en esta lista, sumaba 35 en 16 encuentros más.

El hecho que Rodgers no cuente con esa posibilidad de movilidad necesitaba hacer jugadas importantes desde el bolsillo por un buen tiempo (asumiendo el supuesto de que no falte a ningún partido debido a la lesión en la rodilla izquierda que sufriera en la victoria del domingo de los Green Bay Packers sobre los Chicago Bears, compromiso inaugural de la campaña) podría parecer problemática. También sería una forma engañosa de verlo.

“Siempre he pensado que ha estado en su mejor capacidad dentro del bolsillo y liberando el balón de sus manos rápidamente”, dijo un veterano scout de la NFL el pasado lunes.

Eso es exactamente lo que Rodgers hizo en su regreso post-lesión el domingo contra los Bears. Sus únicos dos pases fuera del bolsillo se produjeron antes de la lesión ocurrida en el segundo cuarto. Ambos fueron incompletos.

Sus otros 28 pases se produjeron dentro del bolsillo, según datos recopilada por ESPN Stats & Information. Completó 28 de ellos para sumar 286 yardas y tres touchdowns.

“Obviamente que, siendo poco más que una estatua allí, tuve que entregar el balón a tiempo y asegurarme que teníamos muchachos con espacios abiertos”, expresó Rodgers después del partido. “Pensé que la protección fue sumamente buena y los chicos completaron las jugadas”.

No fue el caso antes de que Rodgers cayera lesionado.

“No hicieron nada, ofensivamente hablando, durante las primeras dos series porque él hacía esas cosas viejas: corriendo, tratando de extender jugadas”, expresa el scout. “Lo he visto a través de los años, cuando él estaba golpeado y no podía correr, recurría a pasar desde el bolsillo. Cuando solo utiliza su brazo y libera el balón rápidamente, te digo que este chico es único. Es un quarterback mucho mejor cuando libera el balón con rapidez”.

Parte de lo que hace de Rodgers un jugador especial es su capacidad de extender jugadas e improvisar. Eso fue lo que hizo en el partido de playoffs de 2016 contra los Dallas Cowboys en un pase a Jared Cook en el último minuto, siendo un ejemplo.

“Pero no puedes vivir haciendo eso constantemente”, dijo el scout. “Ralentiza la ofensiva. Las buenas ofensivas hacen: 1-2-3 y el balón se fue. Así es una buena ofensiva”.

Quizás las cosas tengan que ser así por un tiempo, asumiendo que Rodgers no se ausente durante uno o varios partidos (algo que los Packers no confirman aún).

Allí es cuando vale la pena traer a colación la temporada 2014. Cuando Rodgers se lesionó el músculo de la pantorrilla izquierda a finales de campaña, el entrenador de los Packers, Mike McCarthy, reformuló el plan ofensivo y colocó a Rodgers en la formación pistola, versión reducida del sistema escopeta. Limitó la forma en la cual Rodgers debía moverse y en ese proceso, convirtió a su ofensiva en un ataque de golpe rápido conducida por Rodgers hasta el partido de Campeonato de la NFC. Fue allí cuando Rodgers hizo una de sus mejores actuaciones en postemporada en el triunfo en ronda divisional sobre los Cowboys.

Algo similar ocurrió en 2016, cuando Rodgers se lesionó la corva izquierda en un cotejo de "Monday Night Football" contra los Philadelphia Eagles. Seis días después, sufriendo otra vez de movilidad limitada, Rodgers completó 20 de 30 pases para totalizar 209 yardas y par de touchdowns en una victoria sobre los Houston Texans, considerando que en ese día lanzó su par de anotaciones fuera del bolsillo a pesar de sus problemas de movimiento. Esa misma temporada también debió lidiar con un esguince en la pantorrilla derecha.

En la anterior temporada baja, Rodgers expresó que no cambiaría su forma de jugar tras haberse fracturado la clavícula en par de ocasiones en cinco temporadas. Ambas lesiones ocurrieron tras sufrir impactos fuera del bolsillo.

A pesar de ello, parece que hoy en día no tiene otra opción sino cambiar su estilo.