Este ha sido el partido más grandioso en la historia de la Champions

MANCHESTER, Inglaterra - Fue el momento al estilo José Mourinho para Pep Guardiola. Un dramático gol en los últimos momentos y de forma dramática en un empate en el marco de la Champions League, seguido por la expresión del técnico victorioso corriendo hacia la cancha para celebrar efusivamente con sus jugadores.

Sin embargo, en un breve instante plasmado en una pantalla de video, eso no pudo ser.

El Etihad Stadium pasó del estridente ruido al silencio luctuoso luego que el gol en el minuto 93 de Raheem Sterling, que le habría valido un hat trick y el quinto del Manchester City en la noche, fue anulado (correctamente) luego de una revisión a través del VAR en la cual se determinó que Sergio Agüero había quedado adelantado al inicio del movimiento que terminó en el gol. Fue una sentencia reñida, pero fue la correcta y Guardiola se vio obligado a retirarse discretamente a su banquillo, con la certeza de que su equipo tenía apenas dos minutos más para anotar el gol crucial que necesitaban para eliminar al Tottenham y llegar a semifinales.

En 2004, a Mourinho no le desinflaron el globo mientras el portugués celebraba el gol del Porto en los últimos segundos contra el Manchester United; tanto que llevó al club portugués a alcanzar la gloria en la Champions League esa temporada. Sin embargo, en esa ocasión parecía que Guardiola hubiese sido despertado abruptamente de un sueño para encontrarse viviendo una pesadilla. El City no pudo anotar de nuevo y los Spurs tuvieron ventaja gracias a los goles de visitante, con el marcador global empatado 4-4. "Es algo cruel", expresó Guardiola. "Pero es lo que es y tenemos que aceptarlo".

Una vez más, el City se quedó corto en la Champions League. Una vez más, Guardiola fracasó en el intento de llevar a su club a la final, sin lograrlo desde que pudo guiar al Barcelona a la victoria contra el Manchester United en la final de 2011 disputada en Wembley.

Sin embargo, tal fue el drama de este partido de vuelta de cuartos de final en Manchester que los eventos ocurridos en el alargue fueron un pequeño elemento de la historia del empate.

El daño había sido causado al City en el partido de ida cuando los Spurs se impusieron 1-0 luego de que el "Kun" Agüero falló un penal (concedido por la vía del VAR) durante los primeros 10 minutos de acción. También fue la noche en la cual Harry Kane (catalogado como número 1 entre los atacantes del fútbol mundial por el ESPN FC 100) sufrió la lesión de tobillos que amenaza con dejarlo fuera de acción durante el resto de la temporada y, tentativamente, la final de la Champions League.

Sin embargo, lo ocurrido en el partido de ida fue solo un adelanto de lo que ocurriría en el Etihad en una noche de pura locura futbolística: un encuentro palpitante que pasará a la historia como todo un clásico de la Champions League.

El City tomó ventaja en un lapso de cuatro minutos, empatando en el alargue, cuando Sterling superó al arquero Hugo Lloris a 12 yardas de distancia. El Etihad estalló en aplausos. Sin embargo, en menos de cinco minutos el equipo local se encontraba en desventaja 2-1 con par de goles a la contra de Son Heung-Min, autor del único tanto del partido de ida.

Ahora, el City necesitaba marcar tres goles más sin recibir respuesta por parte del rival para así mantener con vida sus aspiraciones de conseguir el Póker. Bernardo Silva convirtió un tanto en menos de dos minutos después del segundo gol de Seung para llevar el marcador 2-2 y luego 3-2 a los 21 minutos, después que Sterling convirtiera con el cruce de Kevin De Bruyne.

Hay que asimilar lo siguiente: 3-2, después de 21 minutos. Hablamos de un fútbol digno de los juegos de video, ataque contra defensiva, con el ataque imponiéndose en cada ocasión. Sterling y Son estaban en pleno motín, aterrorizando a sus rivales directos cada vez que poseían el balón, mientras que De Bruyne también hacía su mejor actuación de la temporada.

Sin embargo, con la pizarra 3-2, el City necesitaba un gol más para imponerse y nadie es capaz de anotar mayor cantidad de goles en los tramos finales que el Manchester City. Además, se produjo la pérdida del lesionado mediocampista de los Spurs Moussa Sissoko al minuto 41, la cual obligó a Mauricio Pochettino a cambiar su formación táctica e introducir a Fernando Llorente como único delantero. Toda esta situación parecía favorecer al City. Ahora, los Spurs se encontraban débiles en el mediocampo y habían perdido su mayor fortaleza (ritmo veloz a la contra) y comenzaron a hacer aguas a medida que avanzaba la segunda mitad. El City los presionó cada vez más y más dentro de su propia área y esa presión surtió efecto cuando Agüero convirtió gracias al pase de De Bruyne al minuto 59 para colocar en ventaja al equipo de Guardiola por primera vez en el cotejo.

En vez de replegarse y tratar de gestionar el partido, el City fue por la yugular. Un gol más, seguramente, acabaría con las esperanzas de los Spurs.

Pero ese gol no se produjo; por el contrario, apareció la primera intervención crucial del VAR, cuando Llorente disparó el balón en la esquina de Kieran Trippier antes de que se le pidiera al árbitro truco Cuneyt Cakir revisar la jugada en la pantalla del VAR. Cakir se tomó una eternidad, revisando numerosos ángulos antes de encogerse de hombros y conceder el gol, sentenciando que la esférica había salido de la cadera de Llorente y no de su mano. Fue la sentencia correcta.

No obstante, el City contaba aún con 17 minutos más tiempo de reposición para hacer que el péndulo volviera a su favor. Nuevamente presionaron, yendo por las bandas. El reloj avanzaba y comenzó el alargue, hasta que la pérdida de posesión de Christian Eriksen otorgó el balón a Agüero, quien se lo pasó a Sterling para que éste anotara el gol.

Guardiola corrió a celebrar y el Etihad estalló de emoción. Sin embargo, el VAR tenía una sorpresa más bajo la manga. La pierna estirada de Bernardo Silva había desviado el balón en la dirección de Agüero y el frío e inhumano VAR, una vez más, hizo una sentencia importante dentro de lo correcto: Agüero estaba fuera de lugar y el gol quedaba anulado.

El City no pudo ganar y el sueño de alcanzar un Póker había terminado, al menos por un año más. La Champions League, el mayor premio de todos, continúa siendo esquivo para el Jeque Mansour bin Zayed al Nayhan, propietario del City. Quizás Guardiola y compañía puedan consolarse al estar conscientes de que tienen otra oportunidad de imponerse a los Spurs, esta vez dentro del marco de la Premier League.

Son los Spurs los que ahora avanzan a la siguiente fase, para disputar las semifinales contra el Ajax, partido que aspiran ganar, incluso sin la presencia de Kane y Son (el último no podrá jugar el encuentro de ida debido a una suspensión). Pochettino tiene su mirada puesta en la gloria de la Champions League, lo cual ya no puede hacer Guardiola. Sin embargo, el técnico de los Spurs insiste en que todo el mérito es para sus jugadores.

"Mis jugadores son unos héroes, clasificando a semifinales, haciendo historia", expresó. "Me siento sumamente orgulloso de ellos. Este equipo tiene una mentalidad tan fuerte, que todo es posible".

"Sin embargo, para clasificar a las semifinales de la Champions, se necesita de buena suerte, buen ánimo y mucha preparación en el proceso. Hace mucho tiempo que comenzamos a construir con miras a este objetivo".

La UEFA ha confirmado las fechas de las semifinales de la Champions League: el partido de ida entre Tottenham y Ajax será el 30 de abril, mientras que el 01 de mayo, el Barcelona jugará contra el Liverpool. El encuentro de vuelta entre los ingleses y blaugranas será el 7 de mayo y por su parte, el Ajax recibirá en Ámsterdam al Tottenham el 8 de mayo.