Piqué es denunciado y señalado

BARCELONA -- Denunciado por duplicado desde el Comité Técnico de Árbitros y señalado por el propio Luis Enrique desde la sala de prensa de la ciudad deportiva del Barça, Gerard Piqué se ha colocado a su pesar, o no, en el centro de la polémica.

"A veces debería medir sus palabras porque pueden causar un perjuicio a todo el equipo y al club" expresó una fuente cercana a la directiva, desde donde se ha mantenido un absoluto silencio, sin querer valorar la oportunidad de unas declaraciones que en Villarreal aumentaron el tono expresado en Bilbao y que condujeron a que los árbitros decidieran pararle los pies.

Así ha llegado esta doble denuncia: la primera por asegurar tras el partido de San Mamés "ya sabemos cómo funciona esto” en referencia al arbitraje de Fernández Borbalán y que fue presentada ante Francisco Rubio, Juez Único para la Copa del Rey. La segunda fue ante el Comité de Apelación de la Federación y está argumentada en sus declaraciones en Villarreal en que ironizó “cada semana los árbitros me dan más la razón".

Si las denuncias son aceptadas, lo cual se interpreta como muy probable, se abrirán sendos expedientes y se nombrará un juez instructor, que fallará los casos, con posibles sanciones, después de que se facilite a Piqué la posibilidad de presentar alegaciones.

"Que lo analicen; que pierdan el tiempo y lo hagan" ironizó el defensa del Barcelona cuando se le inquirió acerca de la posibilidad de que los árbitros analizasen sus declaraciones y pudieran denunciarle. A partir de aquí, el tiempo comienza a correr… Y su figura, nunca exenta de polémica, se catapulta de forma incómoda al primer plano.

A Gerard se le supone como uno de los principales instigadores del vestuario para no viajar a Zúrich y acudir a la gala de la FIFA. En los despachos del Camp Nou la decisión de los jugadores se recibió con disgusto pero nadie fue capaz de imponer el deseo institucional de mantener las formas, quedando al descubierto el mando que, se sabe, tiene la plantilla en el club.

Pero hay más. Deportivamente la reacción de Piqué, aplaudida y hasta jaleada por parte de la hinchada azulgrana, preocupa alrededor del vestuario y, en general, en la entidad por lo que pueda suponer trasladado al terreno de juego. Se conoce que al colectivo arbitral no le gusta ser cuestionado y las palabras del jugador del Barça, se teme, pueden perjudicar en el campo al equipo en general.