El Barcelona atiende exigencias de Valverde para el mercado invernal

BARCELONA -- El FC Barcelona, ocupada su cúpula ejecutiva en acercar posturas con los agentes de Sergi Roberto para solventar su renovación, mantiene el pulso firme en cuanto a la planificación inmediata de la plantilla en este mercado de invierno. La secretaría técnica tiene los nombres que podrían interesar a Valverde sobre la mesa y cualquier decisión está a expensas de las decisiones económicas.

No es un detalle menor, por cuanto para producirse fichajes antes deberían sentenciarse salidas. Y estas salidas no son tan simples como parece a simple vista. Ni la de Javier Mascherano, que se entiende por segura pero está lejos de los parámetros económicos del club, ni, tampoco, la de Arda Turan, que se ha convertido en un problema porque no marchará (se entiende en el Camp Nou) sin asegurarse mantener el salario que disfruta en el Barça.

Son, entre los jugadores que pueden abandonar el vestuario azulgrana, los nombres principales, aunque no los únicos. “El mercado de invierno en buena lógica debe servir para reforzar la plantilla, no para debilitarla”, avisó Valverde, en un mensaje de evidente claridad hacia los despachos, donde crece la preocupación por el peso de la masa salarial de la plantilla, a la que las últimas operaciones han conducido a superar un alarmante 83 por ciento de los ingresos.

Valverde lanzó su pulla personal al club y desde los despachos se ha tomado buena nota de las exigencias, educadas pero firmes, del entrenador. Estaría encantado con cambiar a Turan por Coutinho y acepta la salida de Mascherano si su puesto es ocupado por un central contrastado. Eso como nombres principales, porque a partir de ahí no se opondría a la rumoreada marcha de Rafinha en busca de minutos en otro equipo ni tampoco, al contrario, sería reticente a la de Deulofeu, cuya figura ha perdido mucha, muchísima, consistencia a sus ojos.

El Barça, el club, lo sabe… Y de alguna manera, con el apoyo de la secretaría técnica, trabaja sin prisa pero sin pausa para contentar tanto a Valverde como a la plana mayor de la plantilla, que habla poco pero, se demostró con Iniesta, cuando habla lo hace de forma clara.

REFORZAR O MANTENER
El club ya cuenta con ahorrarse unos 24 millones de euros con la venta de Mascherano, cuyo salario, neto, en las dos últimas temporadas de su contrato supera los 7 millones para situarse en la parte alta de la plantilla.

Sin embargo, conociendo que en China le ofrecen al argentino un salario que triplica lo que ingresa en el Camp Nou, el Barcelona no se muestra conforme con los menos de 6 millones que se ofrecen de traspaso, trasladando al propio Mascherano la responsabilidad de aumentar esa cifra, aunque fuera a cuenta de rebajarse su propio salario.

A partir de ahí el Barcelona se plantea su sustitución en la plantilla, ya sea con Yerry Mina o con otro central controlado por la secretaría técnica, en la que el nombre del zaguero colombiano no goza de unanimidad aunque lo sucedido con Mascherano pudiera obligar a cambiar de escenario.

En cuanto a la ‘sustitución’ de Arda Turan ese escenario es mucho más sombrío. El club no tiene capacidad de negociación ante la postura del jugador turco y empieza a hacerse a la idea de que solo podrá sacárselo de encima si le paga buena parte de su salario, lo que provocará problemas en encontrar sustituto.

Coutinho se mantiene como el futbolista deseado y que cumple todos los requisitos, tanto desde la secretaría técnica que comanda Roberto Fernández como por parte de la plantilla, con Messi a la cabeza, que le consideran ese jugador desequilibrante y, quien sabe, definitivo... Pero la operación es tan complicada que se abren otras opciones.

Ahí es donde aparece el nombre de Arthur, jugador catapultado al plano en las últimas semanas y que siendo más económico podría entenderse más factible. Aunque ahí, a pesar de contar con el favor del secretario técnico, habría que conocer la decisión final de Valverde.