Barça ve con buenos ojos la partida de CR7

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Cristiano Ronaldo deja un legado impresionante en el Real Madrid (1:18)

El delantero portugués se marcha con una trayectoria y palmares que lo dejan junto a Di Stéfano entre los grandes de la historia del club. (1:18)

BARCELONA -- Cristiano Ronaldo se marcha del Real Madrid… Y en Barcelona se celebra por todo lo alto una operación que, mucho más allá de connotaciones económicas, se considera la mejor de las noticias para el Barça.

Cristiano Ronaldo ha marcado 450 goles en 438 partidos oficiales con el Real Madrid en las últimas 9 temporadas y ha conquistado en 4 ocasiones la Champions League, las últimas 3 de manera consecutiva. Enfrentado a Leo Messi se puede ensalzar al argentino por encima suyo… Pero en cuestión de éxito, es indiscutible que los triunfos del Madrid, que han sido los fiascos del Barcelona, llevan su firma mayúscula.

¿Quién será capaz de marcar más de 40 goles por temporada en el Madrid? Esa es la pregunta que lleva inmediata la respuesta: “Nadie”. La figura del delantero portugués es de tales dimensiones que para el Barça su desaparición de la escena provoca un alivio gigantesco. Además… ¿Tendrá la Juventus una plantilla lo suficientemente potente para aspirar a todo? ¿Podrá Cristiano Ronaldo convertir a la Vecchia Signora en reina de Europa?

¿Y el Madrid? ¿Neymar? ¿Mbappé?... ¿Existe un jugador capaz de tomar su relevo como líder futbolístico y espiritual en el equipo merengue? Si alrededor del Bernabéu pueden existir dudas, lógicas, a la vista del rendimiento deportivo que le ha dado Cristiano Ronaldo, en Barcelona esa duda queda en segundo plano porque no se contempla a nadie capaz de ocupar el lugar del portugués.

Messi representa para el Barça lo que Cristiano Ronaldo ha representado, ya en pasado, para el Real Madrid. El futuro inmediato, con la temporada a la vuelta de la esquina, se contempla con mejores ojos en el Camp Nou que en el Bernabéu porque el golpe anímico que para el madridismo representa la pérdida del crack portugués solo es comparable a la sensación de alivio que provoca en el barcelonismo.

A partir de agosto, cuando todo comience, la pelota dictará sentencia. Pero de momento, en la línea de salida, el Barça tiene motivos para sentirse más optimista.