Cartas desde Barcelona: La felicidad lejos del Camp Nou

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BARCELONA -- En un mismo día, desde la concentración de la selección española, dos declaraciones con idéntica intención: “Tenía que salir del Barça para ser feliz”. Lo dijo en rueda de prensa Paco Alcácer primero, aprovechando el tirón de su explosión en Dortmund, y lo repitió después, en una entrevista a la Cadena Ser, Thiago Alcántara, canterano azulgrana cuya salida del Camp Nou, hace ya cinco años, siempre mantendrá una sombra de sospecha.

Alcácer llegó al Barça, procedente del Valencia, en el verano de 2016 y siendo “consciente” de su papel en la plantilla que dirigía en aquel entonces Luis Enrique. Fichaba como simple recurso o solución de emergencia a la sombra de Luis Suárez. “Aceptó el reto” advirtió en su día el entonces secretario técnico del club Roberto Fernández, admitiendo que el valenciano sí aceptó lo que no quisieron Gabriel Jesús, Vietto o Gameiro...

Y Alcácer, hay que saberlo, no aceptó dejar el Barça hasta concretar punto por punto que su cesión al Borussia Dortmund le aseguraba mantener su status económico firmado con el club azulgrana. Tanto esta temporada como más allá. La felicidad del hoy goleador de moda en la Bundesliga se puede constatar en su papel protagonista en el terreno de juego, sin duda, pero ahí en el fondo se mantiene un salario intocable que, obviamente, no se planteó nunca rebajar.

“Todo se resume en tomar decisiones. El estar dos años en el Barcelona, no tener protagonismo, no salía todo como quería... decidí buscar minutos fuera. Me marché para ser feliz jugando”, resumió en su declaración el futbolista que suma 7 goles en 171 minutos durante 4 partidos oficiales, unas cifras que, de pronto, le han convertido en una estrella que ni soñó en el Camp Nou.

A fin de temporada el Borussia Dortmund podría hacer efectiva su cláusula de compra por 29 millones de dólares, 4 menos de lo que en su día pagó por su fichaje el Barça, que a primera vista se contempla como el mejor remedio en el club azulgrana y que en el aspecto personal le significaría a Alcácer un buen negocio, por cuanto en Alemania le mantendrían las mismas condiciones que en el Camp Nou: nunca rebajará su salario, cifrado por encima de los 3.5 millones de dólares por temporada.

CRECER... EN TODO
“Yo vi que en el Barça no era posible y tuve que dar un paso... Tenía que dar el paso para ser feliz jugando, que esa era mi intención”. Fue la declaración de Thiago Alcántara, ‘feliz’ como vive en Munich y jugando en un Bayern al que llegó tras una salida ‘extraña’ del Barça en el verano de 2013.

El contrato de Thiago con el Barça estipulaba que su cláusula de rescisión, de 103 millones de dólares, se rebajaba hasta los 27 millones si el jugador, en aquella temporada 2012-13, no alcanzaba unos determinados minutos o partidos con el primer equipo azulgrana... Y no alcanzó los 2,000 minutos en el campo. Extrañamente se quedó a solo 86 minutos de la cifra y en verano se convirtió en uno de los primeros fichajes de Pep Guardiola para el Bayern Munich.

Otra lectura para explicar la felicidad de Thiago fuera del Barça constataría que, de acuerdo con lo que publicó en Alemania ‘Sport Bild’, el mediocampista internacional obtuvo un contrato con el Bayern que le aseguraba 9.2 millones de dólares de salario anual... más del triple de lo que tenía firmado en el Barça.

La felicidad se dice de una manera, se disfraza de miles y se descubre de varias. Es la misma que salieron buscando Arda Turan, quien se aseguró mantener en el Basaksehir de su país los más de 10 millones de dólares que tenía asegurados en el Barça antes de firmar su cesión hasta el final de su contrato, o los más de 6 que seguirá cobrando André Gomes jugando, o al menos perteneciendo, para el Everton.

Hay pocas excepciones, como las de Lucas Digne o el propio Yerry Mina, quienes desembarcaron en Goodison Park o Deulofeu en Watford sin atender solamente a su salario firmado en Barcelona. Pero, ya se sabe, ‘la excepción confirma la regla’.