Como una telenovela, Griezmann rompe corazones colchoneros

play
Medios españoles aseguran que Griezmann llegará al Barcelona (0:23)

El futbolista francés definirá el día de hoy su futuro, si seguir en el Atlético Madrid o llegar al conjunto azulgrana. (0:23)

Antoine Griezmann anunció su despedida definitiva del Atlético de Madrid sólo 10 meses después de haberle jurado amor eterno de la manera más estrambótica posible.

El delantero campeón del mundo convirtió el rechazar una oferta del FC Barcelona el verano pasado y renovar por el Atlético de Madrid en todo un acontecimiento cinematográfico, en el cual Griezmann reportaba como se viven los días previos a tomar una de las decisiones más complicadas de su carrera deportiva.

La puesta en escena no gustó a nadie. Ni al Atlético de Madrid, que se sintió vilipendiado por un jugador caprichoso a más no poder, ni al Barça, que se quedó compuesto y sin novia. Sin embargo cada uno se mantuvo en su papel: los colchoneros renovaron el contrato del francés y los blaugrana no se pronunciaron al respecto.

Con dicha escenografía parecía que la decisión --de esa manera tan original se llamó justamente el documental de Griezmann-- sería a largo plazo y el delantero optaba por convertirse para siempre en santo y seña del equipo rojiblanco. Su renovación, a razón de 25 millones de euros netos por temporada, ponía en serio entredicho las finanzas del club. Pero es que además el bueno de Antoine sugirió de manera bastante clara que le haría muy feliz que la entidad retuviera a Lucas Hernández y fichara a Thomas Lemar, ambos compañeros de selección del galo.

Miguel Ángel Gil Marín y Enrique Cerezo actuaron en consecuencia brindando todos sus deseos al delantero, que como contrapartida sólo tuvo que aceptar que su cláusula de rescisión ascendiera a 200 millones de euros el primer año para inmediatamente después verse rebajada a 120. Quien no viera en esa petición el deseo de Griezmann de mantenerse como un objetivo más que apetecible para los grandes de Europa a partir del 1 de junio de 2019 no debería tener derecho a llamarse directivo de fútbol.

Así llegamos a la última jornada de esta presente temporada, en la que el equipo colchonero gastó más de 100 millones de euros en fichajes, renovó a Griezmann y logró retener a Saúl, Giménez y Oblak --además de a Lucas y de fichar a Lemar--, y así y todo no jugará la final de la Copa del Rey (eliminado trágicamente ante el Girona), será segundo en liga y no pudo pasar de octavos de final de la Champions League.

De ahí que Antoine Griezmann haya decidido firmar su marcha definitiva del club y que haya instruido a su entorno para que retome las conversaciones con el FC Barcelona. Con la salida de Diego Godín finiquitada y oficializada, y con las próximas de Juanfran y Filipe Luis, parece que la vieja guardia entera dejará la entidad. Quizás por eso sólo 10 meses después de montar un gran circo para anunciar que se quedaba, el delantero francés vuelve a la casilla de salida y hace temblar los cimientos del Atlético de Madrid de nuevo.

El Barça, por su parte, quedó seriamente hastiado de la situación que se vivió hace un año, y si hubieran acabado levantando el triplete, seguramente ni querrían escuchar el arrepentimiento de Griezmann de cara a este mercado de verano.

Sin embargo, el embarrado que sufrió el equipo en Liverpool hace que la directiva necesite una cortina de humo rápidamente, y tras fichar a Frenkie De Jong y tener atado en corto a Matthijs De Ligt, la posible llegada de todo un campeón del mundo, con una contrastada carrera en España a sus 27 años, y por sólo 120 millones de euros se ve como un auténtico caramelo para la apenada afición culé.

El primer paso ya se ha dado y aunque el posible destino de Griezmann no suele ser el más duro de tragar para los Atléticos --los mismos que le jurarían odio eterno si su próximo club fuera el Real Madrid-- lo cierto es que el francés quedará marcado de por vida como el galo que más ha jugado con el corazón de los colchoneros.

Sí, las traiciones de Hugo Sánchez o incluso de Thibaut Courtois --así lo ven muchos-- dolieron más por acabar estos hombres en el Real Madrid, pero este jueguito constante de Griezmann deshojando la margarita de su salida del club con el que dice estar profundamente identificado, dejará su figura muy dañada a ojos de la que ha sido su fiel afición durante cinco temporadas.