Romelu Lukaku aún provoca cuestionamientos en el United

Lukaku trabaja para desarrollar su juego como pocos; si algún atacante está dispuesto a aprender, es él. Getty Images

Han sido meses ocupados y trascendentales para Romelu Lukaku. Fue decisivo para que Bélgica alcanzara las semifinales de la Copa del Mundo, anotando cuatro veces y siendo aclamado por Roberto Martínez, el director técnico de su selección, como el delantero "perfecto" para su país.

Sus dos tantos contra Burnley en la victoria por 2-0 del Manchester United le han dado tres goles en cuatro partidos de la Premier League. Fue un duelo que también lo llevó a empatar la cuenta en la Premier League de Didier Drogba: 104 goles, una cantidad que logró 30 partidos más rápido que el legendario delantero del Chelsea. Sólo tiene 25 años y sus hazañas de gol ya parecen estar listas para mantenerlo en los libros de historia.

Y todavía, las preguntas persisten.

¿Cómo puede haber alguna duda sobre la calidad de Lukaku? Bueno, una visión alternativa es que ya les ha costado al menos una victoria en esta temporada. Cuando el juego se mantenía sin goles contra Brighton y Tottenham, Lukaku dejó pasar dos oportunidades inminentes que habrían cambiado la dirección del juego. En ambos casos, los oponentes del United aprovecharon el despilfarro de Lukaku para tomar la delantera.

Lukaku es comparado a menudo con Drogba o Ruud van Nistelrooy, pero la verdad es que todavía no se parece a ninguno de los dos. Drogba anota a menudo a la distancia y tiene una presencia física implacable, mientras que la fuerza clave de Lukaku radica en su capacidad para evadir el contacto, para desaparecer del radar de quien lo marca en el área penal. El juego de Lukaku es en realidad más similar al de Van Nistelrooy, en términos de movimiento y de las posiciones desde las que anota, sin embargo, lo único que distingue al holandés de Lukaku es su implacable crueldad frente al arco. Cuando se trata de eso, Van Nistelrooy es excepcionalmente brutal.

Lukaku ha enfrentado acusaciones similares en su carrera, que no está en su mejor nivel en partidos importantes, que no puede anotar cuando más se necesitan sus goles. Podría argumentar justamente que hay mucho más en su juego que sólo el adorno. Contra Japón, en la Copa del Mundo, después de no aprovechar un claro cabezazo en el juego, jugó un papel decisivo en la victoria de último momento; contra Brasil en cuartos de final, le dio una gran asistencia para gol a Kevin de Bruyne. Sin embargo, Lukaku sabe que su juego no es el criterio principal sobre el que puede y debe ser juzgado. Hasta ese punto, debe mejorar.

Lo positivo es que Lukaku trabaja para desarrollar su juego como pocos otros profesionales. Cuando partió de Everton, le dijeron que su juego de contención necesitaba trabajo, y ahora es uno de los aspectos más fuertes de sus actuaciones. Varios expertos criticaron su movimiento, y lo mejoró en la medida en que proporcionó algunas de las asistencias del United en sus juegos más importantes la temporada pasada: contra el Arsenal, en gira, y en casa contra el Chelsea. Si algún líder atacante está dispuesto a seguir aprendiendo, es él.

En parte, Lukaku está en el centro de atención porque sus compañeros no están anotando libremente, lo que coloca más presión sobre sus propias actuaciones. A diferencia de, digamos, el Liverpool, que puede convocar a Sadio Mane, Roberto Firmino y Mohamed Salah, no hay otros dos jugadores a los que pueda recurrir para ser una amenaza constante. Salah, por ejemplo, no ha tenido el comienzo más brillante de su temporada, pero sigue siendo una pieza integral para el Liverpool, ya que puede combinarse con Mane y Firmino. Lukaku no tiene esa opción, y eso es algo a lo que se ha acostumbrado desde hace mucho tiempo.

La buena noticia para él es que no hay escasez de partidos en los que pueda mostrar que es un factor decisivo, especialmente con el United que acaba de empatar con la Juventus en la Liga de Campeones. Tal vez también tiene algo de sentido que le tomó algo de tiempo volver al ritmo de la Premier League, después de un verano tan gratificante como agotador. No sería el único futbolista que regresaría a su club, después de jugar con la selección de su país, con un poco de fatiga.

Cualquiera que sea el caso, es un momento apremiante para que el United comience a sumar puntos, y para que Lukaku alcance su mejor forma hasta el momento. Con dos victorias y dos derrotas en cuatro partidos de la Premier League, el delantero belga puede hacer lo que hacen los delanteros de élite por los mejores equipos: ayudarlos a ganar los partidos que no merecen, después de jugarlos mal. Eso, y sólo eso, es el verdadero sello distintivo de los campeones.