El Clásico Nacional, rara vez despide a alguno de los entrenadores

MÉXICO -- Perder un Clásico Nacional no ha sido motivo para que las directivas de América y Chivas despidan a sus directores técnicos, aunque sí ha sido un empujón para que tiempo después, tras malas rachas, sean cesados.

Como ejemplos están los casos de Ignacio Ambriz (cuando dirigió al Guadalajara) y Raúl Arias, quienes sucumbieron en el Clásico Nacional y pese al resultado adverso, la directiva los aguantó.

Para el Apertura 2009, Raúl Arias asumió el mando de Chivas, pero dijo adiós a las seis semanas. El 25 de octubre de dicho año visitó el Coloso de Santa Úrsula para ser doblegado 1-0 por los azulcremas y luego sumar otro descalabro contra Monarcas y decir adiós a sus esperanzas para seguir como mandamás del Rebaño Sagrado.

Por otro lado, Nacho Ambriz dirigió al Guadalajara por sólo un torneo en la que salió a una semana de haber caído por 1-0 contra América en el Estadio Chivas; la puntilla la dio Tigres con un 2-1 sufrido en la jornada 15 que finalmente le costó el puesto.

Solo una goleada parece suficiente para pensar en una nueva destitución de Ricardo La Volpe, pero en Coapa han transcurrido varios años y la 'guillotina' ha sido alternada con la paciencia, dejando como saldo sólo a una 'víctima' más -además del argentino.

Tras ser goleado 3-0 a manos de Chivas en el Verano 2000, Alfredo Tena se mantuvo al interior del equipo, pero abandonó el cargo de entrenador en la siguiente campaña en la que Gonzalo Farfán 'perdió la cabeza'.

El nacido en la Ciudad de México vivió un interinato de seis partidos, pero luego de caer 3-0 en el Clásico Nacional en el Estadio Azteca, fue removido del puesto para ceder la batuta al argentino Alfio Basile.

En los últimos 20 años, América sólo ha echado a dos entrenadores luego de resultados drásticamente negativos en el Clásico Nacional (Ricardo La Volpe y Gonzalo Farfán), mientras que ha brindado plena confianza a algunos otros de sus timoneles bajo derrotas por márgenes considerablemente menores.