Trabajo arbitral divide opiniones en el Pumas-América

El trabajo del árbitro, Marco Antonio Ortiz, dejó tranquilo al América, no así a la gente de Pumas, los cuales cayeron en casa por marcador de 3-2.

La primera decisión importante la vivió en los primeros instantes del encuentro, en donde Jesús Gallardo lo quiso engañar al tirarse dentro del área, pero el silbante no cayó y amonestó al jugador.

Durante la mayor parte de la primera mitad el juez no tuvo reclamos airados por parte de los futbolistas. Oribe acusó una falta no otorgada, siendo está la más llamativa para los visitantes.

Los de casa se fueron contra el silbante en el segundo tanto de los azulcrema, pues alegaron una falta del autor del gol, Oribe Peralta, sobre Gerardo Alcoba.

Las protestas no cesaron y al pitar el medio tiempo Javier Cortes, Gerardo Alcoba, Matias Britos, Darío Verón corrieron y se fueron sobre los tres jueces, quienes solo escuchaban.

El uniformado tampoco consideró como pena máxima un empujón de Gerardo Alcoba sobre Cecilio Domínguez, quien estaba frente al arco y buscando rematar un centro proveniente de la banda derecha.

En los últimos instantes tampoco hubo muchos reclamos, las faltas fueron señaladas y mostró las cartulinas cuando eran necesarias.

MAL COMPORTAMIENTO DE LA AFICIÓN LOCAL

El Pumas contra América es el encuentro que más pasiones levanta entre los seguidores, pero los adeptos auriazules se comportaron de manera hostil previo y durante el cotejo.

Los aficionados azulcrema fueron agredidos antes del ingreso, generando enfrentamientos entre los policías y porra local, la cual arrojó botellas de vidrio en contra de los uniformados.

Dentro del inmueble la situación no cambió, pues todos aquellos que portaban la camiseta de las Águilas fueron enviados a la cabecera sur, en donde estaban los barristas.

Todos aquellos que encontraban eran llevados por los elementos de seguridad, pues desde el segundo nivel los integrantes de la porra de cada agredieron escupiéndoles, lanzando cerveza y otros objetos.

Los seudoaficionados no distinguieron entre hombres o mujeres, todos fueron agredidos, al igual que lo hicieron con los jugadores de Coapa al celebrar el segundo gol, pues Cecilio Domínguez fue alcanzado con un vaso con cerveza.