Cruz Azul se aproxima a infame despedida a su estadio

MÉXICO -- En el torneo de despedida del Estadio Azul, Cruz Azul está por registrar el peor inicio de campaña en su historia en dicho inmueble.

De no vencer al Pachuca, La Máquina firmará el arranque menos productivo en torneos cortos, todos ellos jugados en el recinto de la Colonia Nochebuena, que justamente se despide en este Clausura 2018.

Hasta el momento, el cuadro cementero ha jugado cinco partidos frente a sus aficionados en Liga este año y apenas suma tres unidades, producto de tres empates y dos descalabros.

La paciencia de los seguidores celestes se ha agotado con el paso de las jornadas al grado que la asistencia al Azul ha ido a la baja en las últimas semanas: frente al Puebla fueron 12 mil 187 personas y contra Gallos, hace una semana, apenas acudieron 11 mil 85 espectadores. Este inicio ya firmado ha sido de los peores de los celestes y si no ganan ante los Tuzos sería el más negativo justo en la temporada que el Estadio Azul cerrará sus puertas.

La Máquina ha acumulado hasta cinco juegos sin ganar en casa. El último se presentó en el Apertura 2012, cuando Guillermo Vázquez era el entrenador. Fueron cinco empates consecutivos hasta vencer al Atlante y despojarse de la sequía de victorias.

Ahora, con Pedro Caixinha al mando, los cementeros tienen un paso similar que pueden revertir ante el Pachuca y de paso alimentar sus esperanzas en busca de una Liguilla, que se ha alejado con el paso de las semanas y la falta de victorias.

Esta racha, sin embargo, no significa la peor que tiene Cruz Azul en general, pues en el Clausura 2009 coleccionaron hasta siete partidos consecutivos sin ganar frente a su gente.

La diferencia en el inicio fue que sacaron los tres puntos en su primera presentación en la campaña y luego empataron tres y perdieron cuatro para obviamente quedarse sin Liguilla.

En caso de no ganarle a los hidalguenses, La Máquina tendrá tres partidos más en casa en esta campaña: recibirá a Pumas, Lobos BUAP y al Morelia el próximo 21 de abril, en el que puede significar su último juego en su actual estadio antes de mudarse de vuelta al Azteca, donde compartirá localía con el América.