Jugadores acusan de que los 'chamaquearon' con juego de Ronaldinho

MÉXICO -- Exfutbolistas que jugaron en México han sido burlados no solo en su honor, sino en su tiempo, por quienes organizaron el fallido partido de despedida de Ronaldinho, en Veracruz, el pasado domingo.

Más de 10 jugadores fueron contratados para alinear con el astro brasileño y enfrentarse a un equipo que representaría a los Tiburones Rojos. Erick Marín, ex jugador de Cruz Azul y ahora con un cargo en el deporte del gobierno de Hidalgo fue quien hizo la conexión que al final resultó un fraude para casi todos los involucrados.

Ronaldinho cobró por adelantado y un día después de lo pactado se hizo presente en el puerto, dio una conferencia de prensa, pero incumplió en una clínica para niños que estaba debidamente pagada. De último momento dijo que no había tiempo y dejó plantados a aficionados y a jugadores que iban a hacer posible que hubiera partido.

Salvador Cabañas encabezó la lista de contratados, aunados a Efraín ‘Cuchillo’ Herrera, Adrián Cortés, Horacio Sánchez, José Alberto ‘Don Juan’ Hernández, Pablo Larios, Pedro Duana, Omar Rodríguez (de los gemelos), Joel ‘Chícharo’ González, José Milián, entre otros. Varios de ellos tuvieron un partido de exhibición en Xalapa, el clásico de veteranos entre América y Pumas; algunos se quedaron en Veracruz y otros siguieron su camino hacia la Ciudad de México, cuando se enteraron que era probable que se cancelaba el juego de Ronaldinho.

Sin embargo, los organizadores les informaron que viajaran al puerto porque habría juego. “Llegamos a la capital a las 6 de la mañana y a las 14:30 horas ya íbamos de vuelta a Veracruz, para que nos dijeran que no habían partido. Llegamos al Luis ‘Pirata’ Fuente y estaba cerrado y con mucha gente afuera gritando, molesta”.

Cada exjugador cobraría arriba de 10 mil pesos por su presentación, aunque el costo para Cabañas ascendía a los 50 mil pesos. “Cada quien se arregla como puede”, añade.

“El partido estaba programado a las 17 horas y nosotros llegamos en una camioneta a las 17:45. Pasaron tarde por nosotros. Los organizadores ya agarraron maña; contratan a siete, ocho jugadores con cierto nombre y completan con gente que nunca jugó”, sigue relatando el ‘Cuchillo’.

El otrara zaguero del Atlas, América y Necaxa señala como parte del “clan de mafiosos” a dos mujeres, una de las cuales recibe el nombre de Maritere Torres. “Estuvimos en una habitación exjugadores, el secretario particular del presidente municipal de Veracruz y parte de los organizadores. Todos le hacían al cuento, que no había dinero. Ahí estuvimos como cinco horas y nunca se llegó a nada. Le dije a las mujeres: no les creo nada y nos vamos”.

Acusa a los organizadores de mal intencionados, ya que hicieron su negocio y a los exjugadores los dejaron a la deriva. Cuenta que con trabajos les dieron para cenar “y del dinero que sobró nos tocaron 100 pesos a cada uno, y 200 pesos que nos dieron antes para tomar algo en el lobby mientras esperábamos. Eso es lo que costó cinco horas de ida de México a Veracruz y el regreso”, añade con ironía Herrera.

Cuando venían en camino, los ‘burlados’ comentaban: “Nos ‘chamaquearon’, algo que nunca nos había pasado”. Libró de toda culpa a Erick Marín. “Él quiso ayudarnos, hacernos un favor para que nos ganáramos un dinero”.

Lamenta el ‘Cuchillo’ que también la cuarteta de silbantes, del Colegio de Árbitros de México, sufrieran las mismas penurias-. “Tampoco les pagaron. Más de 200 aficionados afuera del hotel exigían que les devolvieran el dinero del boleto; autoridades del puerto les aconsejaron que se quejen ante Profeso. Ya no se tiene buena fe”.

Efraín, los exfutbolistas antes mencionados, así como Antonio Carlos Santos, Luis Roberto Alves ‘Zague’, Francisco ‘Kikín’ Fonseca, David Oteo, Carlos Cariño, etcétera, a veces dedican parte de su tiempo en jugar partidos de exhibición los fines de semana, tanto en el interior de la república mexicana, como en Estados Unidos. “Y nunca nos había pasado algo igual; siempre nos pagan”, recalcó.