'Chucky' y 'Guti', los amigos que compartirían la cancha una vez más

Hirving Lozano, en una videollamada con su compañero, Erick Gutiérrez. Cortesía PSV

MÉXICO-- Este sábado 15 de septiembre Hirving Lozano y Erick Gutiérrez podrían volver a compartir la cancha en un club cuando visiten al Den Haag con el PSV, luego de que lo hicieron por última vez el 6 de mayo del 2017, cuando con Pachuca vencieron 3-2 al América.

Albert Rudé y Agustín Lleida, entrenadores españoles que vivieron gran parte de la formación de ambos con los Tuzos consideran que es una dupla "sorprendente", una hermandad que se refleja dentro del terreno de juego donde son cómplices.

“Son hermanos porque llegaron los dos muy jovencitos a Pachuca. ‘Guti’ venía de una zona muy alejada donde casi solo podía ver a sus padres cada seis meses. ‘Chucky’ tenía más suerte porque su padre venía del D.F. y cada fin de semana estaba en los partidos y al final ‘Chucky’ era la familia de ‘Guti’ que venía lejos, compartió Agustín Lleida en entrevista para ESPN.

A su vez, el ahora encargado de las fuerzas básicas del Alajuelense, y que del 2011 al 2018 fue preparador físico del Pachuca, señaló que "eran hermanos fuera de la cancha e igual adentro de ella".

"‘Guti’ siempre agarra la pelota, da un pase largo hacía la izquierda de la cancha y entra en diagonal ‘Chucky’ mete gol y van a celebrar juntos, eso lo hicieron desde que tenían 12 años; yo cuando llegué a Pachuca tenían 14", continuó.

Por otro lado, Albert Rudé, quien ahora es parte de la Sub-17 de Querétaro pero estuvo en la institución de Hidalgo entre 2015 y 2018, describió que "tenían una muy buena relación fuera de la cancha" y eso "fue un paso muy importante" para la sociedad que conformaron en Pachuca y que puede repetirse con el PSV Eindhoven.

"Aquí hay que diferenciar los jugadores que se entienden por comunicación, porque se comunican muy bien entre ellos verbalmente y los jugadores que se entienden motrizmente y este es el caso de Gutiérrez y de Lozano; es decir, uno solo tenía que mirar el movimiento del otro para saber dónde quería el balón y cómo, esa era una de las cosas que más me impactó. Era una complicidad motriz tan grande”, expresó.

Para complementar, Lleida cuenta con emoción que "son dos tipos de jugadores totalmente diferentes" pues Lozano "es el que tiene el desequilibrio, el uno contra uno, el gol y el ‘Guti’ es el encargado de darle ese pase que necesita para romper alguna línea que le ayude a estar más cercano a portería sin tantos jugadores frente al balón".

Rudé no duda de que la cuota goleadora de Hirving Lozano incrementará con la llegada de Gutiérrez y con el apoyo que este le puede dar dentro de la cancha.

"El PSV dice ‘si Lozano me está rindiendo a un nivel enorme, imagínate si le pongo al jugador que le dispone de balones para dejarlo uno por uno, para dejarlo en situación de desequilibrio, entonces lo puedo aprovechar mucho más’, eso es lo que buscan”, afirmó.

Rudé y Lleida disfrutan al ver que jugadores que moldearon desde las fuerzas básicas ahora jueguen en Europa, pero ambos esperan con anhelo el próximo martes 18 de septiembre, pues esperan que ambos estén en el Camp Nou.

"‘Chucky’ es un jugador muy serio, muy introvertido, entonces tenía mucha menor relación que con ‘Guti’, que es un jugador mucho más abierto a nivel de carácter y le gusta muchísimo el futbol, le gusta muchísimo el Futbol Club Barcelona y siempre hablábamos. Es un jugador con el cual podías hablar de táctica, podías hablar de mil cosas porque a él le gusta, él siempre me decía ‘Albert yo cuando acabe de jugar voy a ser entrenador’”, finalizó.