Justin Thomas ganó la FedEx Cup

El estadounidense coronó una temporada extraordinaria AP

Justin Thomas coronó una temporada extraordinaria con un triunfo en la FedEx Cup, al quedar segundo en el Tour Championship en Atlanta. El estadounidense ganó cinco torneos del calendario oficial; entre ellos, el PGA Championship. Con apenas 24 años, Thomas, que es uno de los representantes más destacados de una nueva y talentosa generación de jugadores, hizo 67 golpes y sumó en total -11 en el Tour Championship, a un solo golpe del puntero, el novato y también estadounidense Xander Schauffele.

El camino que siguió Thomas hacia este valioso triunfo no fue sencillo, ni exento de emociones y alternativas cambiantes. Es cierto que llegar a East Lake en el segundo puesto de la FedEx era una gran ventaja. Esa ventaja fue aún mayor en la vuelta final, ya que el primero de esa carrera, Jordan Spieth, estaba por debajo suyo luego de las tres primeras rondas. Como sea, Thomas volvió a demostrar que pertenece a esa raza poco numerosa de jugadores que saben cómo cerrar un torneo, y que sacan lo mejor de su arsenal cuando las papas queman y la presión se eleva. Sobre el final, ya con el triunfo a la vista, y peleando palmo a palmo con Spieth por esos escasos puntos que representaban la victoria y los 10 millones de dólares del premio, Thomas reaccionó y anotó dos birdies seguidos, en el 16 y en el 17, para sellar su pase a la gloria. Estuvo muy cerca de lograr también el Tour Championship, pero falló el birdie en el 18 dejando la puerta abierta para que Schauffele brillara y se llevara el parcial.

Schauffele fue el justo ganador del torneo, el Tour Championship, última competencia de la temporada regular del PGA Tour, y evento final de los Playoffs de la FedEx Cup, carrera en la que quedó tercero, detrás de Spieth. Novato en este circuito, Schauffele, de solo 23 años, ya tenía un gran triunfo este año en el Greenbrier Classic. En la vuelta final hizo -2 y totalizó -12 para llegar al triunfo. Pero lo notable es que hace apenas siete días estaba prácticamente eliminado de la FedEx Cup, cuando en el tee del hoyo 13 en el BMW Championship, necesitaba bajar seis golpes en los seis hoyos finales para entrar. Créase o no, lo logró y llegó a East Lake feliz por ser parte del privilegiado grupo final de 30 jugadores. Con este inolvidable triunfo en el Tour Championship, Schauffele entra en la historia grande.

En términos económicos, este logro también fue enorme para el novato. Entre el premio al ganador del Tour Championship y el tercer puesto de la FedEx Cup embolsó nada menos que 3,5 millones de dólares.

Y ahora el turno de los que no llegaron. Página más oscura esta, sobre todo para Paul Casey que, en las antípodas de Thomas, vuelve a quedar decepcionado con la mesa servida para un triunfo. Nada fue fácil para el inglés. Su vuelta de +2 no tuvo un birdie sino hasta el hoyo 18, cuando su suerte ya estaba sellada. Difícil imaginar un swing más ordenado y consistente que el de Casey, pero la cabeza, el mando central de las acciones, volvió a fallarle. Ya ha llegado varias veces puntero a la ronda final y en el calor y los nervios de la última salida del domingo, sus ambiciones se diluyen y no consigue la victoria. Su último torneo ganado fue el Shell Houston Open de 2009.

Tampoco hubo mucho para Kevin Kisner, aunque peleó como un león hasta el final. El agua que encontró en el difícil par 3 del hoyo 15 fue un golpe demasiado duro. Logró hacer un meritorio bogey en se capítulo, pero ya estaba claro que su momento había pasado y que solo restaba un final decoroso que llegó con un buen birdie en el hoyo 18.

Otro que podría estar decepcionado es Spieth. El voraz texano tuvo su oportunidad, y de hecho en varios pasajes llegó a quedar proyectado en el primer puesto de la FedEx Cup. Pero sin precisión con el putt, sus chances se achicaron notablemente. Cierra así el joven maravilla una gran temporada. En lo más alto quedó su dramático triunfo en el British Open en Royal Birkdale, el tercer Major de su carrera. Ganó también el Travelers Championship en junio, y el AT&T en Pebble Beach en febrero. Sin dudas fue un año extraordinario, aunque este segundo puesto en la FedEx tenga gusto a poco, para alguien programado para ganar todo lo que esté a su alcance. Como siempre, Spieth fue amable con el vencedor, a quién le dedicó grandes elogios en la entrevista final.

Elogios también para el PGA Tour que vuelve a mantener a la afición en vilo con un final a toda orquesta.

Ahora solo resta la frutilla de la torta en esta exigente temporada. La semana que viene, los jugadores que, por mérito o por elección de los capitanes, se vestirán con los colores de su tierra para defenderlos en la President´s Cup. Evento que se realiza cada dos años y que enfrenta, en la modalidad match play, a los equipos de los Estados Unidos y del resto del mundo sin Europa. La competencia se llevará a cabo en la cancha de Liberty National Golf Club en New Jersey, a partir del jueves 28 de septiembre hasta el domingo 1 de octubre.