Johnson, Berger, Finau y Koepka, cuádruple empate en la punta del US Open

Dustin Johnson, Daniel Berger, Tony Finau y Bruce Koepka son los cuatro estadounidenses que, de cara a la vuelta final, lideran el US Open, que se disputa en la tradicional cancha de Shinnecock Hills en el estado de New York. Los cuatro totalizan un score acumulado de 3 golpes sobre el par del campo, pero llegaron allí por caminos bien distintos.

Dustin Johnson, que al comenzar la tercera ronda era el único jugador bajo par (-4), y dominaba el campeonato con una ventaja de cuatro golpes, pasó, sin escalas, del cielo en el que estaba al mismísimo infierno en el transcurso de muy pocos hoyos. Siguiendo el paralelismo, podría decirse que terminó en el purgatorio.

Johnson comenzó su ronda con un par en el hoyo 1 y pareció mandar al resto de los jugadores una clara señal de sus intenciones. Pero enseguida, en el par 3 del hoyo 2 que jugaba con 238 yardas, falló su salida por la derecha y aunque puso en el green, y cerca del hoyo el segundo tiro, hizo tres putts para llevarse un doblebogey muy malo. Fue grave el error, pero la ventaja seguía siendo amplia. Sin embargo Johnson ya no era el mismo jugador que en piloto automático fusilaba los fairways y disparaba flechas a los greens. Y la combinación de un campo que estuvo más seco por la tarde, con greens demasiado rápidos y banderas exigentes, terminó minando su confianza y la ida se convirtió en una pesadilla. Fue una danza de bogeys que dejaron un total de 41 golpes (+6) para ese parcial, y un gran interrogante para el resto del recorrido.

Pero Johnson despertó y pudo contener la debacle. Pegó un muy buen segundo tiro en el par 4 del hoyo 10, que remató con dos putts para par. En el par 3 del hoyo 11 hizo un gran birdie que fue el primero y el último de su ronda. Pero ya estaba otra vez en control. Hizo un bogey defensivo en el 15 y en el final, en el hoyo 18, a pesar de dos soberbios envíos al fairway y al green, no pudo evitar los tres putts que le dieron un bogey final. Con 77 golpes (+7) para la tercera vuelta, su ventaja derretida y 18 hoyos por delante, Johnson deberá demostrar de qué está hecho si pretende ganar su segundo US Open.

En defensa de todos los que jugaron por la tarde, hay que decir que la cancha de Shinnecock Hills se convirtió en un calvario. El viento incrementó su fuerza con el paso de las horas y, al secarse los greens, algunas posiciones de bandera fueron casi ridículas y en el borde del reglamento, como la del 15 y la del 18.

Daniel Berger y Tony Finau, de la agonía al éxtasis.

Ambos llegaron al fin de semana por el mínimo margen. Berger hizo 76 y 71 para un total de +7. Finau hizo 75 y 72 para alcanzar el mismo número. Pero como si el destino los hubiera unido, jugaron por la mañana del sábado y anotaron las mejores vueltas del día con 66 golpes (-4). Este total tuvo, en un día tan difícil y esquivo, características de hazaña. Lo cierto es que comparten la punta en la edición 118 del US Open. Ambos irán juntos, en la última salida este domingo, en busca de su primer Major. Tienen méritos suficientes, los dos son ganadores en el PGA Tour y, si la inspiración de la tercera ronda se mantiene, tendrán su chance.

El cuarto puntero, nada menos que el defensor del título, Bruce Koepka, hizo 72 golpes (+2) en lo que fue la mejor vuelta de la tarde en un sábado dramático. Fue sin duda otra hazaña, no solo porque la dificultad de la cancha que le tocó fue mucho mayor, sino también teniendo en cuenta que viene de un largo período de recuperación por una lesión. Koepka tendrá la oportunidad de entrar en la historia grande. Ganar dos US Open consecutivos es algo reservado solo para los elegidos. Cinco jugadores a lo largo de más de 100 años han logrado defender con éxito este título. Pondría su nombre junto al de Willie Andreson (1903 y 1904), Bobby Jones (1929 y 1930), Ralph Guldahl (1936 y 1937), Ben Hogan (1950 y 1951) y Curtis Strange (1988 y 1989).

Pero no solo están los cuatro punteros a la caza del premio. Hay varios jugadores cerca que podrían, con un poco de inspiración, sobrepasarlos. Es el caso del inglés Justin Rose que a pesar de haber jugado muy mal los hierros, fallando el 80% de los greens en la tercera vuelta, logró quedar a un solo golpe de la punta con un total de +4. El sueco Henrik Stenson (+5) se desdibujó un poco en los segundos nueve hoyos, pero mantiene sus aspiraciones a dos golpes de la cima. El tailandés Kiradech Aphibarnrat, el estadounidense Patrick Reed, campeón del Masters y su compatriota, el veterano de mil batallas, Jim Furyk, suman +6 y también serán una amenaza de peso para los que lideran la competencia.

De este modo, el final de este US Open en Shinnecock Hills está completamente abierto y preparado para el drama, la alegría o la tragedia. Viendo lo sucedido en la tercera vuelta, es posible que estos jugadores y aun los que estén más atrás de la punta, tanto como cinco o seis golpes, puedan hacer una gran vuelta y anotar temprano un resultado que resulte ganador, o los lleve a un desempate sobre el final.

El papelón de Mickelson

En el hoyo 13, un par 4 corto de 366 yardas, el zurdo californiano tenía un putt de unos seis metros en bajada para bogey. La pelota se pasó del hoyo y empezó a acelerar. Hubiera rodado fuera del green si Mickelson no hubiera corrido para ir a pegarle en pleno movimiento. Algo que costó entender viniendo de uno de los jugadores más respetados del circuito. Al final de su vuelta, explicó que decidió hacerlo porque la penalidad de dos golpes por pegar a su pelota en movimiento le pareció menos malo que tener que pegar desde donde la pelota hubiera quedado. La USGA, en otra decisión controversial, le aplicó los dos golpes de multa que indica el reglamento y consideró que no fue una falta grave que hubiera conllevado la descalificación. Los expertos en reglas criticaron la decisión de USGA, sobre todo por la confesión final de Mickelson.

Rickie Fowler en una tarde oscura de golf.

El estadounidense había comenzado su ronda en +2. Aún no estaba a la vista el resultado tan cambiante y negativo que se produciría en la punta del campeonato. Pero Fowler, mordió el polvo en la tarde de Shinnecock y tuvo la peor vuelta de su carrera. Una ida de 41 golpes (+6) y una vuelta de 43 (+8), sellaron una vuelta de 84 golpes (+14) que pareció más la de un aficionado que la del Fowler que todos conocen.

Vegas en el medio del tablero

El venezolano Jhonattan Vegas recorrió la tercera vuelta del US Open con un total de 73 golpes (+3) y con +11 se ubica en el puesto 33 de la clasificación. Meritorio lo de Vegas que últimamente no consigue acomodar su juego. Con una buena vuelta este domingo podría subir en las posiciones y dar una alegría a Latinoamérica que lo tiene como único representante en esta justa.

Todo listo para un espectáculo único. Una larga maratón televisiva de ESPN traerá todas las alternativas de esta definición que promete pura emoción hasta el final.