León tiene la oportunidad de saldar cuentas de descenso con Puebla

LEÓN -- Es tiempo de venganza. Trece años después el León tiene la oportunidad de cobrarle al Puebla uno de los partidos que lo hicieron vivir una decena trágica.

En abril del 2002, los camoteros visitaron a los verdes en el Nou Camp para jugar la penúltima fecha del torneo, derrotarlos (3-2) y descenderlos. Ahora la Fiera tiene su revancha, el fin de semana va a la casa del Puebla a jugar la penúltima jornada y de ganar estaría "firmando" el descenso de la Franja.

Las circunstancias de ahora son muy parecidas a las de aquel entonces. En ese torneo de Verano los poblanos visitaron al León con una seguidilla de nueve partidos sin ganar y vinieron de abajo, de perder 2-0 para darle la vuelta 3-2 al equipo dirigido por Rafael Chávez Carretero, para cortar la mala racha y de pasó firmar el descenso de los Panzas Verdes.

Pasaron 10 años para que los verdiblancos volvieran la Primera División.

Trece años después, el León, con una racha de siete juegos sin ganar, visita al Puebla que está en el fondo de la porcentual. De vencerlo prácticamente lo estaría enviando a la Liga de Ascenso.

Por el momento de los equipos, como en aquel 2002, es de pronóstico reservado. No hay favorito.

La mala noticia para los poblanos es que desde que ascendió la Fiera sólo han podido vencerle una vez y la esperanza es que la mayoría de sus resultados terminan en empate, con un total de tres en cinco enfrentamientos.

La historia los reencuentra. Hay un descenso por cobrar.

EL DÍA QUE LEÓN FUE PUEBLA.
León y Puebla tienen mucha historia en común. Ambos fueron fundados en 1944.

Antes de que aquel descenso de los verdes en manos de los enfranjados hubo dos hechos que marcaron la historia de ambas instituciones.

La primera fue en 1992 cuando los guanajuatenses les ganaron la final de liga a los poblanos. Significó la quinta estrella para los esmeraldas.

La segunda fue la venta del León al Puebla en 1999.

En aquel año, Puebla se quedó sin equipo de futbol de Primera División al perder deportivamente la categoría y León tenía dos equipos en la máxima división con el ascenso del Unión de Curtidores de Valente Aguirre, mismo dueño de los verdes.

Entonces, para volver a tener Primera División en la ciudad, Puebla vendió la franquicia descendida (la llamaban Ángeles) y compraron a los esmeraldas, para que los Curtidores se quedaran en el Bajío.

La gente se levantó, se manifestó en toda la ciudad; provocó que el entonces alcalde Jorge Carlos Obregón hablara con Valente Aguirre para revocar la venta del León. El directivo atendió el llamado de la afición y al equipo que mandó a Puebla fue al Curtidores.

Sí, el actual Puebla tiene alma leonesa, es Unión de Curtidores y tienen un descenso que León busca cobrar.