Atlas, a 17 años de una Copa amarga

GUADALAJARA -- Atlas está a las puertas de festejar un campeonato más. La historia rojinegra está matizada más por el drama que por la alegría de los títulos, y la noche de este 5 de noviembre puede escribir una página que serviría de bálsamo a los pésimos resultados en el Torneo de Apertura 2013.

El escenario es en el estadio Morelos ante Monarcas.

En sus 97 años de historia sólo ha saboreado la gloria de conquistar un título de Liga, pero el Torneo de Copa lo ha ganado en cuatro ocasiones (1945-46, 1949-50, 1961-62 y 1967-68).

La última vez que los Zorros se quedaron cerca de obtener este trofeo fue en 1996 cuando cayeron ante Tigres.

En aquel entonces, el Atlas era dirigido por el argentino Eduardo Solari y tenía a su cargo elementos jóvenes surgidos de la cantera rojinegra como Oswaldo Sánchez, Pável Pardo, y Jared Borgetti, y reforzados con Eduardo Berizzo, Darío Franco, Pedro Duana, Gerardo Mascareño y Rodolfo el Tapita García, entre otros.

Dicho equipo no sólo era el favorito para adjudicarse la Copa, sino que se perfilaba como un serio protagonista para la Liguilla.

En las semifinales, Atlas había doblegado a su acérrimo rival Chivas en un partido jugado en el estadio Azteca. Si los rojinegros habían sido capaces de vencer al Rebaño de Leo Beenhakker con sus figuras estelares como Ramón Ramírez, Daniel Guzmán, Guamerú García, Missael Espinosa, entonces no debería tener dificultad para superar a los Tigres de Víctor Manuel Vucetich.

Aquel conjunto universitario supuestamente estaba más concentrado en acumular puntos para salvarse del descenso, pero una vez instalados en la gran final se motivaron para darle una alegría extra a su afición.
El partido de ida, disputado en el vibrante estadio del Volcán en Monterrey, Nuevo León el 27 de febrero de 1996 concluyó empatado 1-1. El marcador lo abrió Sergio Almaguer, pero el capitán Berizzo igualó para dejar en suspenso el capítulo final en el estadio Jalisco.

DEL GOZO AL POZO

La noche del 6 de marzo de 1996, el estadio Jalisco estaba listo para festejar el triunfo rojinegro. Sus abnegados aficionados habían esperado desde 1968 otra celebración en la Copa. Nadie les podía arrebatar el sueño de levantar dicho trofeo.

Pero Vucetich, maestro de la estrategia defensiva construyó una muralla para aguantar y desgastar a su ansioso rival.

Así fue la tónica del encuentro, con un Atlas que conforme transcurrían las manecillas del cronómetro se desesperaban hasta que al minuto 78, se congeló el júbilo de los miles de seguidores rojinegros. Marco Antonio Chima Ruiz cobró tiro libre por el sector izquierdo, el balón llegó al extremo derecho del área donde el Flaco Gómez conectó suave de cabeza, y Arnulfo Tinoco se encargó de dar el remate final con un frentazo que no pudo detener el joven Oswaldo Sánchez.

El ánimo de los rojinegros decayó y ya no pudieron remontar el marcador para que así Tigres se coronara campeón.

Lo paradójico es que los felinos no pudieron redondear la temporada con la salvación. Mientras, Atlas fue eliminado en cuartos de final por el modesto Veracruz dirigidos por Tomás Boy.

Han pasado 17 años desde aquella noche trágica para el Atlas en la que estaba lista una celebración para sus aficionados. A casi dos décadas de dicha derrota, este martes tienen la oportunidad de reivindicarse y llevar una copa a sus vitrinas.