A 25 años de la Copa de la Vida

BARCELONA -- El 5 de abril no es una fecha cualquiera en la historia reciente del FC Barcelona. Ese 5 de abril de 1990, hace 25 años, el club azulgrana vivió una jornada que bien puede decirse cambió la historia para siempre.

Se jugó una final de Copa que, considerado hoy un título menor, salvó no solo aquella temporada en el Camp Nou, sino que permitió que el proyecto de Johan Cruyff sobreviviera. Y que diera paso a una leyenda.

La temporada 1989-90, la segunda de Cruyff al frente del Barça, fue especialmente convulsa. Con el Real Madrid de Toshack, la Quinta del Buitre y Hugo Sánchez imponente en todos los frentes, la irregularidad y malos resultados condenaron al equipo azulgrana a un papel de segundón que provocaron una verdadera crisis en el seno del club y motivó que una parte muy importante de la hinchada exigiera el despido del entrenador holandés.

El 24 de marzo el Barça perdió por 2-0 en el Camp Nou frente al Atlético de Madrid y la crisis se desbordó por completo. Descolgado a once puntos del Real Madrid y cuarto en la clasificación, a ocho jornadas del final de la Liga, las protestas fueron generalizadas en el estadio y el presidente Núñez tuvo que salir a la palestra para confirmar, como había hecho en la asamblea, su decisión de mantener a Cruyff en el banquillo a cualquier precio. Pero Núñez, Cruyff y el barcelonismo en pleno sabía que la final de Copa que debía jugarse al cabo de dos semanas marcaría el futuro del club.

Cinco de abril. Todo o nada. Todo a cara o cruz. Valencia acogió aquella final en la que Mestalla fue una caldera absoluta, con la hinchada madridista convencida de dar la estocada al herido Barça y la azulgrana convulsa entre la ilusión de sobrevivir y el temor a un hundimiento definitivo. El despido de Johan Cruyff flotaba en el ambiente y solo faltó que explotase el caso Milla, a quien el holandés apartó del equipo mientras se daba por hecha su marcha al Madrid al final de curso para que el entrenador se enfrentase a un juicio sumarísimo.

Y, lo que son las cosas, el Barcelona, en el momento más crítico, cuando todo lo tenía en contra y parecía encaminarse al pelotón de fusilamiento, sobrevivió con grandeza conquistando el título en un partido enorme que comenzó con Hugo Sánchez lesionando a Aloisio con una entrada criminal y acabó con Julio Salinas marcando el definitivo 2-0 al límite del tiempo.

Con el Madrid desquiciado en el césped y el barcelonismo disfrutando del triunfo...Sin ser consciente de su significado a futuro.

El "Dream Team" empezaba en aquellos momentos a dar la medida de lo que se avecinaba y el rondo le ganó la partida a un Madrid soberbio en el que Butragueño, Sanchís, Míchel y Martín Vázquez vivían su momento álgido como componentes de una Quinta del Buitre que junto a Hierro, Gordillo, Schuster (que un año antes había cambiado de acera) y el matador y excepcional Hugo Sánchez dominaba con puño de hierro la escena.

El Barça mandó y, lo que son las cosas, se puso adelante en el marcador a los 68 minutos gracias a un gol de Guillermo Amor, señalado desde la banda unos instantes antes para ser sustituido. La casualidad quiso que se mantuviera en el césped hasta el momento oportuno en que marcó el 1-0. El destino...

El Madrid ya no levantó cabeza, el Barça se adueñó ya por completo del partido y Julio Salinas, al borde de la conclusión, cerró la final con el definitivo 2-0 que le dio el título al Barça. Y que le dio a Núñez los argumentos necesarios para mantener a Cruyff en el banquillo.

Al cabo de pocos meses el Madrid dio el golpe fichando a Milla, el Barça incorporó a Stoichkov y Goikoetxea, Johan ascendió definitivamente al primer equipo a Guardiola y el Dream Team alumbró en toda su extensión para enlazar cuatro títulos de Liga y conquistar, en 1992, la legendaria Champions de Wembley, la primera del club. La final de Copa de 1990, de la que este domingo se cumplen 25 años, quedó ahí como un título más en la colección del club azulgrana.

Pero íntimamente se conoce como un campeonato especial. Porque no fue uno más. Fue la Copa de la Vida. Historia viva del Barça. Ficha del partido Campo: Mestalla, 44.240 espectadores.

FC Barcelona: Zubizarreta, Aloisio (Serna 27'), Koeman, Alexanco, Roberto, Bakero, Amor (Soler 70'), Eusebio, Begiristain, Laudrup y Julio Salinas.

Real Madrid: Buyo, Chendo, Ruggieri, Hierro, Sanchís, Gordillo, Martín Vázquez, Schuster, Míchel (Aldana 77'), Butragueño (Llorente 61') y Hugo Sánchez.

Goles: 1-0, Amor (68'). 2-0, Julio Salinas (90'). Árbitro: García de Loza. Amonestó a Michel, Amor, Hierro, Julio Salinas, Koeman y Alexanco. Expulsó (45') a Fernando Hierro por doble amonestación.