Chispas en el Pacífico

Nota del editor: Segundo en una serie de cuatro días sobre las rivalidades más encarnizadas en el béisbol invernal.

HERMOSILLO -- A través de la historia de la Liga Mexicana del Pacífico, para muchos, la rivalidad entre los Naranjeros de Hermosillo y los Tomateros de Culiacán es la más grande que se ha tenido en el béisbol invernal mexicano, tanto dentro como fuera del terreno de juego de sus estadios y ciudades.

"Son las capitales, son las organizaciones más fuertes, por supuesto recordamos lo rica que es la historia de las dos organizaciones, tuve la oportunidad de pelotero jugar con Tomateros por 4 años y siempre por supuesto la rivalidad de Hermosillo es lo máximo, aunque en esa época de nosotros se saltó una rivalidad contra Mexicali, tuvimos dos finales contra Mexicali, una ganamos y una pedimos en el séptimo juego, pero ahora como manager en Hermosillo es otra cosa, me tocó finales contra Culiacán y ganamos, pues no hay nada más bonito que las realidades, más por los aficionados más que todo, porque se vive con toda esta pasión y sigue creciendo el deporte", dijo Dereck Bryant, quien es gerente deportivo de Naranjeros y estuvo al frente del equipo en finales y playoffs ante Tomateros.

Dentro del terreno, los dos equipos son los de mayor jerarquía en la historia de la LMP, los que mejor historial tienen, pues Hermosillo es el equipo que más títulos ha conquistado con 15 y los Tomateros son los que le siguen con nueve. En sus enfrentamientos entre sí, la historia señala que se han encontrado 10 veces en la postemporada, cuatro en Series Finales, y otras seis ocasiones en series de repechaje o semifinales, siendo la última de ellas en la campaña 2012-13. Además de otras ocasiones en round robin -- todos contra todos -- de playoffs.

"Creo que sin ofender a ninguna de las organizaciones, son las dos con más abolengo (tradición) de por vida en esta liga y cada vez que nos enfrentamos vuelan pelos, vuela de todo alli, son poder contra poder, creo que las aficiones son exageradamente buenas, ahora próximamente tendrán los dos estadios más bonitos de México, asi que posiblemente esas rivalidades van a seguir", opinó Adán Amezcua, quien por 21 años ha vestido el uniforme de Tomateros.

Fuera del terreno, antes de la Serie del Caribe de 1997 ambas organizaciones lucharon por tener la sede, siendo los Naranjeros la que la obtuvieron en un volado de moneda, ya que Juan Manuel Ley, presidente de Tomateros, perdió ante Enrique Mazón, de Hermosillo.

"Así es, todavía lo recuerdo con mucho gusto y con mucho cariño, porque eso es manifestación de afecto de la afición, la afición como yo lo dije ahí y no me escucharon pero me escucharon por radio que me iban a agradecer que no se los diera a ellos, en primer lugar no me tocaba a mí dárselo, lo decidió el señor Ley al jugar el volado y perdió, pero en ese momento Culiacán no estaba listo para una Serie del Caribe, en cambio la siguiente ocasión ya estaba muy preparado y hizo una gran Serie del Caribe", expresó el Dr. Arturo León Lerma, quien entonces era el presidente de la LMP y ahora es presidente ejecutivo de Naranjeros.

Y las aficiones, tuvieron que apoyar a sus archirrivales en Series del Caribe celebradas en ambas ciudades, pues en Hermosillo 1997, Tomateros recibió el apoyo de la afición naranjera en el Estadio Héctor Espino y en 2001 Naranjeros fue apoyado por la fanaticada tomatera en el Estadio Ángel Flores.

"El volado creo que es lo máximo, la anécdota principal, lo que comentábamos de que la afición naranjera haya apoyado a los Tomateros en la Serie del Caribe (1997), que la afición tomatera haya apoyado a los Naranjeros en la otra Serie del Caribe (2001) sin duda es algo que le pone un toque muy especial", recordó Oscar Soria, cronista de Naranjeros para televisión por casi 30 años.

Y los partidos entre ambos equipos siempre reflejaban lo intenso que los jugadores lo sienten, pues la afición puede perdonarles todo, pero menos perder ante sus archirrivales.

"Era una rivalidad tremenda deportivamente hablando con grandes jugadores, creo que fue de las más intensas que yo recuerde y grandes momentos cuando salía un triunfo por nosotros y cuando salía un triunfo por ellos, ellos lo disfrutaban al máximo y unas nos ganaron, otras las ganamos nosotros, pero fueron muy intensas. juego tras juego, inning tras inning fue una época muy bonita", recordó Cornelio García, quien en 19 campañas defendió los colores de Hermosillo y permanece en el club como coach.

En la actualidad la rivalidad se vive entre padre e hijo en los dos conjuntos, pues Maxwell León juega para los Tomateros y su padre Máximino León es coach de pitcheo de Naranjeros.

"Me siento orgulloso de Max porque es un pelotero que se ha establecido en esta liga que no es fácil, ser jugador regular pues es más difícil todavía hacerlo con equipos como Naranjeros, como Tomateros de Culiacán, que son los equipos grandes, que son los equipos que trabajan, que buscan talento y que hay mucha competencia. Desearía que estuviera aquí con nosotros en Naranjeros... lo único malo es que está con Culiacán", indicó Maximino.

"(La rivalidad) la empecé a vivir como naranjero de muy chiquito, iba al estadio con mi papá y se dio esa rivalidad de los 90 de esos grandes equipos de Culiacán, de esos grandes equipos de hermosillo, y bueno la viví muy intensamente desde el dug out, como niño, lloraba, pataleaba, cuando perdía Hermosillo, igual era el más feliz cuando Hermosillo le ganaba a Culiacán, pero bueno las cosas se invirtieron en 2006, me trajeron para Culiacán y desde entonces he representado con honor y con orgullo la camiseta y más que nada en esos juegos, en esas series (contra Naranjeros), se vive diferente, se vive intensamente y bueno para mi es la serie que me motiva más, la que me llena más de ganas de salir a ganar", dijo Maxwell.

Los Naranjeros y los Tomateros se enfrentaron por vez primera en un playoff en 1979-80, en la Serie Final, cuando Hermosillo se llevó el título en seis juegos. En 1982-82 Culiacán se vengó de la misma forma por 4-2. En 1994-95 ganó Naranjeros y en 1996-97, Tomateros, ambas también en seis cotejos.

En playoffs cinco veces se han visto frente a frente en semifinales y Tomateros ha sacado la mejor parte en tres de ellas. En la repesca de 2012-2013, Tomateros los barrió en cuatro partidos.