A la vanguardia

Nota del editor: Segundo en una serie de cuatro días sobre las rivalidades más encarnizadas en el béisbol invernal.

HERMOSILLO -- Los Naranjeros de Hermosillo cuentan con el mejor parque de pelota a nivel América Latina en cuanto a funcionalidad y modernidad, con el Estadio Sonora, y a partir de octubre de este año, si no hay contratiempos, los Tomateros de Culiacán también dispondrán de un inmueble de alto nivel.

Las dos organizaciones de mayor rivalidad en la historia de la Liga Mexicana del Pacífico, han pasado del terreno de juego, también a sus estadios, para dar a las capitales de Sonora y Sinaloa los dos mejores parques de pelota de México cuando el nuevo estadio de Culiacán esté terminado.

El 6 de enero de 2013 el Estadio Héctor Espino cerró sus puertas para siempre, un suceso que jamás se olvidará, pues los Tomateros barrieron a los Naranjeros en cuatro juegos en la serie de repesca del playoff para derjarlos fuera de toda posibilidad de inaugurar el Estadio Sonora en febrero de 2013 en la Serie del Caribe.

"En el 2013 cuando se llevó a cabo la Serie del Caribe aquí en Hermosillo, sobre todo por la manera que se dio, además no hay que olvidar que era la despedida del Héctor Espino, la casa que fue por tantos años de Naranjeros, donde se vivieron juegos increíbles, coronaciones, entonces, la despedida del Estadio Héctor Espino fue con los Tomateros ganándoles por barrida una serie de playoffs. Creo que más que sacarlos de la pelea para la Serie del Caribe 2013, fue el despedir de esa forma el estadio", expresó Oscar Soria, cronista de Naranjeros por cerca de 30 campañas.

Y el pasado 5 de enero, los Tomateros cerraron las puertas del Ángel Flores, al ser barridos por los Águilas de Mexicali, cuando existia una posibilidad de que pudieran alcanzar el boleto de comodín de segunda ronda para enfrentar a Naranjeros en semifinales.

"Deportivamente algo muy histórico no, porque Culiacán cerró las puertas del Héctor Espino en enero del 2013, pero no fue asi la historia acá, fue diferente, hubiera sido interesante, Culiacán cierra las puertas del Héctor Espino y Hermosillo hubiera venido aquí a cerrar las puertas del Ángel Flores", expresó Edgar Maldonado, analista de Tomateros en radio e historiador.

Y las historias en el Héctor Espino y el Ángel Flores las escriben los jugadores o managers, como Francisco Campos, Jonathan Aceves y Francisco "Paquín" Estrada, quienes han estado en las batallas de ambos lados de las trincheras.

El pitcher Campos estuvo con Naranjeros y después pasó a los Tomateros, el receptor Aceves estuvo con Culiacán y pasó a Hermosillo, mientras que "Paquín" Estrada ha dirigido a ambos equipos, aunque con los sonorenses no duró mucho.

"He tenido la oportunidad de estar en ambas franelas y jugar en playoffs en diferentes ocasiones y creeme que en los playoffs si se siente una adrenalina mucho más alta que en el rol regular, sabemos que son series muy cortas, en las cuales tu no puedes parpadear tantito... y sí es una adrenalina muy interesante en la cual el sentimiento es muy diferente", comentó Campos.

Y las aficiones en cada uno de los parques tienen lo suyo, pues su equipo puede perder ante cualquier equipo, pero menos ante el archirrival.

"Más que todo el público, la gente misma que está escuchando por los medios, siempre hay que ganarles a ellos, que al final de cuentas para nosotros es ganar, como a cualquiera, pero siempre existe la rivalidad entre ellos, entre los mismos jugadores, tanto de ellos como de nosotros tratar de salir adelante", expresó "Paquín" Estrada.

"La gente de Culiacán es un poquito brava, sí, pero aquí en Hermosillo también son muy relajados, aquí es una afición muy tranquila. Las dos aficiones me han aplaudido y me han abucheado, también creo, es parte del trabajo de uno, pero uno lo acepta y sigue adelante", dijo Aceves.

Para Adán Amézcua, receptor de Tomateros por 21 campañas, los aficionados de ambos equipos siempre reconocen al jugador que hace su trabajo, y para el que no lo hace, también le hacen llegar su "reconocimiento".

"Tratamos de disfrutar lo mejor que se pueda, hacer el mejor trabajo, creo que al final de cuentas las dos aficiones viendo a esos dos equipos ellos reconocen de quien de verdad hace su trabajo. Cuando voy a Hermosillo me tratan muy bien, a veces me gritan, pero creo que hay que preocuparse cuando ya no te hagan caso, creo que eso es bastante bueno", indicó.