'El nacionalismo mexicano, una idiotez': Guillermo Franco

BUENOS AIRES -- Guillermo Franco dejó clara su postura y criticó el "patriotismo absurdo" de los mexicanos contra aquellos futbolistas que buscan cambiar su estatus foráneo para adquirir la ciudadanía local, incluso lo tachó como una "idiotez".

El nacido en Corrientes, Argentina no reniega de llevar la chapa de "El Naturalizado". Al contrario, lo asume con mucha honra porque entiende que fue fiel a un sentimiento de gratitud hacia un país que lo cobijó y le brindó las emociones más intensas de su carrera deportiva.

Mano a mano con ESPN, el ex delantero argentino-mexicano de 36 años, recientemente retirado del fútbol, manifestó que el acudir a jugadores nacionalizados se trata de una situación común a nivel global y citó un par de ejemplos: "(Lukasz) Podolski y (Miroslav) Klose son nacidos en otro país y en Alemania no pasa nada; España tenía a Marcos Senna (de origen brasileño), quien jugaba conmigo en Villarreal, y no pasaba nada". Y acotó: "(La afición) Se toma con mucho gusto que una persona de otro país llegué al suyo y se quiera hacer de ese país".

En ese instante de la charla, 'El Guille' no espera más y dispara: "¡El patriotismo o nacionalismo que tiene el mexicano es absurdo!. Es una idiotez realmente, cuando es algo que pasa en las mejores Selecciones del mundo; pero en México dicen '¡No, naturalizados nooo!'", exclama simulando un grito masivo bajando el tono de su voz.

Franco jugó dos mundiales con México, 2006 y 2010, en los cuales jugó en siete partidos, cinco como titular y no metió goles. En total, en su paso por el Tri participó en 25 partidos y anotó siete goles.

Para sostener su argumento, Franco no duda en traer a la discusión su propio caso: "Yo fui a México con casi nada y al año, soy campeón (Clausura 2003) con Monterrey luego de 17 años; soy goleador y me eligen mejor extranjero; me compran y renuevan el contrato; y al tiempo me nacen dos hijas allí. Me pasó algo tan profundo, que me llevó a querer devolverle algo a ese país que tanto me dio".

Mientras se diferencia de los oportunistas, el ex "10" de Rayados remarca: "Muchos piensan que me hice mexicano por la Selección y la Selección llegó después. ¡A mí no me importaba jugar en la Selección! Leyendo un poco mi historia y testimonio, yo creo que les debería dar gusto a ellos (los mexicanos), que una persona como yo, me decidiera ser mexicano por agradecimiento".

EL SUEÑO ROTO DEL MUNDIAL
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Entiendo que Dios va guiando los pasos de la gente y lo que soy ha sido consecuencia de lo que él soñó para mí. Cuando él me formó, estaba en sus planes de que yo fuera mexicano, porque él ya me había visto a mí jugando un Mundial; pero no con la camiseta argentina, sino con la mexicana", expresa Franco con una sonrisa radiante de fe.

A más de dos años de su final con El Tri en Sudáfrica, el correntino reitera que fue responsabilizado injustamente al ser usado como blanco de críticas: "Todos teníamos la ilusión y estábamos preparados para grandes cosas; pero como no se logró el objetivo, me apuntaron a mí. Ni siquiera fui titular ese partido [contra Argentina], ¿qué culpa podía tener yo si jugué cuando ya estábamos 3-0 abajo?".

Y agrega: "Sé que la prensa maneja ese tipo de cosas y la verdad que nunca me he enganchado con la prensa. No tengo mancha; nadie puede decir 'El me faltó el respeto', 'Lo vi trasnochado' o 'Lo vi con otra mujer'. Eso es un motivo de orgullo muy importante para mí".

No obstante, 'El Guille' reconoce no guardar ningún rencor. De hecho, confiesa que en su último paso por México nadie lo agredió, sino que hubo gente que se le acercó para pedirle disculpas por el destrato que padeció e incluso para agradecerle su entrega por la Selección.

"Si habrá gente que no me quiere ni ver, ¡y sí! No podés contentar en un club, imaginate en una Selección, cuando en México son 120, 130 millones de habitantes. ¡Si le caes bien a todo el mundo, sos Jesucristo!", asegura con gracia.

ENTRE ÉXITOS Y FRACASOS

le es difícil elegir su gran éxito. Aunque para él, que se crió sin soñar con vivir del fútbol, piensa que haber tenido como profesión persiguir un balón, fue su mayor suceso. "A veces suena un poco asqueroso o arrogante hablar de éxitos; pero yo me considero exitoso en cuanto a que me propuse algo y lo conseguí. Teniendo en cuenta de donde salí, en Corrientes, y las cosas que pude lograr, sin dudas que me siento bendecido por Dios", afirma Franco, quien anotó 130 goles en 421 juegos y obtuvo cuatro títulos a nivel clubes.

Del mismo modo que habla del éxito, El Guille no hace la vista gorda y asume sus frustraciones: "El éxito sin fracaso no existe, como escuché a alguien decir que el éxito y el fracaso son las dos caras de una misma moneda. Sin dudas, he fracasado y no me molesta decirlo".

Tal vez sus mayores decepciones hayan sido su paso por Europa, más después de haber sido figura en Monterrey (2002-2005), y no quebrar la barrera de Octavos de Final con México en los Mundiales de Alemania 2006 y Sudáfrica 2010.

"Me hubiese gustado hacer 50, 100 goles más o quedarme más en Inglaterra. Si me preguntás del Mundial, me hubiese gustado alcanzar al menos una semifinal; pero ya son cosas que escapan a uno", comenta Franco a modo de balance.

AMA MONTERREY

Su historia como futbolista está cerrada, pero Guille no oculta la nostalgia cuando habla de Rayados, adonde llegó, como él bien diría "por obra de Dios", cuando fue incluido a préstamo en la operación de compra del volante Walter Erviti de Monterrey a San Lorenzo de Almagro.

"Si me preguntás a mí, yo quería ir a Europa; pero luego México me desbordó", sentenció.

"¡Mi amor por Monterrey y esa gente va a estar hasta el día que me muera! Han sido cosas muy fuertes lo que nosotros como familia hemos vivido en esa ciudad y ese club. Por ahí se puede llegar a plantear un partido despedida que lo tendré que pensar porque creo que la gente se lo merece", concluyó Franco, el ex goleador que conoció la gloria con el cuadro regio y cuyo recuerdo vivirá por siempre entre sus hinchas.