Puerto Rico gana oro en sóftbol al vencer a México en la final y corta sequía

Contra los pronósticos, las jugadoras isleñas ganaron el quinto metal dorado para su país en JCC. EFE

BARRANQUILLA -- La novena puertorriqueña, que derrotó por 4-2 a México, se colgó hoy la medalla de oro en el sóftbol femenino de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla para cortar una sequía de 25 años sin subir al podio en las justas.

En el Estadio Pequeñas Ligas, las boricuas fueron contra todos los pronósticos y sorprendieron en ocho entradas al seleccionado mexicano, que había llegado invicto a la final y como principal candidato al metal dorado, al dominar por 6-0 la fase eliminatoria.

Todo se definió en extrainnings cuando el juego permaneció empatado 2-2 desde el final de la tercera entrada. Las isleñas se fueron arriba gracias a las carreras impulsadas por la receptora Aleimalee López.

No obstante, las aztecas reaccionaron y ajustaron dos carreras con Anahí Lizarraga y Nalleli López para emparejar la historia.

De ahí en adelante se presentó un duelo de picheo cerrado, que necesitó de una octava entrada. Fue ahí que Puerto Rico pudo asestar el golpe definitivo con la lanzadora Aleshia Ocasio, la responsable de un cuadrangular de dos carreras, ante la abridora Dallas Escobedo, que puso el juego 4-2.

Las mexicanas perdieron consistencia y vieron al oro irse de entre las manos, mientras que la lanzadora Megan King se encargó de sostener la victoria para firmar el regreso del seleccionado boricua al podio, para recibir su quinta presea dorada, la quinta para el sóftbol en los Centroamericanos.

"Le ganamos a un rival muy fuerte. Estábamos preparadas. Pudimos jugar como equipo y con ofensiva oportuna, buen pitcheo y buena defensa. Afortunadamente, el resultado fue la medalla de oro, que no se conseguía desde hace tiempo", expresó Karla Claudio, capitana de Puerto Rico.

A diferencia de la novena azteca, que llegó descansada a la disputa, a las boricuas les tocó buscar su revancha apenas unos minutos después de vencer por 4-0 a Cuba para conseguir un lugar en la final ante México, el único equipo que las había vencido.

"Ésta fue una experiencia inolvidable. Es un honor darle una medalla a mi país. No fue la que esperábamos, pero el resultado es bueno", dijo Lizarraga, y agregó que "fue un buen juego, pero no se nos dieron los batazos y en la última entrada no pudimos anotar y se nos fue".

A las puertorriqueñas, su estreno en las justas le dejó un buen sabor al superar por 10-1 a Cuba y a Colombia, por la misma pizarra, además de Venezuela (6-4), en sus tres primeras presentaciones en Barranquilla.

Esa buena racha continuó frente a los seleccionados de República Dominicana (2-0) y Curazao (4-0). Pero México le arrebató el invicto al vencerlo por 2-1 en el cierre de la ronda preliminar.

Ya en la semifinal, instancia en la que volvieron a verse las caras, de nuevo las aztecas se impusieron, pero esta vez por 5-2 y llevaron a las boricuas a clasificarse a la final en un duelo en el que derrotaron a Cuba, el dueño del bronce.

Puerto Rico cortó una sequía de 25 años sin subir al podio centroamericano, pues desde Ponce 1993, cuando se colgaron el oro, no aparecía en los primeros lugares.