Difusión por encima de los 'oros', para Samantha Terán

MÉXICO -- La mexicana Samantha Terán es la deportista con más medallas de oro en Juegos Centroamericanos y del Caribe, y a sus 36 años se vanaglorió de lo realizado por el squash en Barranquilla 2018, donde México obtuvo la presea áurea en Individual con la jugadora capitalina, así como también en Dobles Varonil con los hermanos Salazar, en Mixto con Diana García y Alfredo Ávila, y por equipos Varonil y Femenil, liderando la misma Samantha a las féminas en esta última categoría.

“Mi papá fue el que me inculcó el squash, él también representó a México, no a este nivel, pero él también fue entrenador”, dijo al ser entrevistada por ESPN Digital, además de rememorar sus inicios.

“Desde El Salvador, en 2002, comenzamos ganando medallas; luego en Cartagena, Mayagüez, Veracruz y ahorita en Barranquilla. Me pone muy contenta este logro porque yo quería lograr esto, pero también mucho por el squash, para que fuera difundido como deporte”.

Expresó: “Ojalá esto sea una motivación para que más jóvenes y niños lo practiquen. En el equipo femenil hay una niña de 16 años que ya es parte del grupo y eso también me llena de alegría, que hay futuro en el squash y que estamos en buen nivel. Ella jugó el selectivo y le ganó a todas las demás jugadoras de México”.

Sostuvo que “me parece como si volviera a repetirse la historia, así comencé yo, con 9 o 10 años, y ella, muy joven, empieza a competir en torneos de esta índole, y César Arturo Salazar ha hecho algo histórico, está entre los primeros 20 del mundo. Ningún jugador mexicano lo había hecho en la rama varonil. El squash está atravesando por su mejor momento”.

Sostuvo que “aquí hubo reporteros que nunca habían visto squash, y a la gente le gusta este nivel. Esto es una ventana para darle más difusión, que más gente lo practique y sobre todo los niños”.

“La cosecha de squash fue excelente en barranquilla y esto me llena de alegría, ya que para mí llegar a la medalla 15 era también importante por esto, por darle mayor difusión a mi deporte”.

Finalmente, ponderó la unión de grupo que priva en el plantel de squash: “Lo que sí te puedo decir es que somos un equipo, tratamos de apoyarnos, pero cada uno individualmente ha llevado su propia historia”.

“Te digo, es como si el mismo fuera el mismo equipo que viajó hace 20 años. Yo recuerdo haber ido con los hermanos Salazar a mis primeros eventos juveniles y pues, es una larga historia, porque jugamos un tour mundial y debido a ese nivel que hemos adquirido fuera del país, es que hemos entregado estos resultados”.