Christhoph Harting, oro olímpico en disco, se pone la meta del romper récord mundial

Christoph Harting, campeón olímpico de disco, tiene como meta inmediata superar el récord mundial de la especialidad. Getty Images

Berlín - El vigente campeón olímpico en lanzamiento de disco, el alemán Christoph Harting, se ha fijado el récord del mundo como meta y aseguró que sus entrenamientos en los próximos años estarán dirigidos a lograr ese objetivo, que implica pulverizar un plusmarca de 30 años de antigüedad.

"El triunfo en Río me da la libertad de concentrarme en ese objetivo. Mis entrenamientos en los próximos años estarán orientados a llegar a romper al récord del mundo", dijo Harting en una entrevista con el portal leichtatthletik.de.

El récord mundial de lanzamiento de disco está desde 1986 en poder del también alemán Jürgen Schult, actualmente entrenador del equipo olímpico germano.

El récord de Schult es de 74,08 m mientras que la mejor marca personas de Harting es de 68,37 metros.

En su búsqueda del récord del mundo, Harting dice que un triunfo en los campeonatos del mundo el año próximo en Londres no es prioritario.

En Londres, Christian Harting tendrá seguramente un duelo con su hermano Robert, campeón olímpico en 2012 y que en Río, afectado por un lumbago, no logró clasificarse a la final.

La clave para mejorar su propio rendimiento y llegar a estar en condiciones de atacar la marca de Schult la ve Harting en una combinación de "la mejor fortaleza física posible con la mayor fortaleza mental que se pueda alcanzar".

Además, para alcanzar la marca necesitará, agregó, un buen escenario y condiciones exteriores favorables.

La fortaleza física se requiere para automatizar el movimiento previo al lanzamiento. Harting pone como ejemplo de ello su último lanzamiento en Río que le dio la medalla de oro.

"El cuarto y quinto lanzamientos los utilice para encontrar el patrón de movimiento ideal. En el sexto sencillamente me dejé llevar", explicó Harting.

La busca del movimiento ideal, según Harting, tiene que ver con afinar detalles técnicos que después, para lograr el mejor lanzamiento posible, tienen que darse de manera automática.