Cerebro de dopaje mecánico anuncia que se acercan relaciones comprometedoras

Istvan Varjas, el ingeniero húngaro considerado como el cerebro de la invención del dopaje mecánico en el ciclismo, ha sugerido que la última versión de motores ocultos puede dar a un corredor una ventaja de 15 segundos sobre sus rivales, lo que ningún producto dopante puede igualar.

Varjas, que hizo tal afirmación en una entrevista con el diario francés Le Monde que refleja cyclingnews, ya había revelado en otras declaraciones anteriores que firmó un acuerdo exclusivo con un cliente importante, quien aceptó no compartir su tecnología con nadie más durante 10 años.

La presencia de motores en las carreras ciclistas se detectó por primera vez cuando la UCI hslló un dispositivo en los boxes del Campeonato del Mundo de ciclocross perteneciente a la corredora sub'23 Van den Driessche.

Varjas insinuó que en una importante investigación televisiva pronto revelaría más datos sobre el dopaje mecánico, o "fraude técnico", como lo define la UCI, en las esferas más altas del ciclismo profesional.

Hablando con Le Monde, Varjas dijo que la investigación se dará a conocer a principios de enero, y podría tener un impacto tan grande como el "Caso Festina", la trama de dopaje que sacudió los cimientos del Tour de Francia y del ciclismo en 1998.

"No me pagaron por lo que hice, me pagaron por no hacerlo con los demás. Para saber quién usa un motor, hay que mirar la cadencia. Los motores pequeños funcionan mejor con una alta cadencia de pedales y un pequeño engranaje", dijo Varjas, según Le Monde.

Según la misma fuente, el inventor del "motorcito" afirma que la UCI obstruyó el trabajo de la policía durante el pasado Tour de Francia para evitar que se descubriesen "tramposos".

Varjas se mostró prudente sobre el presunto desarrollo de ruedas magnéticamente impulsadas que fueron descubiertas por la investigación del diario, que se refiere a "motores pequeños con baterías similares a las de un teléfono.

Varjas reveló cómo el dopaje mecánico puede ser activado desde un coche de seguimiento a través de tecnología Bluetooth y medidores de potencia.

"Puedes activarlo remotamente por Bluetooth, por control remoto o por un reloj", dice Varjas.

"Se puede controlar desde el coche del equipo y el corredor ni siquiera puede ser consciente de que tiene un motor. Podría sentir como si estuvieran disfrutando de un muy buen día. El modelo está diseñado para altas velocidades, para las pruebas contrarreloj", señala Varjas.

Varjas siempre se ha mostrado escéptico sobre los sistemas empleados por la UCI para detectar posibles campos magnéticos y motores ocultos. Su solución para descubrir ruedas magnéticas ocultas es simple.

"Simplemente se pesa la rueda trasera; si hay un motor, la rueda pesa por lo menos 800 gramos más que el peso normal. Si una rueda pesa dos kilos, debe ser desmontada", asegura.

Varjas afirma que el extrenador de Lance Armstrong, el doctor Michele Ferrari, le visitó hace tres años para tratar de conocer la tecnología y las implicaciones del dopaje mecánico.

Según Varjas, el doctor Ferrari estaba preocupado por su futuro debido al dopaje mecánico, ya que podría reemplazar sus métodos fisiológicos para mejorar el rendimiento.

"Le dejé probar una bicicleta y entendió las cosas", señala Varjas.