Jarry apunta a jugar el Masters 1.000 de Miami

Tiempo de asimilar todo lo que logró en escaso tiempo y de apuntar a más. Nicolás Jarry, de 22 años, pasó en un mes de estar afuera del Top 100 del ranking mundial a ubicarse Nº61 en el listado de la ATP, tras una soñada e histórica gira sudamericana en canchas lentas. Y ahora su objetivo está centrado en poder ser de la partida en el tradicional Masters 1.000 de Miami, sobre cemento.

Jarry fue escalando poro a poco en este tramo de la temporada: llegó a cuartos de final en Quito, luego hizo semifinales en Río de Janeiro y después trepó a la final de San Pablo. Cada ronda que alcanzó fue algo inédito en su corta carrera profesional, destacándose la semi de Río, por ser un ATP 500, y ahora la definición del ATP 250 paulista, siendo el primer tenista de su país en una final del circuito mayor en nueve años, desde Fernando González.

Ahora el panorama cambia para Jarry, antes de la gira europea de arcilla, que comenzará en abril, previo paso por la Copa Davis, donde Chile afrontará el clásico de la región ante Argentina, de visitante en San Juan, con la mira puesta en el repechaje de septiembre. Es que el chileno no irá a Indian Wells, que arranca este miércoles, mientras que aguarda por una invitación especial para Miami.

El chileno no pudo ingresar directo en ambos Masters 1.000, los primeros del año de este nivel, ya que al cierre de cada listado de inscriptos figuraba retrasado en el ranking. Si bien el torneo de Miami no lo hizo oficial, el argentino Martín Rodríguez, entrenador de Jarry, confirmó que su pupilo tendrá un wild card y podrá jugar en el cuadro principal de Key Biscayne, del 21 de marzo al 1º de abril.

"Ser capaz de mantenerme focalizado y atento, sin conformarme, me tiene muy contento. Debo intentar seguir así", dijo el propio Jarry. "La posibilidad siempre está y hay que luchar. Siempre trabajé para jugar a este nivel. Todavía tengo que afinar muchas cosas, pero estoy sumando tremendos resultados y me pone muy bien", agregó.

Por su cuenta, su coach también fue claro: "Nico ya no es una promesa, es una realidad. Estamos sorprendidos, pero también contentos por su nivel. Está jugando a la par con grandes tenistas. Esperamos que se mantenga así durante mucho tiempo”, remarcó.

Jarry, ubicado 16º en la carrera anual a Londres, sólo actuó una vez en Miami, con derrota en su debut en 2016. Su intención es entrenarse duro sobre cemento para tratar de llevar la confianza y el buen nivel de esta gira sudamericana a un terreno más rápido y frente a los mejores.