¿Por qué no creerle a LeBron?

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LeBron James, el rey regresó a la corte (1:32)

Por primera vez desde que se unió a los Lakers, LeBron James consiguió encestar la canasta de la ventaja con 15 segundos en el juego. (1:32)

Tal vez sea que invierte mucho tiempo en el discurso social. Quizás sea que nos fijamos más en sus atuendos, en sus redes sociales, o en si le dará tiempo de jugar al mismo tiempo que su hijo en la NBA. Es posible que uno o varios de estos factores nos distraigan de una realidad que está frente a nosotros y nos negamos a aceptar: LeBron James y Los Angeles Lakers son el mejor equipo del Oeste y probablemente de toda la NBA.

En el regreso de la Liga dentro de la burbuja de Orlando, James se quedó solo a 3 asistencias del triple doble. Pero sobre todo, ejecutó una magnífica defensa en momentos clave ante dos de los mejores jugadores ofensivos, Kawhi Leonard y Paul George. El triunfo de los Lakers deja 2-2 el saldo entre ellos y los Clippers en temporada regular.

Muchos argumentarán que a los Clippers les faltó el aporte desde la banca de Lou Williams y Montrezl Harrell, los dos mejores suplentes de todo el basketball. Pero los Lakers también sufrieron las ausencias de Rajon Rondo, operado de una mano, y Avery Bradley, quien decidió no entrar a la burbuja por cuestiones personales.

Así que el tiro fue parejo, y no hay pretexto. Los Lakers han dominado a los Clippers los últimos dos partidos, tienen 6.5 juegos de ventaja, y la siembra #1 la tienen en la bolsa (aunque sin localía de por medio no sirve de nada). Y aún así, muchos expertos siguen considerando a los vecinos incómodos del Staples como un equipo más completo y sólido para ganar esta atípica temporada.

No me extraña. Yo mismo lo pensaba a principio de la campaña, y hasta la mitad de la misma. Y es que más que un equipo temible, los Lakers parecen el club de amigos de LeBron James. Comenzando por Anthony Davis, representado por Rich Paul, el mismo agente que el Rey. Después, Dwight Howard y Dion Waiters fueron reclutados por el propio James. Kyle Kuzma es el único joven que queda de los novatos que llegaron la temporada pasada viendo a LeBron hacia arriba (Ball, Ingram y Hart se fueron a Pelicans). Y para rematar, JR Smith, amigo personal de James, llegó apenas hace unos días para sumarse al equipo.

Por el contrario, los Clippers parecen una pandilla de chicos malos. Kawhi no regala ni una sonrisa, Pat Beverley es el nuevo bocazas de la Liga, y Lou Williams pasó por un table dance cuando había salido de la burbuja argumentando un problema personal. Además, el prestigio de Doc Rivers como coach es mucho mayor al de Frank Vogel, que apenas alcanza como palmarés unas Finales de Conferencia con los Pacers.

Sin embargo, hay algo que cuenta mucho a la hora de la definición: el momento. Los Lakers están bien ensamblados. Con ritmo, armonía y estrella. Algo similar a lo que pasó con los Raptors en 2019. Si las lesiones no se lo impiden, LeBron podría ponerle la cereza al pastel de su gran carrera con un título de amarillo y púrpura. El camino aún es largo, pero ellos llevan mano. Aunque muchos todavía no quieran verlo